La justicia

20 noviembre 2014

la justicia


Huida con la llave de la razón-Esa alegría de estar rota

17 noviembre 2014

Huida con la llave de la razón

Esa alegría de estar rota y llegar a ningún lado

 

Encima de todo llegué tarde

al club, noche de lluvia encima de mí,

encima esa nube de cigarrillos y cervezas.

Contra la ira de la multitud, mi sonrisa,

aunque contra mí el rompecabezas urbano

en el tejido contra mis ideas mi cráneo

yo, encima contra la rubia de la barra y sus tetas.

Estridencia, rock y algo de dulce fastidio

ante la estupidez de tus razones

mi razón constante y ante el hueco de mi cabeza,

que eres tú pero no lo sabes, la costra de mi rebeldía

ante todo esta calle del club donde te pierdo

porque ante el abismo de hastío, ese que me dejas,

una tocada y una noche y una ligera sorpresa, mi sonrisa,

que aborda ante el escenario un bajo. Lo enchufé

tarde también, pero toqué y sonreí y te olvidé. Pero no eras tú,

era ese cuerpo de razones tuyas encima de mi amor

contra mi deseo erótico de ti ante tu cuarto sin un ápice de diversión.

Rómulo Pardo Urías

Imagen: LaRataGris

Poema: Rómulo Pardo Urías

Voz: Hélène Laurent

La poesía muerde


Valor periodístico

13 noviembre 2014

Valor periodístico


Petit, littlest, ínfimo Babel

10 noviembre 2014

When Lara was born at nineteen seventy seven she thought- Ga ga, gu gu ga- and this was her best Thinking. After this she didn´t have any smart idea.

She learned about life and the important things of this: «What´s your name?», «nice to meet you», » I’ m sorry, I’ m a dirty bitch from catalonia», …

– ¿Catalonian?- asked Pau- Pero si ets una dona europea per qué no parles en rusian

– Oh,- said Lara- it’s easy. I speak in italian because the French is banned in my country.

– Ja t’entenc. Vols dir que tot i les aparences aixó es una dictadura.- Va sentencia el vailet.

– Correcto.- contestó ella- No importa el nombre del idioma, del pais si llegamos a entendernos, if we are lliures. y aixo it’s no posible in the països we need gent que estimi la llibertat. Necesitem, necesitamos, we need gugu gaga.- y after that la policia bougth a tanque para sacarlo to the street and Lara screamed- personas independientes uníos.

LaRataGris


Camine en línea recta

9 noviembre 2014

camine en línea recta


Prohibición libre

8 noviembre 2014

Prohibición libre


Opinión privada

6 noviembre 2014

Opinión privada


La espera

3 noviembre 2014

Sólo tienen que esperar. Sentados en sus despachos, a veces salen, pasean, nos saludan mientras esperan. Si nos quedamos es bajo sus normas, si nos marchamos o morimos, ellos, unicamente tienen que estar, señalar a diestra y siniestra para mover sus fichas, rellenar hueco y seguir esperando.- Ocupa tu lugar o vendrá otro- tanto da si eres peón, obrero especializado o tornillo suelto de la maquinaria, el recambio cuesta lo mismo.

Para preocuparles, para obligarles a dejar de esperar, te tienes que poner de acuerdo con todos los mindundis, mover la misma pierna a la par, en dirección contraria a la eficiencia-¿ Qué sucedan imposibles?- se ríen vigilando las idas y venidas de los revolucionarios solitarios-pobres- se dicen para que lo escuche el resto- sólo tenemos que esperar y si alguno se sobrepasa…- dejan que la amenaza velada se cuele entre sus esclavos, la acompañan de una risa terrorífica, falsa, estudiada para que las fichas vuelen mientras ellos esperan.

LaRataGris


Guante blanco

30 octubre 2014

guante blanco


Las edades del reencuentro

27 octubre 2014

Ácrata no se había dado cuenta pero era un poquito más grande. No por haber crecido o madurado, simplemente habían pasado los años y eso era motivo suficiente como para catalogarlo en su generación. Sus coetáneos eran conocidos como la quinta del robot.

Un día se cruzó en una autopista virtual con Lalo. Habían jugado de pequeños, explicado sueños y esperanzas de adolescentes, luego se separaron sin saber el uno del otro y, ahora, su amigo estaba muy mayor. Sus fotos reflejaban años y daños inexcusables.

Ácrata se preguntó si le habría pasado lo mismo. Se fotografía sobre un espejo y la miró durante trescientos sesenta y dos días y una mañana, hasta que al final admitió lo mucho que había cambiado. -¿ soy un hombre? ¿acaso, eso, varía en algo mi vida?- Con desgana comprobó la hora, llegaba tarde a trabajar.

– Lo siento,- palmeó Jefe su espalda- no eres mal chico pero llegas tarde.

Ácrata respiró hondo- Necesito el trabajo, no podrías pasarlo por alto.- Como nadie escuchó esto último, Jefe se había puesto a firmar albaranes y sellar comunicados, levantó la voz para no desaparecer- Te juro que te lo recuperare.

– Mira,- deja su rutina- no es sólo que llegues tarde es que vienes obsoleto.

– Puedo hacerlo tan bien como cualquier niñato. Me reciclare.

Sin levantar esta vez la vista del papeleo despreció la súplica- Siempre supe que traicionarías tu nombre, que el mal vicio de la comida acabaría con tus convicciones. Yo en cambio puedo honrar el mio. Los nuevos modelos de trabajador no son mejores que tu, no hacen nada nuevo.- esquiva fugazmente los documentos- yo ya estaba contento con como le dabas al botón de tu máquina.- por un instante se pierde en el techo para poder retomar el discurso con más ímpetu- No es nada que tu puedas aprender, es que ellos cobran menos.

– Yo- dudó- también puedo cobrar menos.

-Déjalo estar, sera mejor que no lo liemos, las cosas ya son lo que son.

Reloj marcó las nueve y media, siempre llegaba a esta hora cuando iba al trabajo.- Quizá se le halla pasado. Casi ha estado un año con nos…

– Si, claro- se retorció el señor Sofa- después de todos estos meses mirando la foto se ha quedado lelo, por favor.

– No peleéis chicos- puso paz la luz apagada y la habitación quedó en la penumbra del silencio, esperando a Ácrata. Un murmullo invisible se fue adueñando de la estática del aire.

Reloj marcó la una y treinta y seis minutos.

– Es culpa mía.

– Evidentemente- gruñó Sofa- de haber sido una buena foto no tendrías esas marcas de expresión y hubieses oscurecido su pelo- de repente puerta retumbó asustandolos a todos. Dieron un respingo inapreciable a ojos de Ácrata que entraba arrastrando una bolsa de hambre infinita.

El espejo del recibidor intento que viera su cara más amable, la nevera se escondió sin nada que ofrecerle y la fotografía, como el espejo, igual que le había sugerido Sofa, se retocó para que se sintiese más joven.- Jamás he sido tan niño- conspiró con ellos su vision sin que eso tuviese demasiada importancia. La luz continuo apagada, la puerta se cerró por siempre y Ácrata se diluyo entre las quejas de Sofa.

LaRataGris