Nadine

11 agosto 2014

-Si tuviésemos dinero- Albert abrazo a Nadine antes de marcharse para siempre. Se quedaron ella y su viaje a Londres. ¿ de dónde iba a sacar todo lo que le pedían y ella sola? El billete, la estancia y la bendita clínica que en españa era ilegal.

La agencia no le pregunto nada. Había conseguido hasta el último céntimo de euro y por su parte ellos podían empezar a ser amables con la pobre chiquilla. No repararon en nada que ya estuviese abonado, incluso un interprete para preguntarle todas sus dudas al doctor.- buenos días Nadine- era un traductor tan educado que incluso llego a enamorarse de el, aunque para Steven no fuese más que una noche.

– soy muy niña para ser mama- desde luego era uno de los grandes motivos por los que iban a su clínica pero aún así el medico dudo, en un ingles perfecto, de haberlo escuchado con claridad y le pidió al bueno de Steve que le explicara, a ella, que ya era madre, que su hijo tenía al menos seis años y estaba sentado a su lado. Esperando a su vez una nueva justificación para aquella visita.- lo siento- le contesto- pero no he podido venir antes. No tenía dinero. He mantenido mi embarazo en las mejores condiciones posibles hasta reunir todo el capital. Dios sabe el trabajo que me ha costado.

Perplejo, amante del dinero, el doctor programó un quirófano para el aborto y escondió un autoreproche.- dios todopoderoso, invención humana para la barbarie, protegenos de tus seguidores.- acto seguido se lavo las manos.

El goteo fue incesante. Tras aquella primera un montón de chicas invadían su clínica. Todas llegaban con cuentos de cigüeñas, pocas flores y abejas, la santísima trinidad. Hijas de la represión institucionalizada, la pobreza y los recortes educativos. Empapadas de la religión de las aulas, la sexualidad de barrio y buscadoras del escondite del pecado. Había otro perfil más pudiente, menos esperpéntico y vistoso, también existieron las que se quedaron en el camino y quienes construyeron una carretera con lingotes de oro.

LaRataGris


El hombre del momento

12 mayo 2014

Hacía tanto ruido, se hacía notar de tal manera que todos acababan mirando para ver como gritaba- ¡ Soy el más mejor!- El todopoderoso rey del mundo empezaba a creerse la leyenda que, unicamente el, se había inventado. Según contaba podía dominar los vientos y sus súbditos habían de agradecerle desde la leve brisa hasta el huracán más despiadado.- tales son las exigencias de vuestro monarca. Su majestad I del multiverso. No, no soy vuestro rey, soy un dios, el dios.

Su deidad se había construido una torre de oro macizo, o algo similar que pudo pagar, donde recibía a todo aquel que fuera digno de su presencia. Se sentaba en su incomodo trono de zafiros de plástico y esperaba a que alguien solicitase audiencia para decidir si lo recibía o no. Evidentemente no vino nadie.

Murió de frio y hambre, esperando la comida que había ordenado telequineticamente para poder seguir haciendo nada. El hombre del momento, una pequeña nota en sucesos. No un dios, tampoco un rey, ni tan siquiera un ser vivo; un cadáver hallado tras varios días de estar muerto sin que nadie notase su ausencia de no ser por que dejo de hacer ruido para que sólo se escuchase la paz.

LaRataGris


Castas

6 marzo 2014

castas


Mmm… cuerpo de cristo.

26 agosto 2011

El hombre masturbado, de miembro flácido y mirada triste, se siente culpable por el simiente desaprovechado.- Lo derramo en la tierra- reza su pena- que crezca. Haz de mi impureza virtud, señor- Pero nadie escucha sus plegarias. A pesar de regar cada día con esperma, mimar el suelo y soplarle bonitas canciones de cuna, por mucho que haga, la vida no germina.

Se va quedando vacío mientras empiezan a aparecerle los primeros estigmas en la mano, las primeras rozaduras en la piel. Le duele la fricción y escuece cada ir y venir del puño cerrado sobre el pene, pero no puede parar.

-Señor- Ora un poco más fuerte- No dejes que mi esfuerzo sea en balde-. Y dios baja del cielo. Empuja el cuerpo desnudo contra el piso frío y detiene cualquier movimiento del creyente con una mano sobre el pecho. Mientras tanto una felación mezcla leche, sangre y saliva en la boca del recién llegado. Cuando acaba se acerca al rostro exhausto del fiel y le escupe el revuelto entre los labios agrietados, susurrándole suavemente- Nuestro hijo vivirá dentro de ti- después no volvió a saber de el.

Cada noche sentía una pequeña erección cuando le pedía al crucifijo que cuidara a su bebe en el orfanato para jóvenes cristianos. Se tocaba un poco recordando como le acariciaba el torso desnudo y lloraba felicidad por que sus soldaditos no habían muerto en los pecados de darse placer. Seguía siendo un buen cristiano aunque se sintiera sucio.

LaRataGris


Pactos de fe

18 agosto 2011

Dios no existe y es una evidencia incuestionable. Si no eres capaz de ver las pruebas al respecto te lo puedes tomar como un acto de fe. Existió un escritor de ciencia ficción muy traducido. Casi todas las religiones lo adaptan a sus creencias, incluso entre algunas, supuestamente antagónicas, esta presente sin ningún tipo de pudor. Los actos de fe sirven para justificar cualquier cabo suelto en su obra magna y en las acciones de sus discípulos. Esto, evidentemente, es una opinión, no esgrimo argumentos ni intento convencer a nadie. Se que sería inútil, que otros lo intentaron y se toparon con un muro de orejas sordas. Sólo quiero pedir poder insultarlos con la paz de espíritu adecuada, utilizar palabras que salen de mis entrañas cada vez que escucho alguna de las sandeces a las que nos tiene acostumbrados las mentes pensantes de estas sectas. Pero, sobretodo, me gustaría pedirles que no se gasten mi dinero ni en el nombre del padre, ni del hijo, ni del espíritu de juanito el de los palotes…

No habló de tu religión, no te sientas más ofendido que los demás, más atacado o peor tratado… me parecéis todos iguales.

LaRataGris


El hombre silencioso

5 julio 2011

Le describía sin darme cuenta de que hablaba de una parte de mi. Perdía mi tiempo en amarle sabiendo que ni tan siquiera sería mínimamente odiado. Yo era una nada muy insignificante, una poca cosa nimia y absurda. Aún así me humillaba para satisfacer al hombre silencioso. Abría la ventana para que pudiese contemplar la estrellas y borraba la tristeza de sus labios limpiando la comisura de los mismos con agua y miel.

El sólo hablaba con la mirada perdida. Explicaba infinitos y cerraba los ojos mientras esperaba que el mundo asintiera.

Un día mis venas se marchitaron, empece a exudar sangre y tuve que alejarme para no seguir muriendo. Creo que esa fue la única vez en la que el dios bajo para saber por que no le idolatraban. Miró a su alrededor y al distinguir mi estado lamentable regresó a su pedestal, a su monólogo de eternidad y yo mismo.

LaRataGris


El sexador de dios.

30 marzo 2011

«Se busca sexador»…y, apesar del curioso trabajo, el anuncio continuaba sin demasiadas florituras, con pocas explicaciones, un número de teléfono y una dirección.

La cola empezaba tres manzanas antes. Habían llegado parados desde todos los puntos del país, personas dispuestas a sexar cualquier cosa con tal de que le pagasen el sueldo mínimo o un plato de comida caliente.

Cuando le toco a Alberto no pregunto condiciones, tareas a desempeñar o sueldo. Se limito a venderse, mostrar sus carteles de rebajas y sonreír lo más ampliamente posible mientras se bajaba los pantalones.

Después de muchas horas sólo quedo el. Sin darse cuenta había aceptado ser el sexador de dios, descubriría si era macho o hembra… si es que lograba encontrarlo. Siempre se había considerado un ateo practicante. Jamás había creído en dios y ya estaba mayor para tantas tonterías pero, empezó a comerse sus palabras con los primeros ruidos de la barriga. Costase lo que costase le tocaría los genitales a dios igual que se los tocaban a el cada día. No tenía más remedio que creer para sobrevivir.

 

Epílogo:

Jamas se encontraron, jamas existió pero, quien tiene el dinero, impone su visión del mundo. Por eso al morir pidió que grabaran en su lápida- Dejadme en paz-

LaRataGris.


El asesino de dios

11 enero 2009

el asesino de dios


A las puertas del cielo

19 mayo 2008

Todo empieza con un final. Dos payasos muertos a mitad de una actuación. Lxs padres gritan histericxs, ante el trauma que ocasionara a sus hijxs. Lxs niñxs miran tranquilxs, sin haber asociado, aún, la muerte al espectaculo triste que sus mayores parecen conocer.

Y en la pista central, los dos cuerpos estirados se debaten entre consvulsiones mientras las almas de los artistas miran desde un rincón.

– ¿qué vamos a hacer ahora?- Se pregunta el clown tonto- Esto es terrible.

– No te preocupes- le responde el alma de polichinela- hemos hecho reir a lxs niñxs nuestra vida es ejemplar y dios nos sabra recompensar.

– ¿Iremos al cielo?- salpica de palabras al otro.

-Por supuesto- le responde mientras se limpia la saliba que le recubre.

Pero no es tan sencillo. No hay luz que indique el camino, ninguna escalera que suba. Lo más parecido es el viejo trapecio que oscila, dandose impulso como si cada vez quisiese llegar más alto. Trepan hacia el con miedo y dificultad, para descubrir que solo es la inercia lo que lo mueve, ningún deseo especial de llamar a las puertas del cierlo.

– Quizá, tengamos que seguir subiendo- sentencia el que parece más listo de los dos- por las cuerdas.- y señala hacia la viga de la que cuelga el trapecio- hasta llegar a la viga más alta.

Y prosiguen su, cada vez más complicada escalada. Les da miedo caer y morir, aunque ya lo esten. Van con sumo cuidado hasta los andamios. Continuan, desde allí, hasta el punto más alejado del suelo que conocen, el pico de la carpa. Salen por un agujero que el viento ha hecho en la lona. Y ya al aire libre se enganchan a un jiron de nube que pasaba. Siempre hacia arriba, pasando de los cumulos a los cirros, como si fuese lo que siempre hubiesen echo.

Cuando por fin vieron a San Pedro supieron que ya habían llegado. Les esperaba a las puertas para franquearles las puertas como merecedores que eran.

– Buenos días- se presenta- soy Polichinela, tragicamente muerto en la flor de la …

– Si, si- le corta el portero- no me de la brasa que dios no te recibe.

– Son nuestras pintas- escenifica un pase de modelos el tonto.

– Disculpe a mi amigo que es algo payaso-

– No os preocupeis, ni es por la ropa ni me molestan sus bufonadas.

– Entonces- reflexiona mientras se lleva el blanco de la cara al rascarse la barbilla- si nos hemos comportado siempre bien y la ropa no es un handicap ¿ que nos impide la entrada?

– Pues- San Pedro sonrie no sin cierta malicia- Por que no hay puerta- y señala alli donde se veia la majestuosa entrada para al instante darse cuenta que no mostraba nada. Solo el aire pues nunca hubo nada alli- ni existo yo- dicho lo cual se esfuma, dejando unicamente su voz- ni dios, ni el cielo,…la biblia es solo un cuento, como este en el que vosostros dos vivis, y por eso es por lo que no podeis entrar, por que la nada no admite nada más.

Los payasos se miraron estupefactos, con mucho más miedo que cuando subian.

– ¿qué hacemos?- se derrumba el listo- si no hay nada tras la muerte. Si nuestra propia existencia es una mentira, como la de dios y el resto de mierda que nos rodea ¿qué es lo que hacemos?

– Tranquilizate- le grita el amigo- ya esta todo escrito, alguien ha descrito nuestro descenso, bajaremos todo lo que habíamos subido, dobladeromos la distancia hasta hundirnos en el profundo centro de la tierna. Alli buscaremos otra mentira que nos permita sobrellevar esta indigna muerte. Da lo mismo que sea el diablo o Alicia la que nos ayude. No importa a cargo de quien corra esta invención, solo buscaremos un engaño que nos deje apartar la vista, y cuando veamos que eso tambien es mentira, ya nos inventaremos una nueva.

LaRataGris