Débiles

1 febrero 2016

-Mi rostro,- las palabras respiran de forma pausada, como si nadie fuese a escucharlas, igual que una estrella que brilla indiferente de los ojos que miran-mi cara, pertenece a los normales. Salvajes desnutridos. No deberían silbar mis melodías y sin embargo mi fragilidad se entremezcla sibilina.

Desnudo, el cuerpo del dragón caído, se desenreda de las sabanas que lo han convertido en una gorda babosa. Se arrastra hasta los quejidos de su corazón, con los ojos atrapados por la cola de los sueños. Su brazo sin fuerzas intenta acariciar cada latido que escucha, su voz muda se arrepiente de la noche de calores fríos mientras necesita consolar- yo te dejare ser la luna- como un juego de niños pequeños le teje un traje nuevo, la viste de rocas y ausencias- yo- es ronco y apagado, lejos de la realidad- te amo.

-¡No!- el grito sale como una bala dispuesta a alojarse en su cabeza, el dragón estalla.- No, no y no- dispara sus dedos como un arma de fogueo sobre el rostro marchito, pero las balas se clavan, todo esto es demasiado real- tu carne esta hecha de charcos de barro y piel muerta. Tus ojos dilatados han de estar prohibidos a la noche, solo la eternidad te abrazara.

Por inercia arranca las malas hierbas- Se han secado los lagos, tus pupilas han aprendido a desaparecer, ellas que eran más importantes que el cielo, ellas que me han hecho llorar rabia y tristeza.

LaRataGris

¿Qué te ha parecido la historia? ¿Crees saber de que iba? La verdad es que espero que te equivoques por que quería entretenerme en darle un sentido oculto. Mira a ver si coincidimos: Fuerte


Manifiesto por la paz

30 noviembre 2015

Manifiesto por la paz


Microrelatos para el día de los muertos

31 octubre 2015

Dani cerró lo ojos, levantó un muro entre él y sus fantasmas-¡No sois reales!-gritó-No sois reales-susurró con los ojos cerrados para siempre.

 

LaRataGris

 

-Me siento muy sola y aburrida ¿quieres jugar conmigo?-me susurró la muerte.

LaRataGris

Acabas de leer los dos microrelatos con los que participé en el terrorífico reto de Esther Magar. Espero que te pareciesen cortos pero intensos y que te hallan dejado intranquila.


Mis muertes

19 octubre 2015

Mi muerte

-Me siento muy sola y aburrida ¿quieres jugar conmigo?-me susurró la muerte al oído.

Los monstruos de la muerte de Raúl Sánchez

Hombre lobo

– ¿Es tu primera vez?- Hace que el escritor, yo soy ese escritor, levante la mirada del papel en blanco para ver unos ojos rojos y el brillo de unos dientes sucios escapando de las sombras de la habitación.

– Yo- apenas podía mover los labios mientras ella recitaba las frases que debía decir- te conozco ¿hombre lobo?. Sólo eres un personaje en mi cabeza, no es la primera vez que escribo de ti. Aunque ahora estas aquí, eso da un poquito de miedo.

– No tienes por que temerme- lo sentó en el suelo, con una cerveza en la mano y cierta dificultad para no derramarla- no estas loco, estas muerto- me río por que supongo que tengo que reirle la gracia.

– Me quedo más tranquilo- aplasta su cabeza contra mi pierna y noto como mi mano acaricia su espalda velluda para tranquilizarlo a el también.

Finalmente se queda dormido mientras yo no dejo de parlotear con él en mi regazo- estoy muy contento por el momento en que me ha escogido la muerte. Mi cuerpo ya empezaba a no ser el que era y mis pechos ya crecían demasiado para un hombre, siempre hacía abajo, hacía el suelo de mi barriga. Me pregunto como habré muerto

– No tiene importancia-me responde en sueños

Zombie

Antes de morir ya estaba muerto.

Muchas veces sentía que caminaba como un difunto. Todas las horas perdidas en el trabajo, fingiendo que no me dolían las entrañas cada vez que volvía a vomitar.

El tiempo era un enemigo aburrido, falto de imaginación e insistente- Se alguien de provecho- era la retahíla de las voces para que jamas desfalleciera. Me arrastraba con una sonrisa y un si señor, si señora, en los labios- se alguien de provecho- volvían a la carga y yo convertía actos en estadísticas: mis promedios, mis derrotas y el ratio de conversión: tantos clientes el doble de ventas o te vas a la calle. Moría por seis días a la semana para resucitar en domingo, loco por exprimir la vida que no me quedaba. Era piel y huesos volando en descomposición.

Muerte cierra el telón y me deja caer como una marioneta sin hilos.

El fantasma

Antes de morir ya le pertenecía.

Siempre regresaba a casa como una bala para poder sentirme como un fantasma. Era un intruso que llegaba a la hora de recoger los juguetes. Rozaba mis labios sobre las mejillas sonrosadas, llenas de vida, y les veía ponerse los pijamas. Luego cenaba sólo, intentando que el ruido de mis cadenas no los despertase. Flotaba por toda la casa moviendo objetos de aquí para allá, buscando un poco de coherencia a aquel puzzle. ¿Por qué moría cada amanecer para sólo regresar con las sombras de la noche, cuando no queda vida? Soy el último hombre sobre la tierra. Un ser sin futuro y pasado difuso.

Muerte aplaude la obra de teatro que ella me obliga a interpretar. Me pide que le recite un poema y me vuelve a coger entre sus brazos.

Aliens

Ahora que he muerto, abandona mi cuerpo en la fosa común.

No gastéis dinero en altares a una carne a punto de corromperse. Guarda tu fortuna, pero no demasiado. Celebra mi viaje a otro planeta, lejos del sol y los recuerdos que me dolerían. Quiero marcharme igual que vine, sin dejar huella. Fui nada y nada seré en cuanto me olviden mis seres queridos. Un simple viajero entre estrellas que siempre fue incapaz de mostrar el cosmos tal y como lo veían sus ojos. Mi muerte no cambiara absolutamente nada.

Frankenstein

Esto debe ser como ver toda tu vida en un segundo.

Autocomplaciente acabo mirando mis fotos más felices. Repaso mis alegrías y acabo llorando- ¿no volveré a ver a mis niños?- sin respuesta acaricio todos los retazos de mi vida. Como un monstruo de Frankenstein hecho de momentos, respiro hondo para llevarme algo de vida en los pulmones- ¿Vero?- no hay respuesta y me da miedo que la haya. Triste me giro hacía todo lo que hice mal, a ver si así no me importa morirme de una vez. Me repugno en muchos aspectos pero sigo queriendo sobrevivir, repetirme para ver si me corrijo. Es demasiado tarde y me apago siendo poco e inservible.

Fin del espectáculo.

Vampiro

Último segundo antes de la acepatación

Recuerdo que desde pequeñito siempre he pensado que moriría cayéndome a la carretera. Un coche pasaría aplastándome la cabeza. Por eso no lloré cuando me diagnosticaron cáncer, así no iba a irme. Le grité a los malos que lo preparasen todo según yo tenía previsto y empece a vivir de noche, como hacen los vampiros. Me quedaba hasta tarde, garabateando palabras en un dibujo, soñando cuentos despierto para que el mundo no me derrotase. Esa fue mi forma de vivir y sentirme vivo incluso el día en el que el cáncer ganó.

La muerte aplaude emocionada durante los bises.

Calaveras

Ayer estaban escribiendo.

Sentados frente a hojas en blanco y pantallas burlonas.

Ayer, antes de estar muertos en una metáfora,

antes de que las palabras fueran un réquiem para Insectos Comunes

-A Raúl- habla el último insecto en llegar al funeral- le gustaba un humor muy negro. Antes de irse nos regalo esta calavera literaria para los que fuimos compañeros en su viaje por las letras. No dudó en morir primero para que nadie pudiese criticar su compromiso por la causa. Hoy, este donde este, seguro que esta jugando con la muerte una partida de go y comiéndose una calavera de azúcar.

Muerte

Acostumbrada a la soledad, Muerte, a buscado la manera de estar acompañada. Abraza cada cadáver que recoge y juega como si fueran muñecas tomando el te. Son sus amigos sin vida.

Le gusta cambiarles de ropa pero Raúl pidió ser enterrado con su disfraz de gato rosa y, de momento, es el que tiene puesto.

Como un niño, lleno de historias locas, entremezcla personajes y le quita al ritual de su toque la importancia que otros le dan. No hay gravedad en los cuerpos inertes. Son cuentos fabricados con sus recuerdos, aderezados de la fantasía del terror.

Descanse en paz

LaRataGris

Dentro de poco sera el día de los muertos, día en el que he sido invitado por los Insectos comunes a escribir sobre mi muerte. Espero que halla cumplido todas las expectativas levantadas. Las condiciones eran las siguientes: Escribir sobre mi muerte, que saliera algún personaje previo de otra obra y quedase claro que ya había aparecido antes, que tuviera una calaverita literaria hacía el grupo o alguno de los compañeros que en el habitan. Otras de las dignas muertes de mis compañeros son:

Cementerio de Daniel Centeno

Juicio final a la señorita Magar de Esther Magar

Un amor imposible (epitafio de mi propia muerte) de Manu LF

¿Descansará en paz? de Jean Rush

No vale la pena morir deLuis Ernesto Molina Carrillo

y pronto iré añadiendo las próximas conforme cada miembro vaya descansando en paz


La trasnmutación (la metamorfosis)

9 marzo 2015

Pequeña introducción

Bar Kafka, un viejo tugurio en la calle del escritor. Algunos, borrachos de creatividad, brindan con palabras.

– Queda inaugurada- Raúl levanta su copa de aire- la primera reunión de los insectos comunes.

– Por los insectos, salud, chinchín,…- sentencia cada uno el brindis a su manera

– Qué os parece- intervino Toni- si nuestro primer reto como colectivo es reescribir la primera página de la metamorfosis de Kafka. Mantendremos los verbos, el número de palabras, las mismas frases e idéntico protagonista, Gregorio Samsa.

La transmutación

Las pesadillas de siempre, frías, de un color azul hielo, me despiertan sin piedad.- cuatro de la mañana, cuatro y media- me he convertido en un pequeño e insignificante vegetal de apenas cinco centímetros de largo.

-¿Dónde estás, decrepito Gregorio Samsa?

Echado en un viejo colchón de plumas. Alzo mi nuevo y fibrado brazo del color de la berenjena.- ¿me ves?- la extremidad surca el aire como con vida propia, extraña al resto de mi cuerpo flácido. Aguanto la respiración, estoy nervioso, me resulta imposible no escurrirme en estas arenas movedizas de tela y pluma. Agito mi brazo mientras mi cuerpo… – ¿qué ocurre? estoy soñando en una jodida pesadilla- tengo tanto, tantísimo miedo; la pulpa de mis órganos vitales se ha desparramado sobre la cama desvencijada, inutilizado completamente, ninguneado por la gris existencia.

Yo no era así, yo…en la pared opuesta a mi cama cuelga el retrato del antiguo propietario de la habitación. En una de las esquinas de la imagen se recorta mi asquerosa silueta del color de la obsidiana, puesta sobre una pútrida manzana. El cuadro me muestra como una pequeña, insignificante, cucaracha. Tocado por los recuerdos como repugnante e infecto insecto y aún así me envuelve una extraña melancolía de cuando, erguida, esgrimía mi valentía ocultándome entre las sombras de la sucia y desordenada pequeña habitación.

Miro mis seis patitas negras, ahora raíces, equivalentes a las de un cadáver que esta repiqueteando su propia marcha fúnebre. No siento como mío ni mi único extremo vivo. Pienso, sigo ofuscado, sin olvidar cuando yo era un algo autónomo. Pero tengo dormido el cerebro, secas las neuronas, no se me permite adoptar las soluciones precisas, adecuadas. Por mucho que me esfuerzo siempre me vuelvo a quedar fuera de mi realidad.

Intentare cerrar mis siete chacras, tengo que verme en paz de alguna manera, cesar la pesadilla. Siento la fútil inutilidad de mis actos, el universo ha elegido un mal día para esta angustia. Quiero decirle al mundo que vivo pero es trabajar en balde. El esfuerzo de hablar no cambia la posición de mis finos labios agrietados por el frío. Estoy… ya no llego a ser yo, tengo la muerte pegada y siento la helada palma de su mano estirando de mi quebradizo pelo ralo. Si sólo pudiese alzarme, ver dónde está la salida a este insoportable dolor que tanto pica.

Intento rascar de mis entrañas todas mis ideas, tengo que retirar las superfluas. Produzco un sonido gutural hasta que la fricción con la estúpida realidad me dice que estoy sumamente loco, desquiciado, desequilibrado, lunático,… ido. Tal vez si duermo viviré de otra manera en el sueño, dentro de otra pesadilla infinita. Pero no hay salida. Anoto mentalmente: regresar a mi otro yo, encontrar la felicidad, sentado, desayunando… para no tener que hacer de este sufrimiento mi mundo… despedir a la negra dama para siempre.

Podría pasarme algo así. Sería genial, como si fuese un recién nacido marchando por un nuevo y excitante planeta. Iría de norte a sur, mandando sobre mi camino y me diría: ¡Piensa un poco malnacido! Me he caído, ni tan si quiera me sentare. Hablar de posibilidades, acercarme a una fantasía improbable es perder todo mi precioso tiempo. Reunir el valor, no pagar por ilusiones.

Oiréis mis silenciosos gritos, no tenéis que hacer nada, no conseguiríais absolutamente nada. ¿Levantarme siendo un ridículo y grotesco vegetal, un insecto, un humano? No saldrá nada bien.

LaRataGris

Más insectos comunes que aceptaron el reto (clica sobre los nombres):

Manu LF

Benjamín Recacha

Toni

José Bocanegra

Esther Magar

Jean Rush

En breve os ire añadiendo al resto de compañeros de viaje y si os quereis apuntar al experimento avisadme.


Las siete diferencias

12 enero 2015

Una hoja en blanco junto a otra idéntica. Tan iguales, tan perfectas en su vacío: busca las siete diferencias, unicamente siete. El hombre inmejorable analiza cada pequeña imperfección, el gramaje, que si una se ha doblado más que la otra al sacarla del paquete, en cual se ha detenido una mota más de polvo, las impurezas, el…toquetea, resopla y vuelve a empezar. Lupa en mano, enciende una luz, se despeja y justo en su lecho de muerte ríe al descubrir las siete diferencias de golpe: no vivir, no sentir, no pensar, no comer, obsesionarse, perderse, no encontrarse e, incluso, morir antes de tiempo, la octava por la tardanza, como compensación.

LaRataGris


No te traiciones

18 septiembre 2014

no te traiciones


La importancia del número

1 septiembre 2014

Siendo una población de un millón doscientos treinta y seis mil habitantes, contabilizados a dedo, choca el pensar que sólo dos están censados, debidamente marcados y archivados en los libros de registro. Ambos se pasean orgullosos, sabiéndose ciudadanos, conocedores del sentido de su vida: formar parte de la masa numerada. El uno y el dos con nombre y apellido sobre una hoja debidamente sellada.

El resto, no vinculante por su inexactitud, bastaba con que pasara una segunda vez con distinto caminar para volver a ser contabilizado. Su número era aproximado y variable con muertes y nacimientos simples o múltiples. Los gemelos, los trillizos destrozaban toda estadística al no fichar cada día, por negarse a llevar un uniforme en el que se pudiese leer el número adecuado. Por eso el ayuntamiento, presidido por el señor uno, se preocupaba y lanzaba campañas para el correcto censado de la población autóctona y foránea. Prometía la no molestia una vez muerto, la perfecta identificación en vida ante multas que no le pertenecían y morir con todas las ventajas que ofrece el sistema de salud: camilla esterilizada y la atenta supervisión del personal cualificado para tal menester.

Para dos fue suficiente un pequeño sustillo del corazón. Un médico no numerado se apiado de ella y, aún sin saber su cuantificación, la atendió y salvó la vida. Lo primero que vio fue un póster oficial en el que incitaban al censo- deja de morir como un perro sin collar-. La combinación de morfina y superstición hicieron el resto. El censo lo empezaba a ordenar todo, la existencia misma cobraba otro sentido y número uno podría planificar una estrategia para dos. Un millón doscientos treinta y cuatro mil habitantes estaban perdidos.

LaRataGris


Los dioses pequeños

23 junio 2014

Humanos, animales que suprimen el instinto. Locos irracionales con un defecto megalómano que les hace creer que son pequeños dioses. Se inventan las deidades padre para tener un punto sin retorno, un – solo sigo los pasos de mi entidad superior, el patriarca.

El cazador benevolente, no es más que una palabra, se lamenta pero ha de comer, vivir, amasar fortuna, divertirse,… Es tan bueno que, permitirá que no muera quien el no quiere asesinar. Salvad las ballenas, atrapad focas de manera controlada y piadosa, haced que los cerdos vivan a cuerpo de rey pero sólo por tiempo limitado. Así lo desea el semidiós alfa.

Humanos, desquiciados jugadores, imponéis vuestras reglas y si las cumplís seréis recordados cuando todo estalle. Se os ascenderá a los cielos por la vía rápida, os llamaran dioses muertos y de la muerte, ya no seréis dioses pequeños.

LaRataGris


Carne de cañon

29 mayo 2014

Carne de cañon