La copia original
18 junio 2014La silla en como sentarse
21 abril 2014Siempre que se organizaba algún evento importante en el que sentarse; a ver una peli, escuchar un recital, oír algún discurso, comer o simplemente estar allí, sentado, Lady estaba invitada. Sin ella era como si no hubiese pasado nada.
Era la famosa inventora de una revolucionaria forma de sentarse. En una época en la que las novedades eran escasas y todo parecía dicho su revolución calo hondo. Giraba sus pies a izquierda y derecha, emitía un gruñido parecido al graznido de un cuervo y con un pequeño bamboleo de su culo de pollo deshuesado podía sentarse en cualquier silla. Hasta aquel instante todo el mundo lo hacía de la misma manera. Existían pocas variaciones y casi siempre motivadas por el físico o las condiciones físicas de los lugares, jamas hubiesen imaginado variarlo en función del estilo o locura personal. Sin importar la vestimenta, la condición social, tus capacidades intelectuales,… Todos copiaban sus pasos, ella los patento, los versioneaban, buscaban su propio ritual para pre-sentarse, todos querían ser originales transgrediendo de la misma manera, con idéntico esfuerzo. Tan motivados estaban que un humilde albañil le arrebato los focos al hacer como ella pero unicamente sobre sillas de respaldo granate. Se había especializado y perfeccionado hasta tal extremo que Lady fue borrada de la historia y Pedro introducido en la fugacidad adecuada.
LaRataGris
Las fotos del móvil
7 abril 2014Era raro verla besar su móvil. Se acercaba a la pantalla sonreía, lloraba. Mezclaba felicidad y tristeza. Hilaba un nombre en el caudal de sus lágrimas, echaba de menos a su hijo. Vivía lejos, crecía con el dinero que conseguía enviarle, se volvía un hombrecito sin ella.
Se volvía tan guapo que cada nueva imagen aceleraba su pulso y le rasgaba el corazón sin remedio. Cuando ya no podía más apagaba y se iba a vender el pescado. Tanto si era fresco como de confianza, tenía que sacárselo todo de encima, era su billete de vuelta, los nutrientes de su tesoro. Haría cualquier cosa aunque se le cayese el mundo después, nada podría detenerla mientras su recompensa fuera sobrevivir, mientras su razón de ser estuviese protegido con los escudos de la distancia. -Has venido a robarnos, extranjera.- le dolía cada centímetro de su cuerpo para defenderse de las mentiras, necesitaba dormir, volver a su casa y sentirse de nuevo una persona. No tenía fuerzas para ninguna batalla, aunque tuviese la razón, podría escuchar cualquier cosa mientras los suyos estuviesen bien, como cualquiera, provenga del país que provenga.
LaRataGris
Vida de cero
18 marzo 2014El plagio / Nanorrelato
Su autobiografía resultó ser un plagio de su currículum vítae.
Cuando Juanjo perdió el trabajo que le había dado de comer los últimos veinte años se hundió. Claro que no había sido el sueño de toda una vida: entró por que su tío era el encargado de la sección cuarta e intercedió ante el señor Nojon, quien le dejo formar parte de la gran familia de Nojon e hijos s.l.
Ahora, con su edad, aquello había sido como un enorme final de mierda, ya no lo iban a querer en ningún sitio. Se le cayó el mundo encima; todo eran miedos, incertidumbres,…hambre. De repente se le hizo un vacío en el estomago y tuvo mucha, muchísimas ganas de comer sin parar, como sintiendo que era algo que, en breve, no se podría permitir. Por eso vació toda su despensa hasta quedarse sin nada a excepción de más hambre.
– Respira hondo- quiso tranquilizarse. Aunque no podía vivir del aire seguía necesitandolo.- Respira- y no estaba más relajado pero al menos le sirvió para empezar a prepararse. Sacó sus recuerdos y experiencias, los clasifico por años, ordenando su vida por los grandes exitosa del trabajo, la ínfima preparación.-usted no sirve para estudiar- lo juzgaron y condenaron sin dinero para matrícula, libros,… la ausencia de excelencia veto las becas. Era del montón y sin su tío aún más abajo, al desenchufarlo le habían quitado la electricidad que tenía que moverle.- concéntrate- se exigió- el currículum- y se describió en sus actos. Seis días a la semana, ocho horas de cada veinticuatro, alguna tarde libre para comprar, cocinar, limpiar y llorar,…hoy lloraba como nunca. Había perdido su vida, hasta ese mismo instante no se había dado cuenta que su biografía no era más que su currículum y, de repente, eso no valía nada.
Escupió las fechas a la papelera, se cagó en toda su, y sus, experiencias, ¿por qué ostias había aceptado aquellas exigencias?, aquel suicidio por la promesa de un paraíso inexistente. Volvió a coger un folio en blanco, escribió su nombre a mano y bajo el, en pequeño, trabajé. El resto quedo en blanco…
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Escrito por laratagris 












