Dos bandos

13 abril 2017

Dos bandos


Otro lunes

27 febrero 2017

Al amanecer el ruido metálico y constante nos despierta. Su incesante Ring y las agujas, en su tic tac, no sonríen por esta vez, a esta hora.

Nos cruzamos y saludamos con ganas de tumbarnos de nuevo. Hace frio y se fabrica el sueño sin poder parar a detenerse, estarse quieto, stop, para, detente, stop, quiet

-Buenos días, mundo – lo desprecia en la forma de hablarle, con su tono apático y petulante.

-Buenos días- le responde en los mismos términos- Y venga, corre a trabajar- le sentencia, de forma burlona.

«Un día de estos”, piensa enfurecido,»algún día te cambiare»

» Será domingo y luego lunes otra vez» le responde telepáticamente,» así que, ahora corre a trabajar, corre hasta la muerte».

LaRataGris


Adictos

30 enero 2017

Cada día, desde hace dos años, se sienta a morir en su trabajo. Se queda mirando fijamente un punto de la pared blanca. Puede describir el mapa de cada porosidad, las pequeñas imperfecciones, imperceptibles para un ojo casual, eran su entretenimiento cotidiano.

– ¿Hola?- de repente un saludo parece mucho más de lo que es y lo activaba como un mecanismo perfecto. Sonríe y de un pequeño salto se acerca al cliente, aparentando la felicidad que su encargado quiere ver, como si la vida fuese justo ese momento.

-No es un mal sitio para estar muerto- sentencia Mariano los días en que no entra nadie. Aquello era como un cementerio de noche, donde los ruidos solo significaban ladrones de tumbas.

Para hombre-lobo aquello era peor que la muerte. Te mantienen en suspensión mientras la realidad tiene lugar más allá del escaparate, y tu eres consciente de que te vas pudriendo.

El encargado le acerca un caramelo, siempre se lo ofrece porque, según él, los adictos son siempre adictos.- Lo mejor-, le dice- es que te aficiones a algo más inocuo- Hombre-lobo siempre los rechaza con educación mientras ve como Mariano los engulle uno tras otro, no quiere acabar así.

– Mira- Siempre juguetea con su lengua y la golosina- no puedo hacer nada. Si quieres que la sociedad olvide todo lo que has sido tendrás que aceptar pequeños sacrificios como el de los caramelos. Yo también querría algo más estimulante, pero no soy un ciclista, así que me lo tomo más tarde y ya esta, ¿entiendes?

-Es que no me gustan los dulces , ni este trabajo.

-Puedes dejarlo si quieres. Pero entonces olvidate de una cama caliente cada noche, se acabaron las prostitutas y estos ricos caramelos. Volverías a la calle y acuérdate como acabaste la ultima vez.

-Acabe aquí.

-Cierto, jajaja ¿un caramelo?

LaRataGris


El artista incandescente

18 julio 2016

En la esquina de las sombras y orín habita el viejo artista de días mejores. Esta lleno de sueños vintage y no pierde la esperanza de que algún día vuelva a llegar su momento.

Pero cuando algún borrachuzo se acerca a mear, sin verlo, y despierta al calor húmedo de la micción se queda hundido.

«La vida», piensa, «nos construye de miserias”

‘Ojalá», escribe sobre losas sucias, «alguien me reventase a patadas, dejando que mi arte escape por las heridas abiertas. Que mi suerte llame a la puerta de mis deseos «

Pero no habla en serio porque hace tiempo que en el no queden historias que le interesen a nadie, ¿quien querría leer sus tripas en un sucio callejón de ninguna parte?

LaRataGris


Carta de amor. La distancia

13 junio 2016

Querido Franz:

Nos gustaba empezar así, como si fuese una carta, aunque estuviésemos viéndonos en una pantalla. Era como ganarle una partida al tiempo. Una de esas cosas que haces cuando estas locamente enamorado, una chorrada. Te sigo queriendo tanto.

La aguja entraba y salia rítmicamente, hiriéndome la piel para dejar su mensaje en tinta negra sobre mi cuerpo.

El tatuador tapó el dibujo de un sobre cerrado, sellado con un corazón de cera. Dentro del corazón se podía leer una A y una Z.

Yo vivía a años luz de ti, a un clic de videoconferencia, en el país de acariciar la pantalla líquida.

-Te echo de menos, Franz.

-Pronto podremos vernos, Alberto, mi amor. Tendremos uno días para amarnos, para decirnos todo lo que una videocámara esconde.

Los siguientes fueron días fugaces, donde nada de lo que pasaba era importante. se deslizaban como el movimiento mecanizado de la cadena de montaje. Otro motor ensamblado, un minuto de productividad, siguiente, aprieta, aceite y lucecitas que me marcan el tiempo: la hora de descanso, sólo quince minutos.

– Mañana es un gran día-lo grito a los cuatro vientos mientras aplico la crema cicatrizante sobre el nuevo tatuaje, dibujado en el corazón- Mañana me abrazaras, Franz

-Tendrías que estar comiendo algo o no aguantaras el ritmo- Aquí salgo de la ensoñación de verte.

-Siempre seras el capataz, no importa lo que estemos haciendo. Pero ya puedes olvidarme por que en veinticuatro horas no te perteneceré.- De repente suena un silbido y unas luces azules me devuelven al trabajo de robot: otro motor ensamblado, katchclanck, Bum, zas, un grito y luces rojas como mi sangre espesa.

Franz, mi dulce Franz, te puedo imaginar acercándote a la pantalla brillante, pasando la yema de los dedos como si yo estuviese al otro lado. Mi cara debería ocupar el espacio donde un burofax electrónico te anuncia mi muerte unos segundos antes de que tu nave despegue.

-¿Es él?- apartaras la mirada antes de que se ahoguen tus ojos. Un nudo aprisionara cualquier palabra y el estómago se te encogerá.

– Íbamos a casarnos- el forense empezara a tapar mi cuerpo para que no coja más frío- Un día más en esta penuria… ¿puedo quedarme a solas? un segundo nada más- me abrazaras.

– Tiene media hora.

Pasas tus dedos sobre mi cuerpo congelado, como si acariciases la pantalla que te devuelve la promesa de una separación momentánea.- ¿Qué te has hecho?- Besas cada una de mis heridas, desconocidas para ti. Los nuevos tatuajes se te antojaran una historia: Lo que nunca te dije, te detendrás encima del sobre dibujado.-la A y la Z de nuestros nombres, siempre estuvimos tan lejos.- Justo al lado una cicatriz inflamada, leeras su relieve como si fuese braille: Primer día, primera herida

Mi piel dibujada te guardara las frases de lo que nunca me atreví a explicarte en las videoconferencias, cada cicatriz una lágrima derramada sobre la hoja de mi cuerpo.

-Yo también te echo de menos- leerás la carta deteniéndote en cada poro- No me ha dado tiempo de saciarme de ti y ya te has vuelto a marchar, siempre lejos por mi culpa- Besa mis labios gélidos- si yo no hubiese estado tan enfermo no hubieses aceptado este trabajo: Pagan demasiado dinero, no lo podemos rechazar, pero no era suficiente ¿Verdad? solo una muerte prematura obligaría a tu seguro a pagarme el tratamiento. Que irónico que la vida que me regalas sea mi muerte.

Retiras el film de plástico que tapa mi pecho, jamás, leerás en la carta que te deje escrita en el, nunca jamas me atreveré a hacerlo si vuelvo a verte. Adiós, te quiero.

Me hubiese gustado que todo fuese así. Mi plan perfecto, mi regalo como en un novela rosa, de trágico final feliz. El día que llegaste nos amamos como si no hubiese un mañana. Leíste mis tatuajes mientras yo te abrazaba llorando- te echo tanto de menos- te dije y, si intuiste que era un cobarde al descifrarme, no dijiste nada. Continuabas haciéndome sentir un héroe por alejarme de ti.

No me atreví a ser atrapado por la maquina pero igualmente me había matado. Cuando tu anunciado final llego yo ya me había secado, no podía sentir más que odio hacia mi. Ni tan siquiera tuve el valor de despedirme, no lo he encontrado hasta hoy. Supongo que el olvido se ha aliado con el tiempo y ya casi no lloro. Te sigo necesitando demasiado pero no… Yo, esta carta que jamas leerás es mi forma de desearte un buen viaje. Te quiero, te quiero, Franz.

Alberto

LaRataGris

Acabas de leer un nuevo reto de Insectos comunes. Esta vez teníamos que escribir una carta de amor que sorprendiera, ¿qué tal? ¿te sonó, algo tan viejo como la humanidad, a manido?

Y la de mis compañeros, ¿qué te parecen?:
6 de junio de 2016 por Ester Magar
Amo como comes naranjas por Luis Ernesto Molina Carrillo
A Esmeralda por Daniel Centeno
Siempre vuestro por Manu LF

Una carta (in)esperada por Jean Rush

Y n0 te despistes por que ire colocando por aqui al resto de amorosos escritores


Más deprisa, Quim

9 mayo 2016

-¿Quim?

-¿Dónde estoy? ¿Quien?

– Eres el Quim y lo has hecho de puta madre, joder, no creí que tuvieses huevos. ¡UUUUU!

La habitación es quirúrgica, pequeña, sin demasiado mobiliario: una mesa y dos sillas. Llena de frío y asepsia.

Quim firma todos los formularios- aquí- una mano enguantada en látex verde la va indicando donde tiene que dejar su rúbrica -aquí- y sin leer va aceptando todas las condiciones-y aquí también, perfecto-. La mano disfrazada estrecha la suya congelada y temblorosa.

-Me duele Un poco la cabeza.

– Es normal- le tranquiliza mientras tira los guantes a la papelera- es el vértigo que provoca todo esto. Pero no se preocupe-le acerca un puñado de papeles- aquí tiene una copia del contrato. Lleve siempre este transmisor con usted para que podamos localizarlo y ya podrá morir tranquilo, incluso de ese pequeño dolor de cabeza-una fuerte risotada lo llena todo mientras deja a Quim solo en la habitación.

Al rato recoge sus papeles, su transmisor y se marcha también.

-Vanessa, este es nuestro amigo Quim. Que se lo pase de puta madre por que hoy va a morir. Hazle de todo.

– ¿Esta todo listo?- Quim le enseña el receptor y Carlo se vuelve loco. Le da un apretado beso en la boca, sujetándole la nuca para que no puede aportarse- Nos lo vamos a pasar de putísima madre. Llama a los chicos.

– Me duele un poco la cabeza.

-Es normal, es el vértigo que provoca todo esto. En Cuanto te pegues el tiro se te pasara-ríe-coge las pistolas que ya llamo yo a estos.- Vuelve a darle un beso, esta vez sin lengua- Va a estar de puta madre tío, de puta madre.

-vale, respira hondo. ¿Qué estabais haciendo?

– Nos lo estábamos pasando de puta madre. Uuuu, él se la estaba follando y justo antes de correrse ¡Bang! se ha volado la puta cabeza, Ua! ha sido guapísimo.

El coche, un Porsche Gtloop, va rápido, rompe varias veces el sonido y aún así la gente de dentro va más deprisa. Los corazones están a punto de reventar, incapaces de soportar el esfuerzo, mientras el mundo es un caracol.

-Dale, que Quim se esta durmiendo, ¿Dónde te la vas a follar? o ¿por dónde?- Todos ríen menos Quim que parece a punto de vomitar- si vas a potar hazlo encima de ella .

-Métesela ahora, mientras vamos contra dirección. Vamos Vanessa te estamos pagando para que Quim se lo pase de puta madre.

-Me duele la cabeza.

-Es normal, tienes el nardo rojo de tanto darle.-vuelta a reír

-Es el vértigo que provoca todo esto, vamos muy deprisa. Anda, para un momento que vomite esta maricona.

– Inyéctale treinta gramos de adrenalina, estabilicemoslo hasta que el volcado en el nuevo cuerpo este listo.

-¿Estas seguro?

-¿claro?- Quim dejó la tostada untada en la mesa, sobre el lado de la mermelada- los chicos me han dicho que no pasara nada.

Dalia hace sonar la Campanilla-ya no quiero más- el mayordomo retira la comida y una sirvienta limpia la mantequilla pegada.

-Oscar dice que ya lo ha hecho antes.

-¿él o solo acompaño a otro suicida imbécil?- El techo es demasiado alto para verlo. Dalia tuerce los labios y arruga ligeramente la nariz. No quiere decirle que no lo haga porque sabe lo que eso significaría, pero se le nota la desaprobación en la forma de moverse, por como respira y como le da un beso para despedirse.

-Este es el contrapunto que necesitábamos. Aquí no expresa dolor de cabeza, se le nota que no quiere hacerlo pero contra ella lo hará.

-Dalia ha venido para verlo todo. Estará mirando cuando te folles a Vanessa y cuando te pegues el tiro tus sesos salpicaran su rostro.

-No lo hagas Quim, no firmes. No sabemos la clase de clon que volverá.

-Vamos, maricona, tu despedida de soltero va a ser la polla. Sin nada de lo que arrepentirte: vivirlo todo, olvidar y empezar de cero. Así que vamos más deprisa, más deprisa Quim

-Les presento al nuevo y renacido Quim, un hombre correcto. Buen empresario, estupendo marido y fantástico gris ceniciento.

LaRataGris


Fugaces

18 abril 2016

La muerte es una palmada en la espalda, un abrazo acompañado de un lo siento, no somos nada. Frases hechas para cuando no hay nada que decir y el silencio es una losa demasiado pesada.

La muerte es un mero trámite burocrático para saber en que sala dejan el cuerpo y donde han de llorar los que sobreviven.

Es un llanto plañidero, un reencuentro de la familia. El explicarse viejos chistes y nuevas anécdotas que estuvieron años olvidadas. -¿quién sera el siguiente!?- se buscan candidatos.

La muerte es un segundo de tristeza para los que pierden un trocito de corazón, un compromiso para los que se pasearon sin roce y poco o nada para una gran mayoría.

seguimos Restando en paz

Me quedo con la última vez que fui a verla. Parecía que tenía mejor cara y nos pidió que le diéramos a su bebe. Le acercamos una almohada que empezó a abrazar y acunar como si fuera su hijo. De repente se puso a gritar: Se le esta cayendo la oreja, se le esta cayendo la oreja. Dejo caer la almohada contra el suelo con violencia. Se la recogí y le dije- tenga, no se preocupe. La Victoria la ha recogido y se la ha enroscado.

Nos tenemos que quedar con esos momentos buenos, si no la vida no te sirve para nada. Ella volvió a acunar a su niño y dos días venimos a verla maquillada, con su mejor traje.

LaRataGris


Fuerte

4 abril 2016

-¿Papá?, entonces era mi niña, la luz de mil soles jamas podrían hacerle sombra,¿papa?, así me llamaba hace ya tantos años… Ya no me sonríe cada mañana.

Antonio se sienta junto junto a la puerta de la habitación y llora. Las sucias paredes del motel crujen de frio mientras resbaladiza escarcha acompaña sus lágrimas. Tras un rato las cucarachas regresan sabiendo que aquella roca del pasillo, en que se ha convertido Antonio, no les haría nada. Sin aviso previo la roca vuelve a moverse, limpiándose los mocos en la manga del jersey, y los insectos corren a esconderse en las sombras.

Toma aire- No estés- se suplica. Con los ojos cerrados, rompe la hoja de papel que es la puerta. cadáveres respiran con dificultad sobre la cama deshecha.

-¿Elisabet?- Ella mira como si estuviese justo detrás, fuera de la habitación, en un infinito cercano.

-No me mires, no me mires,… iNo! – Su rostro demacrado se desencaja – No me mires papá.

Los gritos despiertan al muerto. Con movimientos lentos intenta acercarle una bolsa de polvo maravilloso. Balbucea algo ininteligible y sonríe con su dentadura negra antes de hundirse en el cielo de la droga. Antonio recoge la bolsa del colchón y esparce su contenido sobre la cara del ex-deportista que estalla en una carcajada. Entonces se acerca a su niña que esta temblando, haciendo tintinear sus huesos al entrechocar unos con otros- iNo!-El grito no les inmuta. se han perdido en olvidados placeres. No ven la pistola, no intuyen las balas salpicándolo todo de sangre- Sus ojos-cae sobre su cuerpo inerte- sus ojos que parecían muertos ahora están muertos.-Con cuidado borra las huellas de aquella vida, hace desaparecer la sangre, y la tumba como cree que han de dormir las princesas- Nadie me vio entrar ni saldré sin ti.- y suena un tercer disparo.

LaRataGris

Dime una cosa, ¿te sonaba esta historia? En realidad es otro punto de vista para Débiles. Espero haberlo hecho tan bien como para que sólo te puedas enterar en este mismo instante. 8P


A la mierda

22 febrero 2016

– ¿Por qué no lo tiramos todo?- Cada noche-¿ Estas despierto?- desaparecía ahogado por los días irremediablemente iguales. Cerraba los ojos y ya no existía, estaba muerto y Eva lo echaba de menos-¿Dónde estas?- Habitaba en el color rojo de un sueño, donde gente demasiado pálida y apagada repetía lo mismo que había vivido. Mientras, su cuerpo de piedra, pesaba sobre el colchón vencido.- Estoy cansada de morir en el trabajo, llegar a casa y desaparecer.- se levantó para hacerse un bocadillo, no tenía hambre pero quería algo sin sentido. Cocinar una tortilla, untarlo de mayonesa y tirarlo directamente a la basura. Necesitaba algo absurdo que le dijese que incluso era libre para elegir ser estúpida.

….

-¿Eva?- Sonó el despertador sin que hubiese nadie a su lado. El hueco que normalmente ocupaba ella estaba frío.-¿estas ahí?- Llamó hacía el fuerte ruido que legaba desde el comedor.

Asustado abrió la puerta del dormitorio. El pasillo, aún a oscuras, se llenaba con los destrozos de la casa. Esquivo los cristales del televisor, apartó las páginas de libros descuartizados mientras sus pies descalzos chapoteaban entre restos de comida. -¿Eva?- De repente paran los golpes y ella se asoma como un animalillo asustado, buscando en todas las sombras. Cuando Arturo se acerca ella se aparta y regresa a la luz donde hace que vuelve a reinar el sonido salvajemente roto.-¿Eva?

Esta saltando sobre los muebles, lanzando lo que le parecen trozos de mierda sobre las paredes, gruñendo como un perro rabioso. De repente se detiene y sin mirarle directamente empieza a hablar, cortando cada sílaba con espacios de desesperación -¿Por qué no lo ti ra mos to do?

….

No sabe por que pero Arturo se ve obligado a seguirla. Sin que sus actos le pertenezcan empieza a destruir la casa. Unicamente intenta retenerse al principio pero finalmente queda imbuido del mismo espíritu destructor que ha poseído a Eva y, codo con codo, tocan una dolorosa sinfonía. Cuando ya no queda nada se lanzan el uno contra el otro, en una orgía de sangre y sexo. Necesitan destruirse mientras el placer emana por todos los poros de su cuerpo.-¡Libre!-grita por un instante en el que siente que su vida ha cambiado, un segundo en el que nada se repite ni se repetirá-libre- expira con una sonrisa.

Exudaron salvajismo hasta caer muertos sobre el suelo lleno de astillas, antes de acomodarse a la rutina de la muerte.

LaRataGris


La casa del vampiro

16 febrero 2016

Ernesto abrió la ventana para que entrase el vampiro.

– Pasa libremente, esta es tu casa.- dejó tras de si la noche sin estrellas, moviéndose como una brisa juguetona. Primero apoyó sobre el frío suelo su descalzo pie izquierdo.

Unicamente llevaba una gasa semitransparente, de color negro, flotando sobre su piel pálida. Una sonrisa dibujo unos largos y afilados colmillos.

Tranquilo revoloteo por toda la habitación, parándose en los libros de la estantería, buscando entre viejos vinilos algún grupo que pudiese reconocer. Se clavo, sin darse cuenta, una pequeña chincheta y continuo mirándolo todo con desinteresado interés. De repente pareció darse cuenta de Ernesto y de una forma inesperada se lanzó sobre su yugular, arrancándole brutalmente la vida. Le mordió hasta dejarlo tendido, sin sangre que le diera color. Más tarde se marchó, dejando bien cerrada la puerta para que nadie más pudiese entrar en su casa.

Ernesto seguiría siendo su guardián aún cuando ya no podía ni seguir pagano su hipoteca.

LaRataGris