Canibalismo empresarial
21 marzo 2013Los días felices
18 marzo 2013Hace tiempo conocí un día feliz. Pasó ligero, rozando nuestras mejillas, dejándonos una sonrisa, desapareciendo con viento fresco.
Los días felices tardan sesenta y cinco años en completar una vuelta alrededor del globo terráqueo. Si calculas el tiempo y la posición relativa del sol puedes intuir donde te rozó para así poder esperarlo en el lugar adecuado, a la hora convenida del preciso instante en el que todo se conjura para volver a respirar como nunca. Eso si un cazador de días felices no lo ha atrapado primero. Son incansables perseguidores que gustan de coger y encerrar en rincones fríos y oscuros a los días felices, hasta que aparece un comprador dispuesto a pagar el desorbitado precio o hasta tirarlos secos, vacíos de libertad.
Actualmente solo quedan cuarenta y tres días felices. Estos necesitan esquivar furtivos y legales, acorde a sus leyes, que los encierran en calendarios de papel donde, todos, pueden admirar en rojo los días felices que fueron, sabiendo que ya nadie los disfrutara por que hay que trabajar sin descanso, si no te ha atrapado el paro.
que pena ver como se extingue su especie mientras, la gran mayoría, quiere comprarlos con dinero y no con el corazón.
LaRataGris
Respirar de autómatas autónomos
11 marzo 2013Respira hondo y se le cae un brazo en el esfuerzo. Vuelve a respirar. Ahora es un acto consciente, se tiene que forzar, no distraerse ni olvidarse. Si se duerme podría ser fatal, dejaría de hacerlo y moriría. Observa el rítmico subir y bajar del pecho, acompasado, obligado.
– ¿ que pasa?¿ por qué no hablas?- Pero el autómata no responde. Se mantiene en silencio. Puede ver, escucha las preguntas y, aunque podría contestar, prefiere no perder el ritmo, necesita seguir atento.
Cuando por fin se va cierra suavemente los ojos, aliviado. Al minuto se despierta ahogado. Tarda un segundo en darse cuenta de lo que ha pasado, mientras su angustia es infinita. Se obliga a no tener miedo y vuelve a luchar por sobrevivir, tal y como le enseñaron los comunicados oficiales- inspira fuertemente y expira. Deja que los problemas se borren de tu mente y concéntrate en no morir. Es es lo único que importa.- Todo el vuelve a funcionar de una forma autónoma, actuando por inercia en aquello que duele mientras contempla la belleza armónica de ser lo que toca cuando toca.
LaRataGris
«Descritores» de ajenos
4 marzo 2013A nadie le importaba mucho, pero ya sabes como son estas cosas, los que estaban fuera necesitaban darnos un nombre. De esa forma, todos aquellos a los que no le gustábamos, fingían conocernos para poder demonizarnos o, los que querían estar dentro, nos llamaban y podían notarse formando parte del movimiento.
Generaron dos comisiones de estudio: los Pro y los Contra. Se reunían dos jueves alternos de cada mes y los viernes de numeración impar de cada semana. Ponían en común todas sus disputas mientras, nosotros, sin identidad pública ni acciones corporativas, seguíamos avanzando por donde nos daba la gana.
Somos conscientes que la historia la escribiran las formas legales que ellos han inventado, las que modifican constantemente para que la vida gire en la dirección correcta. Enderezaran nuestras bellas sinuosidades para que cuadre con la definición que quieren darnos mientras, nosotros, sin pensarnos demasiado, dejaremos nuestros recuerdos en el camino más largo que podamos trazar. No serán sus grandilocuencias si no nuestras pequeñas acciones las que cambiaran la forma de entender otra realidad, ellos nos describirán cuando nosotros escribamos las sendas con la suela de nuestros pies desnudos.
LaRataGris
Imitatatar imperfecciones
26 febrero 2013Un día le dije a mi niña que tenia que ser mucho mejor persona que yo, no exactamente con esas palabras. En realidad lo que hice fue prohibirle odiar, le exigí no pegar, que no insultara, que no dijese palabrotas y le dije que siempre sonriera, que cantase, que desaprendiera llorar, que a estudiar, que si mujer de provecho, eso era fundamental. Superpersona, especial, divertida, inteligente, adecuada en cada momento. Vamos, un primor como yo nunca fui ni pretendí ser. Igual que todas esas personas de mentira que viven entre el papel y el celuloide.
Quería su perfección a pesar de mi. Olvidando que ella es mi reflejo en el espejo mas incisivo. Que aprende de lo que escondo más que de lo que digo, que imita mis imperfecciones para que yo aprenda a ser de tal astilla tal mejor palo.
Yo quiero ser como ella para que ella sea como yo.
LaRataGris
Ojo de gato
18 febrero 2013El sábado, tras unas palabras de más, empezó a arderle su ojo de gato. Cerró su puerta a la realidad para quedarse unicamente con el otro ojo, el aprendido. Con el lo vio todo como se lo habían descrito en el colegio. Los puntos acababan con cada frase, dando mucha seguridad pero poco arte e improvisación.
Tras el parpado clausurado empezó a palpitar la pus, pudriendo todo su organismo. Se extendía bajo la piel así que comenzó a poner en cuarentena todas las partes de su cuerpo hasta convertirse en una estatua sin vida. Si, seguía caminando, iba a trabajar pero sin su ojo de gato la vida parecía aburrida y carente de sentido. Con su sistema contaminado de aquel ardor los movimientos parecían torpes y espasmódicos hasta que, finalmente, un catorce de febrero murió sin que nadie se diese cuenta.
Quedó tirado en la calle, como un coche abandonado, carne para sin escrúpulos dispuestos a despiezarlo por un buen sueldo.- Mira, Flux- reía mientras se encaramaba a las piernas recién arrancadas- soy un gigante.
– Joder, Poseidon, todo lo que tienes de grande lo tienes de estúpido- le recriminó con una mal disimulada sonrisa- No estropees el material.- La rapidez era vital si tenias la suerte de encontrar un cadáver tan cerca de tu guarida. Pronto llegarían bandas mas numerosas y mejor preparadas.- Ostia,- palpo bajo la inflamación del parpado- nos ha tocado el gordo. Mira que ojo izquierdo mas guapo. Esta algo deteriorado pero nos pagaran una fortuna por el.
Flux no quiso vender aquel ojo de gato. Asesino a Poseidon que no veía más allá del dinero inmediato y se lo colgó como un trofeo al cuello, un reflejo de lo que podía ser, un tipo con recursos. Poco importaba que solo hubiese sido un golpe de suerte, que desde entonces no se hubiese repetido y que no supiese para que servia algo así, se lo había arrancado a un hombre afortunado- Aunque este muerto su vida fue mejor. Mi vida también sera mejor con el ojo.- Pero para Laura era muy diferente.
– Desde que tienes ese ojo no haces nada. Te pasas el día tumbado, soñando lo que no eres- y eso le jodía de mala manera. El era especial, el tenia un ojo de gato. Esos días tenia que marcharse por no hacerle lo mismo que a Poseidon. Solía esconderse en cualquier tugurio en el que aun le fiasen y bebía hasta morir lo suficiente como para no tener fuerzas de arrepentirse al despertar.
Aún le faltaba una copa de más cuando el camarero dejo de apuntarle y tuvo que mal vender su tesoro para poder pagarse un buen coma. Cuando volvió a abrir sus ojos no reconoció al fulano que había vuelto a hundirlo. Unicamente tendría el recuerdo del ojo del comprador, que rodaba por el suelo, después de que se lo arrancase para colocar en la cuenca vacía su gran adquisición.
El desconocido se marcho soñando otra realidad. Siguió la fiesta de garito en garito hasta que, después de seis días sin parar de beber, el fin de semana cayó rendido. Se había emborrachado, había enloquecido y había discutido antes de querer volver a casa. El sábado, tras unas palabras de más, empezó a arderle su ojo de gato.
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Escrito por laratagris 










