24 agosto 2015
El jugador Uno: amo y señor de las fichas, el tablero y los dados; tiene derecho a imponer sus reglas del juego.- Según observemos la evolución de la partida: los marcadores macroeconómicos, la economía sumergida a pequeña escala, la deriva y el devenir de las divisas internacionales, nos mostraran las instrucciones a modificar y las inamovibles, inapelables, internas, intrínsecas a nuestra naturaleza humana.
El resto de jugadores: amigos, conocidos o amigotes de Uno, le apoyaran, lo felicitaran el día de su cumpleaños y esperaran que las normas sean benévolas con ellos- jugador Uno sabrá ser agradecido-les alarga la vida con sus palabras.
El verdadero resto de los jugadores: Los desechos, dueños de la inútil suerte, obedecerán, acataran, agacharan la cabeza o…-Prefiero jugar a piedra, papel, tijera, lagarto, Spock- grita un cualquiera- Para eso sólo necesito la libertad de mis manos.
– Nueva regla- espeta Uno- les cortaremos las manos a las fichas estúpidas, disidentes.
LaRataGris
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20 octubre 2014
Llegamos tarde, con el corazón encogido y susurros tímidos pidiendo silencio a las bombas. Llegamos viejos, con decisiones caducadas; de acuerdos internacionales con amigos que no siempre son justos ni correctos. Llegamos muertos tras un estallido lejano, con las vísceras colgadas en la memoria de un programa que buscaba audiencia. Llegamos equivocados, ofreciendo azúcar a quien quería libertad, con leyes reescritas para justificar el dolor que les provocaban los salvajes. Llegamos sin paliativos, como una horda peligrosa, antes que otros más indecisos; pero que aún haya por llegar no nos exime de culpa, no nos hace mejores…no nos convierte en dioses, ni disminuye sus daños colaterales.
LaRataGris
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4 agosto 2014
Uno de los ejércitos de nuestros aliados han tomado las calles del enemigo. Existen informaciones contradictorias, mucha confusión, pero se puede asegurar que la ciudad es una tumba, un cementerio de cuerpos mutilados. Se levantan barricadas para detener los misiles, se defienden con piedras de las armaduras de los escarabajos. Una banda sonora de gritos y llantos a favor y en contra de los unos y otros se pierden por las esquinas. Se especula con que hay un centenar de muertos, un millar esta noche si sigue la progresión actual. El libro de los récords mundiales se alegra con esta nueva masacre en la que casi todos los cadáveres son de los malos. Con ya demasiados años de guerra ninguna contienda parecía lo suficientemente cruenta como para superar las marcas ya establecidas. Existe una euforia en la editorial de este grupo empresarial al que pertenezco por las ventas previstas.
Última hora: una secretaria de nuestro bando se ha roto una uña transcribiendo los partes de guerra. Las represalias serán tremendas.
LaRataGris
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16 junio 2014
El señor Rocki, Rocki el Marciano Birmano, ese es el nombre escogido para su perfil informático, era un simpático deslenguado. Jamas decía una mentira y por eso molestaba a según quien. No hacía más que decir lo que pensaba tras analizar, pensar y discurrir sobretodas las posibilidades lanzaba sus afiladas opiniones como cuchillos contra prevenidos malvados que paralizados esperaban que la punta no se clavase en la carne. A nadie le importaba cuando lo hacía entre su círculo de amigos pero ahora que la repercusión era mayor y producía un eco que no iba con el silencio institucional, todas las miradas hervían por que aquí no debía pasar nada.
Los esbirros de los pulcros intocables entendieron que lo dicho era inadmisible y dentellearon al aire- maleducado hijo de puta, terrorista escondido tras la mascara del seudónimo, embaucador…- fue entonces cuando- Ivan Perez- así se llama- no todos esos epítetos que me dedicáis, no Rocky, ni cualquier otra cosa que podáis inventaros. Soy Ivan Perez.- era un video sencillo, una pequeña presentación, una última provocación- que más os dará si lo que os escuece no es mi nombre. La mascara- enseña una careta que lleva en la mano- no me esconde, es parte de la broma, la diversión. Todo lo demás- muestra su ordenador, una a una todas sus teclas- son metáforas que los listos no saben entender, no quieren por que les duele pensar en todo el odio que generan. Nadie les quiere y a ellos solo les preocupa el nombre del mensajero.- Después lo detuvieron por sincero.
LaRataGris
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6 junio 2012

Canción de gustavokarrancio para Subresiduos basada en los microrelatos: «Somos muy rock and roll»
y
» Vestida de incorformismo» de LaRataGris.
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6 marzo 2012
Había muerto la más pequeña de la familia. Apenas levantaba un palmo del suelo y, aunque ninguno llegaba más allá de los dos palmos, no dejaron de recordarle nunca lo insignificante que era. En el mejor de los casos la llamaban bicho ridículo mientras ella agachaba la cabeza avergonzada por haber nacido tan sumamente reducida.
Tanto se burlaron que, al final, decidió viajar hasta donde le permitiesen sus diminutas patitas, a algún país en el que el gigante fuese tan alto como ella y los enanos tan pequeños como quisieran, era algo que ya no le iba a importar.
Por donde pasaba, sin que se preocuparan por su talla o condición, todos la recibían contentos de poder escuchar historias lejanas. Se sentaban a compartir sus sueños y se quedaban admirados del largo recorrido. Su viaje crecía con cada legua y lengua en la que se repetía y, pronto empezaron a precederle las leyendas que se cantaban sobre la valiente Muriel atravesando el jardín sin ayuda de nadie, buscando un mundo mejor.
En su camino se había enfrentado a terribles peligroso, había trabado fuertes lazos de amistad con las diversas etnias con las que se cruzaba. Ya no le pedían que explicase el sinfín de desventuras, era el resto quienes se volvían eco de sus hazañas y le contaban lo que ella había vivido en primera persona para luego buscar la aprobación de la protagonista. Al principio no sabía reconocerse en todos los cuentos pero, poco a poco, su mente se trasladaba y tenía querer admitir lo mucho que había crecido. Con sólo un palmo de alto ya no tenia que seguir buscando nada. Regresó a casa sabiendo que en cualquier lugar podía ser tan inmensamente grande como era o tan pequeña como la hiciesen sentir, únicamente era cuestión de creerse en los demás o saberse capaz de caminar. Fue un dulce regreso reencontrándose con todos los nuevos amigos, llegando a casa a la hora perfecta de morir, siendo lo que quería ser, en el lugar adecuado.
LaRataGris
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2 septiembre 2011
Cuando el mundo cae y nosotros con él, el tiempo parece una burla de la realidad. Hoy es el momento, todo lo que hiciste son recuerdos carentes de sentido y el futuro ya lo sabes, seguir cayendo sin poder hacer nada más que gritar para que te salve el héroe.
Es un paladín pequeño, atrapado en su propia realidad, enganchado a problemas demasiado grandes y particulares. Vuelves a llamarle, trazas luces en el cielo para atraer su atención pero el mini guerrero necesita posar para las fotos y no sudar demasiado, tiene que solucionar las batallas de su propia existencia. Estás solo precipitándote al abismo. Te sientas a esperar el dolor inminente y a tu lado aparecen todos tus amigos, los compañeros de viaje, los amores, tus desdichas y una vida para abrazarte… No falta nadie fingiendo normalidad ante lo inevitable.
El más insignificante empieza a hacer fuerza para parar el mundo. No podrá pero quiere intentarlo. Su porción es diminuta y sin embargo inspira revoluciones. Poco a poco todos empujan contra el destino, cambian su realidad adyacente y la idea se contagia hasta que dejan de necesitar un campeón… ellos son tan ridículos como él pero, en conjunto, más eficaces…
LaRataGris
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4 junio 2009
Por las tardes nos sentábamos todos en el escalón de una panadería alrededor del Buti. Y a pesar de qeu no sabía tocar la guitarra nunca se lo dijimos. Nos quedábamos hasta bien entrada la madrugada, humando y charlando, algún tirito casual para cuando decaía la fiesta, poca cosa, cautro amigos divirtiéndose.
A veces salían algunos vecinos que amenazaban con llamar a la policía, no les haciamos mucho caso, no por que nunca pasaran monillos por el barrio, más bien al contrario, pero a esas horas tenían el cupo lleno, no les interesábamos a menos que la orden viniese de arriba.
Juan dejó de vernir.
Los tres seguíamos a lo de siempre, ojeras, acordes mal puestos y charlas también mal puestas, pero nos faltaba la alegría. Juanito era el más cachondo, sin él decaíamos antes.
Un día me lo encontré currando, me dijo que su padre había muerto, que su madre era de la vieja escuela y a él le tocaba sacar la familia pa´lante. Se acostaba tarde y se levantaba pronto, como antes, aunqeu es diferente si es por obligación.
Y la música no siguió sonando demasiado.
A Tito le palpitaba la vena con furia, y cuando sólo quedan dos, o se apoyan mutuamente o son perro y gato. Nosotros éramos ratas, fuimos un par de veces más a aquel escalón, pero perderte en las sombras resultó más interesante porque nadie te molesta. Aunque a veces tiens que salir por suministro. En una de esas vi al Buti. No me quiso saludar, supongo que porque he cambiado y no me reconoció, pero la final estuvimos hablando. Se había casado con una chiquita de penalty, como se casan los sueños de juventud, de cualquier manera, dejando de serlos.
Ha muerto
A veces no queda nadie que te diga lo que es bueno o malo, aunque cuando estás colocado tampoco le haces mucho caso, asi que casi mejor estar sólo, si no tendría que soportar sus voces como las de la gente que no me da dinero, me miran de arriba abajo, con desprecio, como si fueran mejores que yo. No ven que únicamente son personas, no ven que… a Tito, sólo lo podré encontrar en un sitio, y es al único al que aún no he visto fuera de las escaleras, las sombras eran oscuras.
LaRataGris.
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