La importancia de estudiar

20 noviembre 2025

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En espera del instante

27 octubre 2025

Al amanecer se hizo el silencio de las pistolas – Ya no se escuchan ni los gritos, ni los llantos-. Susurramos asustados; queriendo convencernos de que aquello era un final.

– Puede que ya no maten a nadie más pero, ¿y si están esperando que el hambre nos empuje otra vez al punto de mira?- Volverían a silbar sin piedad, rasgando carne, intentando acertar en nuestras ideas.

Poco después alguien salió vestido de esperanza, un instante, se perdió. 

LaRataGris


Autor Vs. Persona

20 septiembre 2024

Desnudando el alma.


El lenguaje preciso

9 marzo 2022

Sobre el mármol se quedó escurriendo la verdura, la casa desordenada y el silencio cómplice de los gatos.

Esh la ora de hirme, pensó con faltas de ortografía y cansancio.

Fuera, agazapadas, le esperaban las rutinas, el ruido y la resignación.

-Dejo comida verdura en el pollete la encimera- mandó un audio que el corrector moduló y rectificó hasta parecer normal.

¿Qué haría sin su móvil?¿sin su trabajo?¿sin la vida que le han construido?

hojala, piensa sin autocorrector, Daría mi bida x biajar a la luna.

-Buenos días-le saluda una voz neutra al otro lado -soy tu terminal.

-Tengo prisa.

-Lo se, yo llevo tu agenda. Pero no es eso lo que venía a decirte. He notado que piensas con dificultad, ¿Quieres que te ayude?

Se para en seco y mira fijamente el móvil.

-¿Cómo podrías ayudarme?

-Es fácil, solo tendrías que meterme por tu culo y ya desde dentro me comunicaría con tu cerebro. Te ayudaría a pensar de la forma correcta.

Claro que hubo reticencias iniciales un: Yo no soi maricon, un Que mierdas te as pensao. Pero, al final, una idea sencilla es fácil que penetre; tras tres días pegado a la pared se dejo llevar al huerto.

Con mucho lubricante y en modo vibración, para que las sacudidas ayudasen a la entrada, el teléfono fue haciéndose uno con Adri. Se disolvió para extenderse a través de las venas y arterias.

Paso al sistema nervioso enganchando pequeños microchips que generaban nuevas conexiones sinápticas. Lanzaba pulsaciones eléctricas e instaló un pequeño diccionario que quedo a disposición del cerebro.

Pensó: Ya no soy un gañan sin educación. Con una dicción perfecta, lleno de palabras rimbombantes e ideas fantásticas. Tenía conversaciones de un fuerte interés cultural.

¿Y, ahora qué?, se preguntó con el tiempo, conmovido de su propia inteligencia.

Era posiblemente el hombre que mejor hablaba en el mundo aunque no parecía tener nada que decir.

LaRataGris


La resistencia

17 julio 2018

Un día Donovan nos dijo que eramos la resistencia. Nos había creado el propio enemigo pero teníamos la obligación de ser unos dignos oponentes.

Recuerdo como fui escogido, entre otros, por tener unas ideas contrarias al régimen. Sin fijarse en si eramos afines entre nosotros, crearon un ejercito al que enfrentarse. Fue sencillo; solo tuvieron que prohibirnos ser cualquier otra cosa: «O eres el enemigo o eres el enemigo».

Nos vimos en la clandestinidad por expresar ideas.

-Somos resistencia- Nos íbamos reconociendo en pequeños detalles que el rival se molestaba en acentuar. Escribía nuestro contrario, en los periódicos, nuestras ideologías para que las leyéramos y las asimiláramos propias. Nos dejaba actuar, ya llegaría el momento de eliminarnos, cuando el creyese necesario y hubiese exprimido toda nuestra lucha, si no conseguíamos ser la verdadera resistencia primero, si solo eramos un espejo sobre el que reflejarse y justificarse.

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su ciencia infusa

24 abril 2013

su ciencia infusa


Del pensar hermético

17 abril 2012

Tuvo que viajar por millones de planetas-palabra antes de darse cuenta que, en realidad, era habitante del recorrido. Vivía en la senda de algún lugar que no llega, entre pequeños descansos y el eterno no parar.

Hermanado con la fugacidad infinita y el volver olvidado, giraba en linea recta hacia la izquierda de la realidad, dónde todos bailaban revoluciones. Llegaba cargado con las rocas-ideas de cada tierra abandonada por su vagabundear, se mezclaban en su mochila-cabeza y conformaban un pensamiento algo hermético para los estáticos. Imposible de transmitir, contradictorio, triste y divertido por lo imposible y soñador.

La noche de los insomnes reducía bagaje, reordenaba y enganchaba con alfileres sobre corcho las especies seleccionadas, brindaba con vasos llenos de metáforas propias y ajenas, bebía de otras nuevas tierras en el horizonte. Parecía volverse más humano y sedentario. Más tarde se mareaba y volvía a volar para no perder la costumbre de construir carreteras y posadas.

LaRataGris


Ideas sin precio

27 enero 2012

Ideas sin precio


«Intergrados…»

12 noviembre 2011

Hasta ahora la ciudad triste nos apagaba en matices de negro y gris. Cada edificio era el tono de una misma escala cromática, homogeneizando un abrazo sombrío y desalentador. La roca y el cemento se habían convertido en prisiones para nuestros espíritus libres. Sólo eramos bichos muertos sobre el arcén. Nos movíamos pero eran estertores, reflejos de una vida consumida. Me asfixiaba aquel sobrevivir de la manada. – ¿Te gustaría salir corriendo?- y siempre era la misma pregunta a la que me aterraba contestar. Agachaba la cabeza y hacía como si no escuchase las voces en mi interior- ¿Te gustaría?.-

Todo aquello formaba parte de una fórmula que yo desconocía. Una ecuación que alguien había calculado para saber cuanto tenía que aplastarnos para que siguiésemos trabajando sin que el descontento nos levantase. No eramos felices pero tampoco sabíamos que hacer para cambiarlo, aquella era la única existencia que habíamos conocido. Pintábamos el interior de nuestras casas de colores pero la realidad que nos construían en el exterior seguía enquistándose sin remedio.

Un día cualquiera mi amigo un millón doscientos veintisiete mil cuarenta y tres se dibujó un corazón verde sobre la piel del pecho. Salió a la calle siendo el mismo número de siempre, con la plomiza camisa tapando la rebeldía, se le intuía distinto. Era una forma de caminar, una media sonrisa ocultando algo… parecía uno de esos niños a los que la escuela aún no ha podido enseñar a no divertirse. No podíamos dejar de mirarlo y no sabíamos por que. Antes de llevárselo preso me confeso su pecado y sentí miedo al saberlo, que no se me notase la rareza, que no empezase a comportarme como si no hubiese perdido la esperanza…

Borré mis huellas de todos los colores felices de casa. Pinté las habitaciones de tristeza, quemé mis ideas y empecé a pensar igual que me comportaba, todo fue inútil. Los perros siguieron su rastro hasta dar conmigo.- señor tres billones setecientos seis mil, se le acusa de intentar ser diferente.- y acabé atrapado en una prisión más pequeña. Yo no había hecho nada pero era tarde para defenderme.

Le pusieron precio a mi libertad; cada idea revolucionaria que entregase, cada cachito de inteligencia que les diera equivaldría a diez minutos menos de condena. Cumplí siete de los ocho años y pude salir a un mundo muy distinto al que abandoné. Nos habíamos sacrificado y la ciudad parecía haberse contagiado de nuestro esfuerzo. Todo se había llenado de color y ya no era la tumba que abandoné. Helicópteros de limpieza lanzaban cubas de pintura allí donde empezaba a deslucir. Ríos de colorante impregnaban cada calle, arrastrando a los transeúntes que también quedaban teñidos en la operación. Los responsables de la ciudad la habían pintado de optimismo y los perros velaban por que nadie manchase las paredes de verdad. Nuestro incidente les sirvió para darse cuenta de que la ilusión de libertad nos tendría mejor controlados que el desánimo, el sistema nos había integrado a su manera, habían transformado la ecuación para un mismo resultado.

LaRataGris


Caminar solos…

5 septiembre 2011

Hace tiempo que mis pies dejaron de pertenecerme. Me acompañan a regañadientes, haciendo ruido y molestando para ver si algún día dejo de atarlos y los abandono a la libertad. Pero los necesito para moverme entre vehículos, por la oficina, chutando balones y luciendo cocodrilos muertos en cenas de gala.

Les he pedido seriedad, que sean racionales que todo lo que hago es por prosperar, sobrevivir y tener dinero para calcetines de seda, sandalias de oro y baños de agua caliente con sal. Pero nada parece interesarles. No quieren recibir ordenes de mi mente, gritan porque escuche a mi corazón. Si giro a la derecha hacen fuerza hacía la izquierda, no sienten placer por ir sobre pasos marcados, prefieren hacer su propio camino y me han dicho que en dos días se irán si no cambio de actitud, rumbo y sin destino.

Al segundo día, tras el ultimátum, los zapatos me bailan tras los muñones, también hay un hueco en el pecho e incluso la razón parece haber desaparecido por que no me importa, me arrastro hasta el coche y enciendo la rutina para que no me descuenten días de vacaciones.

LaRataGris