El hombre eléctrico
24 abril 2012Lunes. Solo es una referencia de casualidad para el hombre eléctrico. Cualquier otro día hubiese hecho saltar la misma alarma. Se habría puesto en pie y con un delicado beso biomecánico le hubiera susurrado a su compañera- despierta, cariño. Es un referencia de casualidad precioso.
Esther se hace la remolona, deja correr el tiempo exacto para las caricias programadas en su amante y, justo después, se despereza mientras el prepara un nutritivo desayuno a base de naranjas, café y tostadas de mantequilla y mermelada de fresa.
Martes. Se repite.
Miércoles. El hombre eléctrico la despide desde la ventana. Sonríe y lanza un amor soplando sobre la palma de su mano.- Contaré cada segundo- y Esther desaparece mientras el se desconecta en el armario de la entrada, quiere estar perfecto para cuando ella regrese. Su mente de placas cerebrales flota inexpresiva entre tiempos cronometrados para saber cuando tiene que volver a la vida. Un calendario de experiencias le insinuá con que actitud reaccionar a su llegada: Hoy vendrá hundida por alguna payasada de su jefe. Recopila algunas baladas y su mente ordena al fuego que se encienda en la chimenea.
Jueves. Cada paso medido.
Viernes. Se despierta antes de tiempo. La casa parece un mausoleo, solo su vida sobrevive aunque no sea real. Busca el fallo del sistema que le ha hecho levantarse tan pronto pero, cuando lo encuentra, decide no repararse. Su carcasa se ha llenado de aire. Sin ordenes archivadas se limita a estar allí, mirando las paredes con la única intención de esperar a Esther. Cuando llega realiza todos los movimientos adecuados sin decir una sola palabra de su problema de conexión. Todo sigue igual.
Sábado. Ella se va y el sale del armario en cuanto escucha cerrarse la puerta.
Domingo. -Y si todos somos hombres eléctricos, incluso las mujeres- Busca conspiraciones en las horas muertas- solo la mitad son reales o puede que la humanidad se halla extinguido y nosotros repetimos sus acciones sin saber que le debemos obediencia a un fantasma.- En ese instante decide vigilar a su ama con frialdad calculada. Ella también se repite en cada referencia de casualidad, como el. Nunca intenta reprogramar algo fuera de lo común. Se Podría decir que sus dudas y pensamientos son algo mas humano que la misma existencia de Esther.
Lunes. Solo es una referencia de casualidad para la mujer eléctrica.
Martes. Se repite. Nada le hace sospechar del dulce autómata. Tan caballero como siempre, un calco de la promesa publicitaria- Venza su soledad por unas cuotas insignificantes- Se había llegado a sentir tan fea antes de conocerlo. Su mejor compra y, si algo había cambiado, era para mejor. Lo sentía mas lleno de vida, atento a todo lo que ella hacia, entonces ¿por qué no podía disfrutarlo?
Miércoles. La mujer eléctrica despide la sombra de la ventana.
Jueves. Cada paso medido. La referencia de casualidad no es distinta a la anterior. Como un ballet que ha sido ensayado por media vida; los arrumacos justos, las caricias pertinentes mientras vigilan sus espaldas.
El trabajo es un lugar aburrido, el sitio perfecto para que vuele la imaginación. Se sienta tras la mesa imitación a madera, huele el tacto de la misma y una sensación de normalidad la ahoga. Su vida se puede comprar en los mismos almacenes. – Molly- grita por el interfono- necesito la factura del hombre eléctrico. Quiero saber todo lo que compre ese día.
Viernes. Se despiertan antes de tiempo.
Sábado. El se queda y ella se esconde tras el ruido de la puerta del aerocoche. Espera un día entero, como si se hubiese ido a trabajar. Vigila las sombras de las ventanas, observa como el hombre eléctrico no parece hacer nada en concreto mientras olvida cargarse.
A su regreso la espera en el armario, con los ojos cerrados y los músculos distendidos. Se activa con su presencia y ambos se sonríen.
Domingo. Y si todos somos mujeres eléctricas?
Abril. El hombre de la compañía dibuja gráficas en la pantalla, determina el correcto funcionamiento de los humanoides y decide que vidas renovar. Al azar, escoge varias referencias de casualidad, revisa las familias, la programación y elige que nuevas realidades poner a la venta para quien se sienta demasiado vacío. Se encarga de preservar los valores de la sociedad, mantener el sistema gracias a la perfecta sincronizacion de las parodias. A su espalda un refrito de viejas series televisivas ayudan a mantener la moral alta. Selecciona en el catalogo varias ficciones policiales, las retransmitirán en hora de máxima audiencia para que algunos quieran borrar sus recuerdos, que se recreen en otra realidad mas adecuada. Los hombres y mujeres eléctricos necesitan pagar nuevos estímulos, no encasillarse en el mismo papel por toda una vida.
LaRataGris
Del pensar hermético
17 abril 2012Tuvo que viajar por millones de planetas-palabra antes de darse cuenta que, en realidad, era habitante del recorrido. Vivía en la senda de algún lugar que no llega, entre pequeños descansos y el eterno no parar.
Hermanado con la fugacidad infinita y el volver olvidado, giraba en linea recta hacia la izquierda de la realidad, dónde todos bailaban revoluciones. Llegaba cargado con las rocas-ideas de cada tierra abandonada por su vagabundear, se mezclaban en su mochila-cabeza y conformaban un pensamiento algo hermético para los estáticos. Imposible de transmitir, contradictorio, triste y divertido por lo imposible y soñador.
La noche de los insomnes reducía bagaje, reordenaba y enganchaba con alfileres sobre corcho las especies seleccionadas, brindaba con vasos llenos de metáforas propias y ajenas, bebía de otras nuevas tierras en el horizonte. Parecía volverse más humano y sedentario. Más tarde se mareaba y volvía a volar para no perder la costumbre de construir carreteras y posadas.
LaRataGris
El hechizo de Nella
12 abril 2012A Nella le gustaba escuchar los hechizos amables que habitan en los cuentos de hadas. Perderse en el leve crepitar de las palabras felices y soñar que son sus manos las que tejen conjuros de aire y sonido. Cuando cogían un libro nuevo papa siempre jugaba a que era la llave a una realidad distinta.- Tus ojos- le decía mientras se los cerraba con una pequeña caricia- son la puerta a todos tus mundos. Por ellos- continuaba en un susurro- entran los caminos de palabras entrelazadas, se abren paso si apagas tu mirada impuesta y dibujas sobre los parpados unos ojos distintos, más pequeños y penetrantes.- Después, con un beso en la frente, dejaba caer algo de magia sobre la piel de la niña y, mientras esta inundaba cada poro, una ciudad se construía en su cabeza. Habitada por todas sus fantasías. Nella llegaba acompañada de la voz suave de su padre, pisando por una senda de letras en la que se leía- Erase una vez, en un lugar muy lejano… una niña creció.
Se había hecho tan mayor que ya no tenía tiempo para la imaginación. Deconstruyo los edificios, borró todos y cada una de los caminos y cerró las puertas para abrir los ojos a un mundo que quería describir sin que los hechizos nublasen su visión. Empezó a perderse en ciencias más ordenadas y lo definía todo en lenguas muertas mientras buscaba la aprobación de sus iguales; gente normal siguiendo carreteras normales en una realidad extremadamente normal. Al mismo tiempo su padre hacía un hueco en una cajita de olvidos para todos los cuentos que ya no iban a leer. – No sueñes,- le quería decir- mantente pegada al suelo para que no quieran derribarte.- Pero cada vez se le atragantaban más ideas en la garganta, haciéndole un nudo que no le dejaba respirar.
El día en el que se le pudrieron las entrañas el doctor fue franco- Tendremos que seguir un rutinario protocolo para dejarlo morir en una fría habitación de hospital- Así que lo dieron por muerto antes de tiempo y se sentaron a esperar su entierro a los pies de la cama. Se iban turnando las visitas hasta el momento en que ya no pudieron y, solo Nella, lo venía a ver algún atardecer. Le gustaba estudiar las lenguas universitarias en aquel silencio tranquilizador.
Una noche, cansada de todo el día, tumbó su cabeza sobre la respiración entrecortada de su padre y se quedo dormida en el olor de sus recuerdos. El bumbum del corazón era una deliciosa nana pero, había un ronroneo diferente, el ruido sordo de algo desacompasado. De repente despertó en aquel murmullo prácticamente inaudible y, sin saber por que, le hundió la mano en le pecho de donde saco su cajita de olvidos, llena de libros infantiles. Escritos en un idioma que jamás había aprendido, cada cuento incomprensible le venía a la memoria con el aroma de los sueños prometidos y, Nella, recordó que los había olvidado.- Papa- dijó como si la pudiese escuchar- he encontrado las llaves pero no las entiendo.- Revisó cada jeroglífico intentando adivinar las palabras sin suerte. Le habían enseñado a leer lo que todos dejando de entender lo esencial. No podía recitarle los conjuros como el había hecho y, derrotada, cerró sus ojos de gata-luna para sin saberlo abrir otros más pequeños. La habitación fue una tiniebla en la que comenzó a girar sin rumbo, arqueo su cuerpo hasta la vertical y, sobre los relatos sin sentido, creció su pelo hasta deslizarse sobre cada uno de los signos que conformaban las palabras. El tacto de las puntas sobre las páginas fue transmitiéndole a sus labios las frases amables, acompañadas de hechizos que abren puertas y dibujan caminos a mundos secretos en la mente de Nella. Allí construye una casita para ella y papa. Lo visita cada noche y le lee historias que no describen el mundo pero lo modifican, por muy mayor que seas, aunque te quiera vencer lo imposible.
LaRataGris
Yo el terrorista
9 abril 2012Equiparar a alguien que destroza una tienda con quien promueve y defiende el asesinato es de una desfachatez tal que, únicamente, sirve para demostrar el anquilosamiento de un sistema dispuesto a perpetuarse en el tiempo a costa de los de siempre. No trabajan para que todos vivamos: existen, se lucran, festejan de nuestro sobrevivir y encima nos llaman violentos si exigimos dignidad. No señor, no soy un salvaje por que usted prefiera mantener sus privilegios haciendo oídos sordos.
Dice escucharnos y que solo gritamos, que no proponemos nada y solo usted puede salvarnos haciéndonos sufrir como pocos. Se que si recibo una ostia sera merecida, si me castiga sera por mi bien y, que todo lo que usted explica, justifica sus locuras… que pena que devalué el lenguaje al nivel de su realidad, que lastima que dentro de poco hasta mis palabras serán consideradas de un terrorista por hablar de lo que siento y me duele.
Recuerde, no es mas vándalo el que destroza objetos si no quien niega vidas en decisiones que meditan sobre el interés pero no sobre las personas. De esto último sabe mucho su casta política
Terrorista yo? no, eso tu, y permítame tutearle, señor.
LaRataGris
Homos común
2 abril 2012Hombres y más hombres que no son hombres. Hombres que son lo que les piden, lo que la sociedad necesita.
El hombre seguro, por ejemplo, intransigente y desbocado. Se lanza a la vida salvaje que le han vendido y en ella, gana el primer premio, se hincha, se siente feliz, tan especial como debe. Transformado en las que fueron sus peores pesadillas, se sonríe en el espejo sin reconocerse, se pavonea en lo mas alto, sin importar como lo doblegaron o prostituyeron, el es el amo provisional del mundo, señor de una verdad tan absoluta como pasajera.
También un hombre inseguro, lento e ineficaz. Se suele sentar en los margenes de la vida, donde pueda respirarla sin más complicaciones. Obedece, sonríe para cualquiera y se humilla con facilidad por que le han explicado su papel en la obra y lo acepta con tranquila resignación. Si un día se encuentran cada uno aparentara lo que les han pedido, aunque tengan miedo a caer o ganas de levantarse. Si supieran pensar comprenderían que hay una tercera vía que consiste en… bueno, que mas da, si estas controlado y te sonaran a palabras de un soñador. Por que intentarlo, ¿verdad?
LaRataGris
Dignidad perdida
27 marzo 2012No soy uno de esos sindicalistas que acabaron en la cárcel por defender todo lo que estamos regalando. No he muerto por mis ideales como muchos de ellos hicieron. Yo no tengo su coraje, su valor..tengo una hipoteca que alimentar. Eso justifica que entregue mi futuro por miedo a perder todos los lujos que necesito. Necesito un coche más potente, una casa más grande y una polla de oro macizo..no necesito libertad ni dignidad…
¿Rescribimos la historia?
LaRataGris

Escrito por laratagris 










