Perfecto
5 diciembre 2012Calculando hielo
3 diciembre 2012Si lo piensas fríamente, si te olvidas de las personas que trabajan para sobrevivir. Si no miras las familias que dependen de su sueldo; si calculas simple y llanamente lo que factura la empresa, lo que invierte, lo que deja de ganar y los coches que algunos no deberían comprarse este año, ni el próximo seguramente y ya veremos de aquí a tres. si planteas la vida en términos macroeconómicos, dinero y mas dinero: sin amor, amistad o alegrías; asumiendo que organizarnos es una utopía, que hay que bajarse los pantalones a todo por que así lo manda la razón de los números. Cumples los requisitos, sigues las directrices, eres un tempano de hielo y tendrías que admitir que sobran robots; no son de carne y hueso, la empresa esta mejor sin ellos, mas solvente, mejor preparada para ganar con sudor, y tu esfuerzo, a esta crisis en la que tienes que agradecer la patada si es más flojita de lo que esperabas.
LaRataGris
El hombre afortunado
27 noviembre 2012La empresa, esa entidad ficticia que se comporta como un ser vivo, tosía malas cifras postrada en su lecho. Miraba entre las nieblas de su fiebre a todas las manos que eran sus empleados y se preguntaba quien estaba fallando.
Ella era poderosa, respetada… llevaba experiencias a su espalda que la hacían irrepetible. Recordaba, como en un flash antes de morir, los mejores tiempos, los inmediatamente peores y volvía a preguntarse- ¿ quien esta fallando para que yo no levante cabeza?
Los esclavos que dormitaban bajo la cúpula de su caja torácica escuchaban como se retorcía inquieta, igual que un mastodonte a punto de caer, e intentaban pasar desapercibidos para no ser arrastrados por los primeros vientos. Mientras, ella, buscaba tiritas y revisaba una a una todas sus manos, escudriñaba entre los asustadizos peones para encontrar los que le eran más inútiles. Excretó años y dedicación de miles de sus asalariados, se quedo con diez hormiguitas primero, nueve, ocho, siete… y el hombre afortunado se encargo de todo el trabajo. El tenía que correr por una planta vacía, pulsando los botones adecuados, montando, apilando, empaquetando genero que después repartiría por diversos puntos de venta mientras desfallecía y la empresa respiraba un poco más tranquila.
La ciudad, viendo el buen funcionamiento, felicito a la única empresa que no cerraba y le pidió consejo- Despide a todos tus empleados- le contestó- que mi hombre barra las calles, coloque adoquines, pinte paredes, transporte, construya, reparta correo,… reduce gastos para que no te chupen la sangre.
LaRataGris
«Votulismo»
20 noviembre 2012Con todo el dolor de mi corazón, con la mayor de las penas que puedas imaginar, he llegado a plantearme si es correcto,si debo, participar en todo este circo de la democracia. – Yo no voto- me repito una y otra vez- yo no voto bajo ningún concepto- y, sin embargo, la derecha más rancia del poder, la pseudoizquierda incapaz de ser alternativa y una gran mayoría desencantada, ajena a otras propuestas que no tengan la tradición ganada, me invitan a traicionarme. ¿podría alguna de sus minorías, de las que no encierran las aes en círculos, hacerlo mejor? Yo jamás he sido uno de esos defensores de la pureza estética, todo tiene matices y la anarquía ha de ser una camino, el mejor que se me ocurre, pero no un fin en si mismo… se trata de crear, nada de vivir del pasado entonces: ¿ no votar entorpece mi concepción de anarkía? O, por el contrario ¿ votar le pone más trabas?
A pequeña escala, en mi día a día, he constatado que las cosas funcionan mejor desde la base; comunicación, cooperación… no espero que alguien, que vive donde los políticos se pueden permitir, venga a solucionarme los problemas pero ¿merece la pena intentarlo con alguno de los chiquititos? La representación que consigan serán en proporción a las expectativas, si lo hacen bien cuantas legislaturas necesitaran para poder estar en posición de cambiar algo según sus criterios, o los míos, cuantos años tendré que traicionarme para que, luego ellos puedan hacer lo propio con mi confianza. Mi corazón me pide que escuche esas razones, que me olvide eso del voto in-útil pero lo que no puedo calcular es las veces que me arrepentiré de cualquier decisión que tome.
LaRataGris.
Un día sin pan
13 noviembre 2012Tenía su cajita de puros, un buen vino a la hora de comer y la sonrisa de dormirse viendo un trepidante partido de fútbol. Pocas piezas más necesitaba su vida. Dejar que el puzzle encajase a su manera, así era feliz: no preguntaba, no se quejaba aunque a su alrededor lamentase como ivan cayendo los amigos. Parados, en ere, recolocados, en el mejor de los casos, en un trabajo de mierda siendo mierda… les consolaba, abrazaba y asentía sus penas sin que realmente fueran con el. – tengo tabaco- pensaba- alcohol y deporte. Yo estoy cubierto si me se comportar. Esta todo calculado-. Todo implicaba no protestar, cumplir con sus horas y saber decir amén cuando la situación lo requería. Había planificado su sueldo, cada céntimo tenía un lugar exacto, su vida se había construido siguiendo las directrices homologadas, las ideas adecuadas. Sus respuestas fueron las de un cualquiera ¿tienes frío?- solo en invierno- ¿ bailas?- hasta con la más fea- ¿y la huelga?- no me la puedo permitir.- Dos paquetes de tabaco, una botella y las entradas para uno de sus grandes eventos eran demasiado, necesitaba todo aquello para soportar una rutina descorazonadora. Un día queriéndose era mucho más de lo que podía soñar,- no puedo permitirlo, no puedo- y, sin embargo, tanto repetírselo era un síntoma de lo mucho que lo necesitaba: por no cobrar lo suficiente, por la escasa libertad al decidirlo.
LaRataGris.
Viajes indirectos
8 noviembre 2012Dejó las mochilas cargadas y caminó sin nada más que sus ideas. Extraños billetes de curso ilegal aceptados a la ligera, demasiadas veces. La distancia de sus pasos había dejado de ser la medida de sus avances, la huella del sofá marcaba sus nuevas introspecciones. Se había convertido en vagamudo de lo irreal, incapaz de llevar sus mundos a las realidades existentes. Había perdido la cinética juvenil y sus teorías de la estática eran a todas luces insuficientes. Era uno más culto, interesado en la inteligencia y el pensamiento pero uno que se marchitaba.
De repente amaneció un día incrustado en el skay de su marca. Incapaz de articularse, abrazado suavemente por el sillón que impedía su huida. Le había borrado la forma de actuar mientras el televisor le gritaba los males endémicos de nuestro tiempo. Mauricio absorbía todo aquello sin poder hacer nada más que ni asentir ni negar.
Pasaron los meses sobreviviendo como una espora, bebiendo humedad y alimentándose de despistados insectos que confundían sus labios con la entrada de una gruta en la que procrear, pero no era suficiente. Cada segundo era más débil que el anterior, se desvanecía como parte del mobiliario, no era una persona y no podía pagarse una vida como tal. A alguien se le cayeron sus restos durante el desalojo y se hizo polvo, desapareció siendo una parte de lo que le rodeaba, una sobra del sistema. Lo habían desechado por que el futuro del capitalismo es más importante que las personas que les ha tocado vivir en el.
LaRataGris

Escrito por laratagris 











