El mundo de pasado mañana

16 febrero 2026

Siempre era Ricky el que insistía. 

– Nos lo pasaremos bien.

– No sé, Ricky – le dijo Alba-¿Y si se nos va de las manos?

– Es un salto pequeño, dos días- Le puso la pastilla del mañana entre los labios- Sólo tienes que dejar que se deshaga debajo de tu lengua, notaras un cosquilleo.

-Pero, Ricky…

-Te estaré esperando

. . .

Desorientada. Dos días.

Desorientada. Dos días después.

-¿Ricky?- Sin respuesta- ¿Ricky? – Desorientada. Apoya manos, impulsa desde el suelo. Fallan las piernas. – ¿Ricky?- No hay respuesta. Se arrastra. Ventana sucia. El mundo. Diferente. Sólo dos días. Demasiado diferente. Desorientada.

El aire una pesada capa gris. Alba respiró. Profundamente. Notó como se le desgarraban los pulmones por culpa del metal en suspensión.

– Será mejor que te pongas esto- Victor le alargó una mascarilla.

– Gracias- él asintió mientras miraba distraído por la ventana. -¿Sabes…? – pero no le dejó continuar. Colocó el índice sobre los labios para que se callara.

-Caníbales – Le susurró. Esta vez asintió ella mientras buscaba refugio.

Esperan por demasiado tiempo para, cuando se ponen en marcha, intentar estar hechos de silencio.

Victor señalaba donde dejar cada una de sus huellas. Evita los agujeros negros que se extendían a lo largo del camino, parecía decirle. Subían, bajaban escombros hasta indicar el mismo color ceniciento de la ciudad en un edificio que les impedía el paso.- Ahí vive tu amigo.

– Gracias

– Sigue en línea recta para no caer- y se separaron sin más palabras.

Le abre alguien familiar, algo en su forma de respirar.

– ¿Está Ricky? – pregunta Alba.

-¿ El abuelo? ¿De qué lo conocías? – la cadencia en las palabras, la expresión en la cara.

– Es mi amigo, lo conozco desde que eramos pequeños.

– Eres demasiado joven para eso. – Dijo sin dejar de mirarla igual que hacía Alba-. De todas formas el abuelo, murió el año pasado.

-¿Has dicho abuelo?- Se da cuenta-. Él sí que es demasiado joven para …

-¿Alba? – Estalló – ¿Abuela?

– ¿Qué? – La abrazó como si llevase media vida fuera.

– La pastilla que te dió el muy cerdo te ha mantenido joven.

-¿Qué?

– Te drogó, te violó y nació mamá mientras tú dormías por cien años y un día. Abuela.

LaRataGris.


Sueño de Nadie

9 febrero 2026

Nunca, Nadie, soñó. A mitad de camino de ningún lugar sus miradas se encontraron al reflejo la una de la otra.

-¿Quién eres? – Preguntó Nadie entre la timidez y la curiosidad.

– Soy Sueño y ¿tú? – Contestó animado

-Yo, soy Nadie – y Nadie , no supo qué más decir, tampoco Sueño.

Volvieron a mirarse por una eternidad. Nadie quería poseer a Sueño, Sueño quería ser de Nadie pero se alejaron.

– Espera – gritó Nadie

-¿Si?- silbó el Sueño.

– Nada- Nadie demasiado inseguro. – Adiós.

-Adios, mi amor.

Y se separaron para siempre.

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Cuarenta y pocos

1 diciembre 2025

-Cuarenta. Cuarenta y pico- un pico pequeño, piensa intentando fingir que no existe el peso de los años. Luego sonríe para la foto, sin poder esconder sus ojos tristes.

-¿Cuánto llevas en la empresa?

-Más de media vida- eternidad. Como si su tiempo anterior  fuese inexistente, una anécdota sin importancia, que nadie recuerda. Todo comienza al empezar a trabajar y, ahora, este homenaje.

La plantilla posa con uniformes nuevos, aseados hasta en lo invisible. Son el recuerdo y los valores de algo que la empresa necesita transmitir.

Otras tres fotos más para la revista interna.

-Cuarenta y pico años- esta vez deja que lo grabe un móvil. Montaran un video con los mejores instantes de la fiesta, mientras que él, desubicado, piensa que el mundo puede ser un lugar mejor. Sigue llorando por las injusticias, sigue teniendo las tonterías del adolescente que respira sueños y maravillas.

-La madurez-se dice- es solo una manera de aceptar la derrota: El mundo no va a cambiar,  te insisten; asume que es así y así será. Con el consejo sentaras la cabeza, aceptarás la tristeza de este mundo de mierda. No quieren cambiar nada, ni lo malo ni lo peor.

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Veneno para cinco

27 mayo 2025

Dejó caer una única gota en el plato que cada uno teníamos. Inmediatamente su contenido se volvió de un radioactivo intenso mientras Pellicer volvía a su sitio, presidiendo la mesa. Allí dejó caer una última gota sobre su propio plato.

– Las cosas dejan de tener sentido cuando suceden – nos dijo -. De críos pensábamos que el mundo cambiaría, que nosotras lo cambiaríamos. Pero su transformación sólo sirvió para dar paso a una nueva generación y… hubiese cambiado aunque no hubiésemos hecho nada.

. » Ya nada nos pertenece más allá de hacerlo habitable para ellos. “

– Mientras sucedía todo era nuevo e impactante – se lamentó josh-. Que pena que todo quedase en nada.

Marina levantó la copa de los olvidos- Por el pasado que habitamos- Los cinco brindaron por haber vivido, por estar allí con los viejos amigos.

– Este momento es importante- sentenció Maribel-. Estamos los cinco; pasará pero ya no estaremos para vivir del recuerdo. Salud.

Ro tomó la primera cucharada y sonrió, en una hora nada volvería.

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Palabras escogidas

11 marzo 2025

Quiso escoger cada palabra como si no fuese un analfabeto. Quería jugar como lo había hecho de pequeño, formando mundos imperecederos solo con soñarlos.

Pero se sentía cansado y seco. Las frases eran balas rasgando la realidad; dolían cuando las disparaba a través de su garganta inflamada.

Libro de las formas correctas, leyó para si mismo.

Cada facción enemiga escribía párrafos que se contradecían con el inmediatamente anterior. Exigían cierta atenuación de la inteligencia para poder ser entendidos.

No solo eso, tenían que ser replicados como un manual de estilo que encorsetaba sus ideas.

Apartó las hojas en blanco, dejó su cerebro al sol para ver como se llenaba de hormigas.

Quería escoger las palabras pero eran ellas las que le poseían y, eso, no estaba permitido.

LaRataGris

Lamentablemente el final se acerca.


Verdaderas mentiras

26 noviembre 2024

Aunque en sus ojos se leía la verdad había decidido mentir con su cuerpo. Se movía como una serpiente en el agua caminando decidida e impactante.

– Eres casi toda mentira y aun así…-Sin prestarme atención parpadeó para callarme y me quede mirando como se alejaba fuerte y sutil. Acabe la frase cuando ya estaba perdida en el infinito.-… aún así se intuye la triste verdad.

La leí en sus ojos de miel, una historia sin final que ya había acabado.

Ines, sólo unas iniciales en el periódico: I.S. murió buscándose la vida.

Sin preguntas, sin respuestas.

LaRataGris


Subidos en una viga

18 octubre 2023

No toda la clase obrera se sube a las vigas.
No toda la clase obrera tiene un jefe.
No toda la clase obrera construye rascacielos.
Hay gente que hace de construir sueños su oficio.
Que tiene que hacer frente a burocracias, enfermedades
laborales, precarización y mafias de los grandes
capitales como el que más.
Que debe de enfrentarse al patriarcado, al racismo, a la
lgbtifobia, al clasismo y a los prejuicios sociales.
Detrás de cada dibujo, pintura o imagen hay personas
trabajadoras, cuya fuerza de trabajo y vivencias les han
llevado a convertirse en profesionales. Recordar esto nos
dignifica.

tintarojinegra


Calor

19 septiembre 2023

Las calles la recibieron frías y solitarias. Llevaba una mochila raída por otros vientos, llena de inútiles desilusiones que le trajeron cuando soplaban más favorables.

Lo único que pudo salvar del derrumbe de su casa fue un recuerdo, fue un reproche que dobló y guardó al fondo del macuto.

Cargada, con ese silencio del hambre, se alejo de la recesión que le había escupido del trabajo, de las facturas que la estrangulaban.

Los sueños eran baratijas que los prestamistas no admitían en depósito. Demasiado pronto tuvo que vender lo único que le importaba y se conformó con el frio y alguna fruslería sin valor.

-Vera- le dijo otro caído – al menos podemos intentar dormir calientes.- Y se dieron calor, juntándose para que no se escapase ni una sola brizna más de esperanza.

LaRataGris


Sueños de realidad

12 mayo 2023

quebrar


Derrotada

26 julio 2022

¿Cuanto llevo aquí? – buscó en su recuerdo más lejano: llegando en un coche compartido, lleno de nada para que la despedida fuese más ligera.

Atrás quedaba la niñez, el pueblo- ¡Hola gran ciudad! – se repite como el primer día que llegó, solo que esta vez suena algo más triste y desesperada.

Se había pedido como lo cateta de una película a la que, hasta ese instante, le habían prohibido la modernidad. No era verdad, de pequeña había sido todo lo futura que quiso pero los bloques, cercanos al cielo, le quitaron el aliento con sus luces recortadas contra la noche.

Buscó el mensaje que le envió a su madre: Ya estoy aquí. Hacía cinco años y la ciudad ya la había vomitado varias veces.

Por un segundo dudo si llorar por la derrota o fingir que seguía luchando.

-Hola mama – puede que una llamada fuese suficiente, puede que la gente esté cansada de ser mangoneada pero no sepa como explotar. – Estoy cansada.

LaRataGris