Los malos humos

31 octubre 2012


Mis «posibilidadas»

30 octubre 2012

Tal vez necesite estar callado. No decir, ni mucho menos hacer, por que han aprendido a silenciarme. Leyes que son eufemismos para poder tenerme quietecito sin justificar que la libertad de expresión sea sólo una definición de diccionario, un lo que debería y en realidad suena a poesía utópica.

Quizá debería aceptar las reglas de juego. Entender que puedo intentar sin cambiar, que la lírica ha de ser soñadora sin ser un arma. Que se me recordara por lo que venda, por lo que gane y me hagan perder. La condena esta escrita y tenemos un guión para saber como sentirnos en la inminente derrota.

Puede que tengan razón pero yo sigo teniendo palabras, corazón, cabeza, manos para llorar a mi manera, corriendo en mi dirección, construyendo y exigiendo armas a los soñadores. Dejame tus bombas de poesía, que caigan las jaulas de tristeza, los olvidos en silencio.

LaRataGris.


Imaginando palabras

24 octubre 2012

imaginando palabras


Los caminos pintados

22 octubre 2012

Sus dedos se habían cortado con finas cuchillas de suave metal. No notó como entraban en la carne hasta que la sangre mancho la figurita que estaba recortando y, entonces, el dolor se hizo evidente a cada segundo que perdía. Como pudo dio los últimos retoques y acabo de la mejor forma posible un precioso perrito callejero de porexpan y papel de seda.

Solo quedaba mancharlo todo con temperas cuando la pintura aprovecho los pequeños huecos en la piel para inundar su cuerpo y llenar sus venas y arterias de veneno multicolor. A golpes de corazón fue latiendo el viejo río relleno de tintes nuevos, queriendo derramarse por cada centímetro de su vida. Como una pequeña muerte de la que renacer ilusionado de arco iris por descubrir. – Mamá- le pintó mil sueños en sus fuertes labios- quiero ser feliz, necesito pintar.- Y ella mordió sus palabras y sin abrazarle gritó- No digas tonterías, tu serás abogado como tu tío Felix. Dejate ya de tantas soplapolleces… – Y, el, cogió el libro de derechos sabiendo que sus páginas serían un buen escondite para sus dibujos.

LaRataGris

 


Exodo a la realidad

18 octubre 2012

 

Exodo a la realidad


viviendo entre momentos

15 octubre 2012

Desayuno en el metro. Café para llevar y un cruasán de cuernos desaparecidos y masa precocida. Los viajeros habituales, la otra familia con las manías de siempre. Sin saludarnos pero sabiéndonos sentados, de pie, con un libro que no parece acabarse nunca, los escritores de realidad, pintores de bolígrafo mordido y soñadores que los han arrancado demasiado temprano del sueño para viajar adormecidos por la vida…. grupos de uno, desordenados que no saben que decirse.

Seis, cinco, siete… marco y salta : deje el mensaje después de oír la señal. – ya te has levantado? Todo bien? Te he dejado un beso sobre la mesita. Volveré esta noche cuando halla pasado media vida.- Y con la métrica calculada mi tren llega a su destino, sin que sea el mio pero me bajo por que lo contrario da mucho miedo.

-Buenos días- Saludo al portero, a la otra familia, la del trabajo. Los chicos de la oficina golpeando el teclado en notas demasiado largas, memorandos, historias, cuentos sin sentido que justifican sueldos desproporcionadamente bajos por morir un rato largo. De tanto en tanto un paseo al lavabo para sexo solitario, encuentros por pasillos, la hora del cigarro, de la conversación absurda y el bocata, la comida la cena en un reloj lento y doloroso. Fingimos amistad rellenando como se puede una vida que no tenemos, nada encaja a la perfección en los huecos pero vamos picoteando y al final el conjunto parece real, apetecible tal vez.- Sabes- me besa Ramon previo al suicidio- con suerte puedes imaginar que has tenido una existencia aceptable un minuto antes de morir.

La policía siempre hace demasiadas preguntas cuando llega tarde y, para cuando regreso con la verdadera familia, mi amor, mi amiga, mi luz se ha quedado dormida esperando en el sofá. Los niños en la cama de respiración profunda e infinita- Si me duermo- la nota de siempre- te sigo echando de menos.- Y yo a ti me susurro al oído como si me acariciaran sus labios antes de caer rendido. Hoy necesitaba respirarte.

LaRataGris


Patria por cojones

11 octubre 2012

Patria por cojones

 


Construido de desechos

8 octubre 2012

Cuando Marcelo recibió la carta supuso que era una broma. La dejó olvidada sobre su mesa de trabajo y siguió modelando la figura de restos desechados. Incluso llego a formar parte de la misma cuando necesito reforzar la estructura externa con pasta de papel.

La segunda misiva tampoco hizo saltar la alarma . Corrió la misma suerte que la primera y la tercera, cuarta…. al final un montón de letras se extendían sobre su escultura y, cada vez que volvía a su faena, no podía dejar de leer que el ministerio de asuntos por la seguridad y el decoro ciudadano exigía, ya en las últimas se había perdido la amabilidad con la que comenzaron, que se presentara inmediatamente en la sede de la calle genoveva.- Un hombre tranquilo como yo- pensó- tiene que ser una broma.- Pero no se le ocurría nadie que pudiese gastársela. Iba y venía al trabajo, no se relacionaba con nadie y si tenía un miserable segundo de libertad se encerraba en su mundo de inventos que no servían para nada. ¿Quien querría burlarse de el?

Aún así, con la siguiente fiesta en su trabajo, fue a un edificio mucho más pequeño de lo que esperaba. En un callejón bañado en sombras, cuando el resto de la ciudad hervía por el sol. Nadie parecía entrar, no había grandes carteles anunciando que lugar era aquel y, sólo después de mucho buscar, un muy pequeño indicador marcaba con una flecha el timbre de la institución.- Señor Veracruz- carraspeó el interfono- pase, le estábamos esperando.

Marcelo empujó la discreta puerta de metal oxidado y caminó un largo y oscuro pasillo hasta llegar a una habitación en la que una mujer, que ya tendría que estar jubilada, se escondía tras un escritorio sin adornos, fotos o plantitas. Únicamente su expediente y dos bolígrafos con los que jugueteaba.- Marcelo Veracruz Soriano- le sonrió la anciana mientras releía su informe- En los últimos años usted no ha comprado más que comida y objetos de primera necesidad.- Hizo una pequeña pausa para ponerse algo más seria y continuo- Acaso es que no se quiere. No se da caprichos, no consume por consumir, no malgasta… ¿no es feliz en nuestra sociedad?

-No- se apresuró a contestarle algo sorprendido- yo es que construyo figuritas de lo que los demás tiran, me basta con hurgar en la basura y…

– Me quiere usted hacer creer que eso es suficiente para hacerle feliz, que no necesita nada de lo que anuncian especialmente para usted.

– Si,- intentó esconderse en su silla asustado por el tono- yo no….

– Mire Marcelo,- intentó ser más conciliadora- el país, en primera instancia, pero también el planeta, el universo necesita que usted gaste para poder seguir a buen ritmo en su crecimiento. Por favor, no le voy a pedir que se olvide de sus fruslerías, pero, a ser posible, de tanto en tanto cómprese algo bonito, aunque luego lo tire pero no nos obligue a caer con todo el peso de la ley sobre usted. Necesitamos que todos colaboren para ser más competitivos. No lo olvide.

Después se despidieron para siempre,- si usted, señor Veracruz, cumple su parte del trato.- Todo aquello había sido como un sueño extraño.- ¿ Habrá sido real?- se preguntó cuando al llegar a la calle pareció desaparecer el edificio.- Tal vez fue un sueño- pero por precaución se compró lo que no necesitaba y sonrío a la cámara de seguridad del comercio.

LaRataGris


La condena del gigante

4 octubre 2012

Erase una vez un hombre que se había hecho grande a si mismo. De una sola y diminuta célula se multiplico, se hizo niño y, como tanto gusta decir en la tierra de las oportunidades en la que vive, fue creciendo hasta convertirse en el gigante que es ahora. Pero no pienses que paró en algún momento. Si su cuerpo se detendrá, si el metabolismo de gente tan sumamente enorme tiene un fin, ni se conoce, ni se esta estudiando. Al resto le basta con asustarse de su envergadura, respetarlo por el terror que provoca con el retumbar de sus pasos y los huracanes de inspirar, espirar.

Un día su cabeza choco contra el techo del cielo, su cuerpo se encorvo y sintió como seguir subiendo devolvía su mirada hacía la tierra. Gruñó enfurecido mientras sus poderosos brazos buscaban la forma de elevar el firmamento, empujó, maldijo y todos se echaron las manos a la cabeza un poco más espantados de lo que habitualmente estaban. – Tenemos que romper la cúpula que lo aprisiona- gritaron horrorizados- tenemos que permitir que siga creciendo.- Era obvio que el jamas dejaría de expandirse, necesitaba más espacio y, si no lo tenía hacía arriba, se tumbaría hasta ocupar el mundo que ellos habitaban.

Siete hombres treparon por sus piernas, un helicóptero vigilaba el ascenso y en sus casas los espectadores espectaban el espectacular espectáculo televisivo. Enmudecían con cada traspiés, vitoreaban las hazañas y, cuando abrieron el agujero se abrazaron y lanzaron cohetes, tocaron fanfarrias mientras el gigante continuaba aumentando su volumen y el oxigeno se escapaba hacía otro mundo, un mundo donde estar sin que algo desmesurado empuje constantemente.

LaRataGris


Jugando a pintar

30 septiembre 2012

Jugando a pintar