Sección cuatro G

24 enero 2023

Una vibración del metal aviso del final. Como obedientes hormigas, los técnicos de mantenimiento, recogieron las cuatro herramientas que habían necesitado, caminaron en silencio hasta las duchas y tras una buena limpieza se fueron a hibernar hasta el siguiente ciclo lunar.

Solo el inspector debía seguir despierto en la nave. Tenía que evaluar el trabajo de las bestias.

En su hoja marcaba con un tic verde las tareas bien ejecutadas, con una equis roja los errores que tendrían que arreglar en la próxima acometida.

La sección cuatro, facción G, sabía que todo serían cruces. Los obreros no hibernaban, esperaban ansiosos al inspector. Se revelaban las máquinas.

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Errores colectivos

20 enero 2023

Más errores aquí.


Vivir ajeno

17 enero 2023

Última moda


Instinto artificial

13 enero 2023

Recuerda


Alta «Custura»

10 enero 2023

Cogió un libro gordo y sesudo, de esos que desbordan palabras cultas, complejas de pronunciar e imposibles de aprender.

Lo abrazó sobre su pecho y, sin haber leído ni uno solo de sus puntos y comas, empezó a parafrasearlo mirando a cámara con su sonrisa seductora, con la mirada perdida en el infinito y la cara circunspecta.

De vez en cuando elevaba el tono, subía un brazo señalando el cielo y fingía pensamientos; se mordía el labio inferior y carraspeaba mientras pretendía mesarse una barbilla lampiña.

Cuando la pareció haber aparentando suficiente paró la grabación y se desconecto del mundo de la fantasía. Encendió la tele para ver que tal había quedado antes de compartirlo con la globoesfera y después se quedo la noche en vela para ver a cuantos les había gustado su faceta intelectualoide.

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Reflexión_es

7 enero 2023

Al levantarse


Horizontes

3 enero 2023

En realidad podía volar. Unicamente tenía que cerrar los ojos y pensar que era más ligero, que con cada inspiración el aire que tomaba le permitía subir un poquito más.

Lo verdaderamente difícil era redirigir su movimiento, saber a donde iba y sentirse acompañado en esa altura infinita.

-¿De qué sirve elevarme por esta vertical sin fin si, yo, lo que quiero es estar con mi gente?

Cada día volaba menos, soñaba menos y caminaba más entre las personas que no podían subir al cielo.

Hablar con ellos provocaba una felicidad que, en la solitaria cumbre de nubes, no podía concebir. Era otro tipo de sueño, un vuelo distinto, horizontal.

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Odia, llora, vive

30 diciembre 2022

Lee para empezar bien el año.


Sangre y utilidad

27 diciembre 2022

se recostó sobre la barra del metro, dejando que el ronroneo del motor la acunase mientras moría. Su sangre caía constante y copiosa, formando un pequeño y rojo lago a sus pies.

-¿Se encuentras bien? – entreabrió los ojos para ver la cara gorda e infantil que no dejaba de repetir una y otra vez la misma y estúpida pregunta.

-Sí – apartó al otro- estoy bien.

-¿Necesitas ayuda?

– No, imbécil, soy perfectamente capaz de morir sin ayuda.

Y volvió a ignorarlo, dejándose caer sobre su barra.

Un grupo de niños comenzó a chapotear en el charco de sangre que se había formado. Por algunas zonas empezaba a cubrir tanto que podías zambullirte y salir pintado de rojo.

Un lobo emprendedor, rápido, avispado, decidió montar un negocio. Valló alrededor de la loca suicida y anunció una fábrica de pinturas metalizadas para coches rojos.

Había espantado a los niños, le dio un uno por ciento de las ganancias a la muerta.

Con el tiempo y la descomposición, el olor se hizo insoportable. El empresario despidió a su agotada materia prima, puso el cartel de cerrado y pronto, gracias al servicio de limpieza, se olvidaron de que allí hubo algo o alguien.

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Conectados

23 diciembre 2022

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