Al final, el mundo…
3 agosto 2015Según la cabalística el día catorce del mes catorce de dos mil quince, una conjunción de veintitrés estrellas, conspirara para que siete hechos asombrosos se sucedan en quince países prósperos, durante los treinta días consecutivos a dicha fecha. Más de siete mil doscientos catorce miles de millones de seres humanos se maravillaran y el único cielo que conocemos se romperá con el peso de la lluvia que descargara; cuatro trillones de gotas rojas como la sangre caerán como balas perdidas. Después la humanidad perecerá.
Esther se soltó de la barra del metro. Se había parado de golpe, dándole un tirón seco en el brazo que se le había extendido por todo el cuerpo. Fuera el túnel oscuro parecía engullir la esperanza.
El resto de pasajeros, como parte del mobiliario, permanecían tranquilos en su sitio- tal vez soy yo la que se pone nerviosa innecesariamente.
Tras estar una eternidad parados comprobó la hora en su reloj, sin darse cuenta que se habían detenido las manecillas, pensó que aún no llegaba demasiado tarde.
De pronto el metro se puso en marcha y ella corrió a sujetarse a su barra, la abrazó mucho más segura- ¿catorce del catorce?¿quince países prósperos?- se dijo- eso es imposible. Nada puede destruirnos.
LaRataGris
Ignorarte
2 marzo 2015-¿Recuerdas? Salíamos a la misma hora, tu me decías: ¿has cogido el móvil?, cuando yo te preguntaba por tu libro electrónico. Si hacía frio caminábamos de prisa, sin hablarnos, con calor bufábamos y para el entretiempo llevábamos el cuerpo tan girado que era imposible pararnos.
En el metro procurábamos sentarnos uno al lado del otro, para poder sentirnos solos en compañía: tu jugabas a romper caramelos yo leía, sin apartar los ojos del e-book hasta que en paradas distintas nos separábamos con un beso instantáneo: m bajo 8*,
Hasta esta tarde ;* respondías en la siguiente estación, con un pitido del mensaje.
Regresábamos separados y nos dormíamos viendo la tele desde el sofá: tu en el chaise-longue, yo en la otra punta, hasta el día siguiente, en el que volvías a preguntarme por mis cosas y yo por lo tuyo. Todo estaba tan perfectamente milimetrado que es ahora, que no estas, cuando me siento perdido y te hablo por que no consigo ignorarte.
LaRataGris
viviendo entre momentos
15 octubre 2012Desayuno en el metro. Café para llevar y un cruasán de cuernos desaparecidos y masa precocida. Los viajeros habituales, la otra familia con las manías de siempre. Sin saludarnos pero sabiéndonos sentados, de pie, con un libro que no parece acabarse nunca, los escritores de realidad, pintores de bolígrafo mordido y soñadores que los han arrancado demasiado temprano del sueño para viajar adormecidos por la vida…. grupos de uno, desordenados que no saben que decirse.
Seis, cinco, siete… marco y salta : deje el mensaje después de oír la señal. – ya te has levantado? Todo bien? Te he dejado un beso sobre la mesita. Volveré esta noche cuando halla pasado media vida.- Y con la métrica calculada mi tren llega a su destino, sin que sea el mio pero me bajo por que lo contrario da mucho miedo.
-Buenos días- Saludo al portero, a la otra familia, la del trabajo. Los chicos de la oficina golpeando el teclado en notas demasiado largas, memorandos, historias, cuentos sin sentido que justifican sueldos desproporcionadamente bajos por morir un rato largo. De tanto en tanto un paseo al lavabo para sexo solitario, encuentros por pasillos, la hora del cigarro, de la conversación absurda y el bocata, la comida la cena en un reloj lento y doloroso. Fingimos amistad rellenando como se puede una vida que no tenemos, nada encaja a la perfección en los huecos pero vamos picoteando y al final el conjunto parece real, apetecible tal vez.- Sabes- me besa Ramon previo al suicidio- con suerte puedes imaginar que has tenido una existencia aceptable un minuto antes de morir.
La policía siempre hace demasiadas preguntas cuando llega tarde y, para cuando regreso con la verdadera familia, mi amor, mi amiga, mi luz se ha quedado dormida esperando en el sofá. Los niños en la cama de respiración profunda e infinita- Si me duermo- la nota de siempre- te sigo echando de menos.- Y yo a ti me susurro al oído como si me acariciaran sus labios antes de caer rendido. Hoy necesitaba respirarte.
LaRataGris
Trayectos largos.
2 julio 2011Siempre voy dibujando en metro. Si no estoy acompañado por la multitud y tengo un bolígrafo, una hoja… lo primero es escribir un poco. Doy rienda suelta a mis manías, a sus injusticias, me dejo llevar y cuando le coloco la palabra fin a la historia comienzo a abocetar el próximo dibujo. A veces miran por encima del hombro y si me doy cuenta intento garabatear con mi mejor letra- esta muy feo cotillear-. La verdad es que no me importa pero me hace gracia ver como se giran con desdén, totalmente ofendidos.
A veces me es incomodo tratar según que temas. Voy buscando formas de expresar una idea y puede ser que salgan desnudos, sexo, violencia…la vida misma pero hay gente muy impresionable. Además están sacados fuera de contexto. Esa teta solitaria no dice nada si no miras el conjunto y ellos suelen pensar lo peor… aunque este a favor de la lactancia materna.
Hay algunas personas que incluso te preguntan. Ayer, dibujando suicidas, una chica me preguntó que por que se había colgado. Tuve que explicar algo que ni yo sabía como iba a acabar realmente, estaba al principio de todo. Me sentí un poco idiota, como esa gente que ves en la tele explicando el plan maestro que les lleva a pintar. Yo dibujo por impulso, lo que me duele y lo que me hace sonreír. Luego me preguntó si yo me encontraba bien, fue mi amable intentando evitar que no me suicidase… Era innecesario, quería cambiar el mundo no matarme. Pero esa historia aún esta a medias.
LaRataGris.

Escrito por laratagris 











