Pobre afortunado

16 febrero 2017

pobre afortunado


Canción de primavera

13 febrero 2017

Primavera, que fácil es bailarte y sentir la cálida luz solar sobre mi cuerpo, renacer en cada uno de tus amaneceres. Pero hoy es crudo invierno. Las notas se congelan en mi garganta, y yo necesito que se quemen bajo el sol de un verano asfixiante.

– La, la, la, la- intento calentar el aire y el se agarra a mi como un abrigo empapado; llueves y giras, viento.

Quiero voltear con el, que cada paso rompa una gota antes de chocar contra el suelo.

Me denudo para resfriarme, por que es fácil cantarle a la primavera pero yo vivo este invierno, donde vuelo y me hago felicidad a fuerza de ser feliz, solamente feliz, unicamente feliz. Incluso donde duele y no quiero estar, pero sueño contigo, primavera.

LaRataGris


Metáfora eléctrica

9 febrero 2017

Metáfora eléctrica


La vida distinta

6 febrero 2017

-¿Cómo es posible que algo así, tan pequeñito, nos halla cambiado la vida de esta manera?- y la cosa pequeña es un bebe. Nunca se a ciencia cierta si lo dicen de forma positiva o negativa, porque, aunque suelen acompañar la frase con una mirada de ojitos tiernos, no puedo dejar de intuir un cierto grado de nostalgia: ya no salgo de fiesta, no duermo,no follo… Y eso me molesta. Es evidente que algo es diferente pero, sera por que salia poco de fiesta, dormía menos y bueno…yo decidí tener hijos, yo y mi pareja fuimos los motivadores del cambio, en realidad la cosa no fue tan drástica como la pintan. Seguimos viviendo pero más felices, mucho más felices.

Dibujaba y dibujo, jugaba y ahora tengo imaginativos compañeros para el juego, experimentamos con pequeñas cosas de casa, vamos al cine, mi niña suele elegir la peli, bailamos de forma tonta y, eso si, no me dejan cantar por el bien de la humanidad.

¿Sabes a mi quien de verdad me cambio la vida? el trabajo, por que nadie te avisa. Te destrozan, te obligan, te quieren moldear o la alternativa de quebrarte. El trabajo, en mi caso, leer algo de pequeño o el viento soplando diferente… te cambia la vida, existe la transformación constante pero siguen insistiendo en algo así, tan pequeñito. ¿Cómo es posible…?

LaRataGris


El mundo de lo desconocido

2 febrero 2017

El mundo de lo desconocido


Adictos

30 enero 2017

Cada día, desde hace dos años, se sienta a morir en su trabajo. Se queda mirando fijamente un punto de la pared blanca. Puede describir el mapa de cada porosidad, las pequeñas imperfecciones, imperceptibles para un ojo casual, eran su entretenimiento cotidiano.

– ¿Hola?- de repente un saludo parece mucho más de lo que es y lo activaba como un mecanismo perfecto. Sonríe y de un pequeño salto se acerca al cliente, aparentando la felicidad que su encargado quiere ver, como si la vida fuese justo ese momento.

-No es un mal sitio para estar muerto- sentencia Mariano los días en que no entra nadie. Aquello era como un cementerio de noche, donde los ruidos solo significaban ladrones de tumbas.

Para hombre-lobo aquello era peor que la muerte. Te mantienen en suspensión mientras la realidad tiene lugar más allá del escaparate, y tu eres consciente de que te vas pudriendo.

El encargado le acerca un caramelo, siempre se lo ofrece porque, según él, los adictos son siempre adictos.- Lo mejor-, le dice- es que te aficiones a algo más inocuo- Hombre-lobo siempre los rechaza con educación mientras ve como Mariano los engulle uno tras otro, no quiere acabar así.

– Mira- Siempre juguetea con su lengua y la golosina- no puedo hacer nada. Si quieres que la sociedad olvide todo lo que has sido tendrás que aceptar pequeños sacrificios como el de los caramelos. Yo también querría algo más estimulante, pero no soy un ciclista, así que me lo tomo más tarde y ya esta, ¿entiendes?

-Es que no me gustan los dulces , ni este trabajo.

-Puedes dejarlo si quieres. Pero entonces olvidate de una cama caliente cada noche, se acabaron las prostitutas y estos ricos caramelos. Volverías a la calle y acuérdate como acabaste la ultima vez.

-Acabe aquí.

-Cierto, jajaja ¿un caramelo?

LaRataGris


La culpa del otro

26 enero 2017

La culpa del otro


Vándalos

23 enero 2017

Cada día entiendo más a los vándalos. Ya se que se me ha pasado la edad destructiva, que ahora no todo vale. Supuestamente tendría que haber buscado mi sitio, arrasando el mundo a mi paso, atemperarme y ser un remanso de paz dando consejos que jamás cumplí. Un ya me he equivocado y mi mala experiencia es un grado. La juventud, evidentemente, se burlaría de mis batallitas y yo los criticaría por su rebeldía sin causa.

Por desgracia sigo teniendo la opresión en el pecho de estar atrapado. Continuo con la necesidad básica de construir mientras que la sociedad me pide que recoja los cascotes de la generación anterior, que con ellos fabrique sus mismos errores.

Yo quiero quemarlo todo, reducirlo a cenizas para que no quede más remedio que empezar de cero. Y si caigo que noten mi minúscula presencia.

Entiendo a los vándalos porque, más allá de mi justificación, están perdidos como yo pude estarlo. No les dejaran encontrarse hasta que, demasiado tarde, les ahoguen los compromisos y todo movimiento les sea prohibido.

Y aún entendiéndoles me pregunto que sera más escandaloso ¿mi justificación de su violencia o que ellos no encuentren otra forma de expresarse?

LaRataGris


La margarita sonda

19 enero 2017

La margarita sonda


Mi hombre lobo

16 enero 2017

Estaba sola. se le notaba en la mirada, perdida en los lugares comunes.

Las calles empezaban a ser todas iguales, cada esquina era como la que había dejado atrás, y cada hombre parecía un cazador peligroso. De repente vio una señal de metro- Los metros-pensó- Siempre van a algún sitio, aunque no sea un buen lugar- Aceleró el paso intentando que la parada no se le escapase, ahogada por la gente que se la lleva como la marea. Allí seguirá sola, pero en una estación calentita.

-¿Dónde vos tan deprisa, Caperucita?-Un hombre lobo ciego la miraba con los ojos turbios y las intenciones sucias

-¿Caperucita?- el nombre no parecía decirle nada, pero sintió que era mejor que estar perdida, aunque se equivocase. Se echo sobre él , llorando miedo, mientras la parte más lobo mostraba sus dientes manchados de malas ideas, terriblemente afilados.

-Ven conmigo, pequeña flor. Ven a mi madriguera.- le dijo acercándola hasta su pecho cálido- Ven a mi mundo, pequeña.

LaRataGris