Sueldo de mendigo

5 febrero 2026

éxito


Cuarenta y pocos

1 diciembre 2025

-Cuarenta. Cuarenta y pico- un pico pequeño, piensa intentando fingir que no existe el peso de los años. Luego sonríe para la foto, sin poder esconder sus ojos tristes.

-¿Cuánto llevas en la empresa?

-Más de media vida- eternidad. Como si su tiempo anterior  fuese inexistente, una anécdota sin importancia, que nadie recuerda. Todo comienza al empezar a trabajar y, ahora, este homenaje.

La plantilla posa con uniformes nuevos, aseados hasta en lo invisible. Son el recuerdo y los valores de algo que la empresa necesita transmitir.

Otras tres fotos más para la revista interna.

-Cuarenta y pico años- esta vez deja que lo grabe un móvil. Montaran un video con los mejores instantes de la fiesta, mientras que él, desubicado, piensa que el mundo puede ser un lugar mejor. Sigue llorando por las injusticias, sigue teniendo las tonterías del adolescente que respira sueños y maravillas.

-La madurez-se dice- es solo una manera de aceptar la derrota: El mundo no va a cambiar,  te insisten; asume que es así y así será. Con el consejo sentaras la cabeza, aceptarás la tristeza de este mundo de mierda. No quieren cambiar nada, ni lo malo ni lo peor.

LaRataGris


Sosteniendo en una dirección

3 noviembre 2025

existo


Sueldo de esclavo

30 mayo 2025

éxito


Las horas perdidas

3 diciembre 2024

Tenía cuarenta y tres años cuando despertó.

Llevaba más de media vida trabajando para Alienación S.A. y la sensación de que había pedido muchas de los horas que había invertido en la empresa. Por más que buscaba no era capaz de encontrar todos los minutos que había gastado.

Jamás llegaba tarde y sólo se había cogido una vez la baja, incluso había regresado antes de estar totalmente recuperado. Siempre dando el doscientos por cien en todo lo que hacía.

-¿Dónde están los horas? – le preguntó a su jefa.

– Aquí y aquí – señaló el cuadre horario.

Sumó los minutos, los segundos, los instantes más insignificantes y entre todos, en teoría, estaban todas aquellos horas perdidas.

No tenía sensación de haberlas poseído. Se habían esfumado como humo por la chimenea.

– ¿Pero, dónde están realmente?- volvió a preguntar sabiendo que todo cuadraba, que todo era perfecto aunque el sentía que nada estaba bien.

LaRataGris


Todos en marzo

29 enero 2024

En marzo nos habían echado a todas. Una máquina, la te lo hago barato 3000, podía hacer lo mismo que nosotras pero más rápido, más barato, sin protestas ni días de fiesta.

Primero tantearon el producto, convivimos aproximadamente seis meses en los que la máquina aprendía de nuestras rutinas. No tenéis que tenerle miedo, nos dijeron justo antes de despedir a la mitad, luego quedamos un cuarto de los iniciales y para marzo la empresa estaba totalmente automatizada.

Un robot iniciaba la producción a los nueve. Aceite y metal era el futuro mientras que carne y huesos nos retirábamos a morir en un rincón.

Pronto se acabaron los escasos ahorros que teníamos, pronto vimos como mañana era un lugar desolador.

El resto de empresas no estaban mejor. Sufrían el mismo cambio, era imposible conseguir un empleo si no estabas hecho de titanio. Íbamos pensando en la extinción cuando alguien entendió que nuestra fuerza estaba en nuestras manos.

Empezamos a cultivar huertos en Casa, construimos desde los desechos y nos intercambiábamos necesidades. Tejimos una red donde todos eramos bienvenidos menos los empresarios que veían como sus productos caducaban sin que la carne tuviese dinero para mover el capitalismo.

LaRataGris


Muerto de hambre

21 noviembre 2023

En verdad era un muerto de hambre que no tenía donde caerse muerto.

-¿ Juan?- le llamó el jefe -. Ha llegado a mis oídos que vas al lavabo a beber como si fueses un sediento, que te bebes mi agua y ya me has robado demasiada.

El muerto miró a los ojos de su dueño, también dueño del agua – Pero, amo, tengo sed.

– Mira, Juan- volvió a repetirle el jefe-, ya te he dicho que te he dado demasiada. Esto es una empresa, no una ong.

Acto seguido le explicó donde tenía una máquina expendedora, una máquina que le daría su bebida, una máquina que había rellenado el propio Juan, con agua que el mismo había embotellada con mimo y dedicación.

Pero, como era un muerto de hambre, no tenía monedas; no podía recuperarla.

Cuando murió sediento si que tuvo donde caerse, el empresario se rió.

– No tenía madera de trabajador. El muy cabrón quería que se lo diesen todo hecho. Venga a producir-les dijo al resto-. Que este agua no se va a envasar sola.

LaRataGris


Haragán

2 junio 2023

El éxito


Herramientas y expectativas

9 agosto 2016

La empresa se compromete a suministrar las herramientas necesarias para que el trabajador pueda realizar su faena. Este recibirá: un bolígrafo, una hoja de papel y un orinal a compartir entre toda la plantilla.

Con estos elementos el empleado ha de realizar maravillas y conseguir unos buenos dividendos para el empresario.

cualquier desviación a la baja de la producción sera achacada al trabajador y se le preguntara por problemas familiares para exigirle una pronta recuperación. Cualquier crecimiento sera celebrado con palmaditas en la espalda. Evidentemente, gracias al plan de la empresa, subiremos y se le entregara un folio más a modo de recompensa, para que no tenga que seguir haciendo filigranas al rellenar el primero. Esta muestra de confianza conllevara un aumento de los labores y el consiguiente incremento de la riqueza.

La empresa agradece el pequeño esfuerzo que se le exige al trabajador para estar a la altura de las enormes expectativas depositados en él.

LaRataGris


Almas de metal

19 mayo 2016

Almas de metal