Buen samaritano

9 junio 2016

Buen samaritano


Poesía cotidiana

1 mayo 2016

Intentaré ser poético para que la gente que no ve la realidad o parece pintarla de un color rosa pueda, lo diré con un quizá, quizá pueda entenderme.

Cada día el hombre que gobierna en mi trabajo me pedía que me tumbase en el suelo para que a él le fuese más sencillo defecar en mi boca abierta.

Muchas veces tener un trabajo, incluso en los tiempos que corren, no es un gran chollo- aunque te de para comer, guiño, guiño y arcadas.

Quejarse, exigir más derechos,es bueno para todos y todas. Deberíamos apoyarnos, no hundirnos. Mientras los trabajadores, activos o parados, sigamos dispersos y serviles seguirán cagando sobre nosotros mientras, encima, se lo tenemos que agradecer al señorito del Cortijo.

Feliz día del trabajador y que no decaiga el resto del año leches.

LaRataGris


Bonus salarial

11 marzo 2016

Bonus salarial


Argumentos para los muertos

3 marzo 2016

Argumentos para los muertos


Con los ojos perdidos

25 febrero 2016

Con los ojos perdidos


A la mierda

22 febrero 2016

– ¿Por qué no lo tiramos todo?- Cada noche-¿ Estas despierto?- desaparecía ahogado por los días irremediablemente iguales. Cerraba los ojos y ya no existía, estaba muerto y Eva lo echaba de menos-¿Dónde estas?- Habitaba en el color rojo de un sueño, donde gente demasiado pálida y apagada repetía lo mismo que había vivido. Mientras, su cuerpo de piedra, pesaba sobre el colchón vencido.- Estoy cansada de morir en el trabajo, llegar a casa y desaparecer.- se levantó para hacerse un bocadillo, no tenía hambre pero quería algo sin sentido. Cocinar una tortilla, untarlo de mayonesa y tirarlo directamente a la basura. Necesitaba algo absurdo que le dijese que incluso era libre para elegir ser estúpida.

….

-¿Eva?- Sonó el despertador sin que hubiese nadie a su lado. El hueco que normalmente ocupaba ella estaba frío.-¿estas ahí?- Llamó hacía el fuerte ruido que legaba desde el comedor.

Asustado abrió la puerta del dormitorio. El pasillo, aún a oscuras, se llenaba con los destrozos de la casa. Esquivo los cristales del televisor, apartó las páginas de libros descuartizados mientras sus pies descalzos chapoteaban entre restos de comida. -¿Eva?- De repente paran los golpes y ella se asoma como un animalillo asustado, buscando en todas las sombras. Cuando Arturo se acerca ella se aparta y regresa a la luz donde hace que vuelve a reinar el sonido salvajemente roto.-¿Eva?

Esta saltando sobre los muebles, lanzando lo que le parecen trozos de mierda sobre las paredes, gruñendo como un perro rabioso. De repente se detiene y sin mirarle directamente empieza a hablar, cortando cada sílaba con espacios de desesperación -¿Por qué no lo ti ra mos to do?

….

No sabe por que pero Arturo se ve obligado a seguirla. Sin que sus actos le pertenezcan empieza a destruir la casa. Unicamente intenta retenerse al principio pero finalmente queda imbuido del mismo espíritu destructor que ha poseído a Eva y, codo con codo, tocan una dolorosa sinfonía. Cuando ya no queda nada se lanzan el uno contra el otro, en una orgía de sangre y sexo. Necesitan destruirse mientras el placer emana por todos los poros de su cuerpo.-¡Libre!-grita por un instante en el que siente que su vida ha cambiado, un segundo en el que nada se repite ni se repetirá-libre- expira con una sonrisa.

Exudaron salvajismo hasta caer muertos sobre el suelo lleno de astillas, antes de acomodarse a la rutina de la muerte.

LaRataGris


Miga de pan duro

23 noviembre 2015

Aún me quedan migajas de pan sobre el corazón. Es del último segundo que le vendí al traficante de trabajadores, para poder comer una punta de pan duro y darle miel a mis cachorros. Recojo con sumo cuidado las migas amargas, una a una para ver si puedo resistir con ellas y no necesito volver a prostituirme por cuatro monedas.

Con hambre me siento medianamente satisfecho, lo suficiente como para no necesitar que vuelvan a venderme.

– Tendrás que venderte- me dijo el esclavista- esto es un todo o nada.- si me voy no podre regresar famélico, nadie querrá volver a comprarme.

– ¡Que les jodan!-me hubiese gustado tanto gritárselo, hacer algún gesto obsceno con las manos, sacarle la lengua de una forma pueril e inmadura. En lugar de hacer lo que me pide el corazón lo entierro de nuevo en las miguitas que había recogido, no quiero tener que verlo mientras vuelvo a prostituirme. Me malvende para que pueda llorar por las noches.

LaRataGris


Horas extras

22 octubre 2015

Horas extras


Habitante

1 septiembre 2015

Habito las tierras yermas del extrarradio, dos veces excluidas por ser limítrofes a la gran ciudad que la ignora y periféricas a la vida de su propio núcleo. Pertenezco a una tribu mixta, mitad nómada mitad sedentaria: que cada día recorre kilómetros y kilómetros por la caza de unas pocas monedas y cada noche regresa a la vergonzosa ciudad dormitorio en la que se esconden los sueños.

Colecho en la cama vacía que siempre está ocupada. Dormito sobre el recuerdo de con quien no puedo coincidir más que en un: Buenas noches, buenos días; antes de desaparecer en el frío del trabajo o en la ausencia de las sabanas.

Soy habitante de la nada, ni de aquí, ni de allá. Apátrida de coraza blindado y de cuerpo en venta. Uno de los que ganan sudor con el esfuerzo de su pobreza.

LaRataGris


Fusión termodinámica

18 mayo 2015

-Desconexión- Pedro quedaba como aletargado. Con su cabeza revotando entre espacios de cinco milímetros, con movimientos lentos, casi inapreciables.

Los ojos perdidos, buscaban un infinito interior. Su cuerpo, una dócil inercia, espera tranquilo, incrustado en el asiento del transbordador público.

– Próxima estación- por megafonía se van sucediendo los distintos nombres que despiertan a los ocupantes- campo estelar.

Al oír la palabra inductora su organismo responde de forma instantánea. – conexión- sus ojos focalizan y el corazón comienza a latir impulsado por una fusión termodinámica. Total para nada, para ir a trabajar sin más. Recorre el camino entre el transbordador y su despacho despierto. Mira cada esquina, saluda a los compañeros con una sonrisa, abre la puerta y- desconexión- como un autómata empieza a trabajar hasta la hora de regresar a casa, donde se arrepiente de encender toda la maquinaria para tonterías.

LaRataGris