Carretera perdida

14 enero 2019

Su camino llegó a un punto muerto. Un no lugar que se abría carente de atractivo o promesas.

-¿Cómo es posible?- respiró en la soledad -¿Quien habrá construido una carretera a ninguna parte?

Tras él la huida fácil, podía regresar derrotado. Era tarde y se sentó a esperar, Como si eso fuese a generar una nueva vía.

Aquella noche, como en un cuento de navidad, le visitaron tres fantasmas. El primero le trajo una historia vieja y olvidada por la mayoría, el segundo solo se tomo una taza de café y cogió un poco de calor de una de las brasas antes de seguir camino, el tercero, de aspecto él mas terrible, deformado por los años y el peso de la realidad, fue el más amable de todos, aunque no traía nada que contar.

– Tendrás que equivocarte tu.

Al amanecer se despertó con el cuerpo pesado, cansado del duermevela de la noche. Por delante no tenía un sitio al que ir y nadie le esperaba detrás.

-Lo mejor- se dijo- será que Yo mismo me construya un espacio sin depender del camino de otros.

Se hizo a un lado y, aprovechando la estructura de su coche, levantó una pequeña casa en la que vivir. Tenia reservas suficiente hasta que el huerto diera sus frutos y, si alguna vez aparecía alguien más, habría espacio para todas.

LaRataGris


El vuelo del viento

18 diciembre 2018

Poca gente sabe que nosotros siempre hemos volado. Primero libres, era un sueño del que no podíamos despertar, más tarde llegó un viento, uno como no había existido jamas, y él empezó a mecernos con cariño.

Parecía querer acariciarlo todo con sus lenguas ráfagas, de una forma suave y fascinante, por eso nos dejamos querer.

Era hipnótico dejarse llevar por sus vuelos erráticos, hojas de otoño danzando en un ballet improvisado. No había quien, en algún momento, no se quisiera mecer en el vaivén arrítmico de su ir y venir. Dejamos la vida por estar de su lado.

Un día, sin más, desapareció como había venido. Quería nuevas texturas que no eran las nuestras. Era un viento más grande que el que habíamos conocido. Cada día crecía más y nosotros, que habíamos dejado de volar por nuestra cuenta, le quedábamos ya pequeños.

Fue en ese instante en el que morimos. Unicamente sabíamos lamentar su perdida, sin darnos cuenta que ya solo recordábamos la manera caminar a una cárcel cercana.

LaRataGris

hulu


La Araña Invisible

11 diciembre 2018

En un rincón en sombra, casi invisible, Doña Fernanda la araña, espera paciente. El tiempo es algo húmedo y pocos insectos se quieren adentrar en su casa, pero ella no tiene prisa.

-¿Me permite un instante?- Siempre se desliza sobre sus invitados, con algún saltito si el hambre se le hacia una eternidad y su presa estaba a tiro.

Si que, al invitado, lo empaquetaba en un instante, lo envolvía en fina seda pero luego lo reservaba hasta que tu estomago le marcase el momento de secarlo poco a poco. Nunca perdía su amabilidad, ni la sonrisa, pero no era cosa de un momento.

La mariposa, no la mas bonita de su especie pero si de colores fantásticos, ella, que ya había perdido algunos amigos en trampas similares, contesto rápida.

-Lo siento, tengo prisa – y en su empeño se arrancó las delicadas alas.

Apenas podía volar. La gente miraba su cuerpo tullido, preocupada de lo mucho que se había estropeado- Ahora, eres tan fea como yo-le dijo el gusano. fea e incompleta

La araña en cambio, invisible en su atalaya, no se preocupaba por lo horrible de su presa, a ella le preocupaba quedarse sin comer y que el resto de insectos aprendiese a escapar .

LaRataGris


La vida lucha

20 noviembre 2018

De una forma extraña la vida continuaba deslizándose incluso a pesar nuestro. Sus mecanismos de defensa, al principio los creíamos inexistentes, se nos empezaban a antojar infinitos. No solo se defendía, más bien parecía un terrible ataque, lento pero eficaz.

Se había parapetado en las mutaciones, primero ligeras e inapreciables, sutilmente cambiaba nuestro entorno, transformaba nuestros cuerpos. Echábamos la vista atrás y ya no podíamos reconocernos. Al final de la guerra seriamos otra especie, habríamos extinguido a nuestros antecesores o moriríamos en el intento, claudicando a la vida. Este sería el reinado del Homo Mortuus.

LaRataGris


Lecturas de colegio

13 noviembre 2018

Últimamente me encuentro mucha gente que dice que no le gusta leer porque les obligaron ha hacerlo en el cole. Siempre explican que los libros que tenían que leer eran una porquería y eso, evidentemente, invalida su capacidad para buscar lecturas más interesantes. Es algo tan estúpido como: Si A es un libro que no me ha gustado, no me gusta ningún libro.

Fijate que paradoja en el cole también te enseñaron a contar y no te veo decir: Yo no cuento porque me enseñaron en la escuela. Cuentas el dinero para que no te falte en el banco, numeras las cervezas que te tomas, los likes que te han dado por sacar tus morros en una foto rodeado de ganado (es tu forma de ver el mundo, sigh).

Vuela, no tienes porque creer en la gravedad, no respires, sobretodo no te reproduzcas, que todos estos conceptos los adquiriste de la misma forma que cuando te explicaron que la lectura era buena.

Recuerdo vivamente el libro que me hizo querer leer, sin entrar en los cómics que siempre han estado por casa, «El Misterio de la Isla de Tökland» de Joan Manuel Gisbert. No se si ha día de hoy ha envejecido bien, ni falta que le hace, entró en el momento justo. Es verdad que no me obligaron en el cole, me lo compraron mis padres porque si, ellos me compraban estos raros objetos mágicos ¿has pensado que quizá eso también fallaba, no solo la selección escolar?

En el colegio leímos un fragmento de «El Fantasma de Canterville» de Oscar Wilde, obligado, solo un cachito, tan chulo que, de nuevo a mis progenitores, les pedí el libro entero. Dentro había otros relatos de Oscar Wilde, recuerdo vivamente lo mucho que me gusto el final de » La Esfinge Sin Secreto».

También disfrute, en instituto ya, «l’Esquelet de la Balena»de David Cirici, ‘El Mecanoscrit del Segon Origen» de pedrolo, «Ratas» de Delibes, …puede que para otros fuera una tortura, les desmotivaron pero estaban ahí para mi «Nada» de carmen Laforet, ‘La Plaça del Diamant.» de Rodoreda.

Decidí no quedarme con «Frena, Candida, Frena», he tenido que buscar que ese de Mayte Carranza, que me pareció una mierda, tendría su publico. Quizá era el que no disfrutaba con los otros, ¿quizá es el mismo que ha dejado de leer?. Me quede lo que me gustaba y amplíe.

Se me presentó un mundo tan infinito e inabarcable que limitarme no fue mi primera opción. Me bañe en todo lo que caía en mis manos, bueno o malo. Me escondí en el gran templo de una biblioteca y le recé a los dioses de las letras mayúsculas y minúsculas por igual. Más tarde tuve tiempo de seleccionar, seguir equivocándome y maravillarme de cuentos que me habían pasado por alto. Llegue tarde a la gran obra de Carroll, de Barrie, mi amado Ende, Euxupery,… hice el camino inverso porque en literatura no hay señales, hay aventuras. Me aleje por la senda de Philip K. Dick, de Bradbury,… ¿cómo puedes negarlos? Aunque realmente fuera una miserable porquería lo que te obligaron a leer, ¿de verdad no has hecho por buscar más alla?

Los libros fueron un refugio delicioso, algo que no aprendiste, ni aprenderás con tu negativa, ni siquiera te llegara esto, no acostumbras a leer.

Llegaron más cosas gracias, o a pesar del cole, no importa el culpable, en tu caso tampoco, aunque seas tu mismo.

Esto no pretendía ser una enumeración, ni tan siquiera una lista de mis libros, autores, favoritos. Me dejo muchos fuera, Lorca, Machado, Kundera, …gente que me acompaño en aquella época, no todos han sobrevivido. Con el tiempo he descubierto cosas y no puedo dejar de admitir que en el cole no hicieron la mejor selección, pero fue una buena toma de contacto, un principio y una puerta.

LaRataGris

Derivando


Eficientes

29 octubre 2018

Fue en dos mil veintiuno , para mi el futuro, un gusano capsular se integró, gracias a la avanzada cirugía nanotecniculógica, en mi organismo.

Son insectos tremendamente eficientes, tenerlo dentro era contar con un archivista particular. Se deshizo de todos mis pensamientos negativos, reubicando aquellos más importantes para que fuera fácil acceder a ellos sin la necesidad de buscarlos. Así me pude concentrar en lo que de verdad valora la sociedad, entonces era una persona de provecho.

Le di la bienvenida conversaciones sobre el tiempo y partidos de fútbol, adiós creatividad, hola entretenimientos absurdos, ambiciones por tener dos casas, siete coches,… un billón en lingotes de oro y un puesto de poder. Bye-bye solidaridad, inteligencia, humor,…la vida solo era producir y ascender en un trabajo anodino.

Fue a finales dos mil veintiuno, tomé laxante suficiente como para deshacer a un elefante, evacue a mi gusano capsular y fui tremendamente feliz incluso cuando me despidieron por ser demasiado humano.

LaRataGris

X


Caídos en desgracia

22 octubre 2018

Ahora ya no se habla de crisis, somos tan asquerósamente ricos como siempre hemos sido, pero ya no se habla de crisis.

Isabel se quedo sin trabajo un año antes de que todo se fuese a la mierda. Era, en definitiva, una afortunada. Había aprendido a hacer malabares trescientos sesenta y cinco días antes que el resto de plantilla. Por eso, aunque llegaba debilitada por el hambre, aquella crisis no era nueva para ella.

Sin más le hizo un hueco a los nuevos. Les explicó donde encontrar los mejores rincones para desaparecer, siempre necesitan esconderse, sobretodo al principio, incluso en comunidades tan unidas como está.

Les explicó sus desventuras esperando que aprendiesen de sus errores, sabiendo que probablemente no lo harían. Recién caído aun te sientes superior, incapaz de llegar más bajo.-Me levantare- siempre piensan lo mismo. Ella esperara para recoger sus restos, cuando ya no se crean mejor que nadie, incapaces de seguir cayendo, aunque siempre quiere equivocarse, con esto, pocas veces lo hace.

-Todos tenemos que cometer nuestros propios errores- les decía- pero el que quiera me puede escuchar.

Algún día esto seria un mal recuerdo, cuando les convenzan que así es la realidad y estar tan jodidos sea sustituido por una aceptación de que esa es la vida que les toca. Mientras llega ese triste momento avanzan, con suerte se levantara una revuelta antes de que se den cuenta de que ya no hay nada que hacer, porque ya nadie habla de crisis.

LaRataGris


Fea perdida

9 octubre 2018

Sentía que su autoestima era baja, inexistente. El espejo, para el no tenía virtudes, señalaba todos y cada uno de sus defectos. Era ciego a su inteligencia, incapaz de reír con sus gracietas y, por supuesto, no la consideraba lo suficientemente guapa, no para lo que exigían los cánones de belleza actuales.

Era una puta mierda, un cero a la izquierda pequeño y repugnante.

«Solo un mal día», le gustaba repetírselo pero la realidad mandaba y ella obedecía. Se hundía mucho más en barro y desesperación, «puto espejo», asumió el discurso, se lo habían repetido tantas veces que…

«A la mierda, a la mierda, a la mierda». Débil rompió su reflejo con las manos desnudas. Sus nudillos sangraban y con la sangre escribió en el suelo «tengo cosas por hacer». Salió desnuda a la calle, donde no había espejos vigilantes. Se sentía libre para ser feliz, fue feliz, fue muy feliz abriendo en canal a todo el que se le pusiese delante.

«Lo que importa es el interior, me lo decíais tantas veces mientras me criticabais. ¿Queréis que adelgace?¿ Qué sonría?¿ Qué os enseñe las tetas y os ponga mi coño en bandeja? Ya no soy la chica tonta que conocisteis, ya no me escondo.»

Tenía la autoestima por las nubes y un cuchillo de carnicero.

LaRataGris


En mil ciclos

1 octubre 2018

El reloj, implacable, continuaba con su lento devenir, marcando el compás de nuestra desdicha.

Cero siempre iba acelerado, un punto por encima de la cadena de montaje. Entre pieza y pieza, en treinta segundos, encontraba el instante para otra imaginaria. Mientras el resto sudábamos él sonreía fresco.

-¿Has visto eso, Zeta?

– Calla, Cu , sabes que no es el momento.

«Prohibido hablar entre nosotros”, “prohibido interactuar”, “prohibido hacer algo que no tenga que ver con la producción».

Las normas eran tajantes y, aunque en ningún momento se nombraba castigo alguno, todos sabíamos que existía, que debía ser terrible.

Seguro que Cero había sido amonestado alguna vez, por eso era tan eficiente.

El reloj volvió a hacer un tic, otra pieza revisada, empaquetada y lista, tac. La alarma para el descanso sonaría en apenas mil ciclos.

LaRataGris


La Plaga desde fuera

24 septiembre 2018

Encerraron el frio de la mañana, molestaba a demasiada gente y lo consideraron inadecuado. Todas las entradas de la ciudad, las salidas, se cerraron con una enorme cúpula de cristal templado. Un brazo hidráulico la subía y bajaba a su antojo, evitando que las personas se sintiesen atrapadas.

Dentro todos parecían felices con su termo-regulación. Siempre había quien quería aumentar a disminuir la temperatura pero al final la convivencia se imponía.

Con el tiempo un queja constante quiso que ya no hubiese más aperturas- Solos estamos mejor-. Sellaron la semiesfera al suelo para así poder mantener un ambiente tranquilo y constante.

Se suspendieron las relaciones con otras partes del mundo, tintaron la gran ventana para que nada, ni nadie, contrariase la hegemonía dominante.

ooo

Aquella cúpula era casi un mito. Una gran muralla que aislaba a sus residentes del exterior. La expedición abrió una brecha por la que salio un gas concentrado. Con cuidado entraron para encontrarse los cadáveres llenándolo todo. Una plaga, algo que en apariencia no supondría un problema, había diezmado a aquella población atrapada.

LaRataGris

v