Mar en calma

1 junio 2021

Aunque siempre habían guiado el velero de forma férrea; oponiéndose a vientos y tempestades, aquel amanecer, en una calma chicha total, estaba siendo imposible.

Pasaban las horas en cubierta, escrutando el horizonte en busca de otras embarcaciones que habían desaparecido junto al mar bravío.

-¿Qué hacemos?

Preguntó May sin que nadie tuviese respuesta. Seguían vigilantes, preocupadas por lo artificial que parecía aquella tranquilidad.

-¿Dónde se habrán metido las otras barcazas?

-La pregunta debería ser- contesto Andrea-¿Dónde estamos nosotras?

La cuestion queda sin respuesta. Acunadas suavemente los parpados caen pesados. Llevaban tantos años luchando que necesitaban unos días en los que repararse. Con la guardia baja el mar preparó su mejor ataque.

Por suerte, la casualidad estaba de su lado: las ganas de mear despertaron a Enzo.

-¡Chicas!- gritó viendo las olas que comenzaban a levantarse.

Como una máquina perfectamente engrasada se levantaron impulsadas por un resorte.

-i Preparadas!

-¡ Siempre listas para la lucha!

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El último hombre

25 mayo 2021

Con este cuchillo, se podía leer bajo la pieza, el ultimo hombre mató a su mujer.

No era más que el recuerdo de otros tiempos. Por solo un flack podías hacer la experiencia más vivida, por un misero flack contratabas un multiforme Gamínedo que ampliaba la información.

Mezclando pequeños enseres de costumbrismo terráqueo, en los que se multiplicaba para representar diversos papeles. Junto a las obras despachaba algunos monólogos de carácter mas académico.

-Es irónico- explicaba el experto, hablando en perfecta lengua modular- que la última mujer sobre la tierra se llamase Eva. Algunos de sus mitos hablan de una Eva, también, como la primera mujer, madre de toda la especie. Murió, al final, con un vástago en sus entrañas, como una broma macabra del destino.

Si Adán no hubiese sido tan impulsivo, si hubiese dejado de lado esa estúpida violencia contra las mujeres, hoy este recuerdo, y aquí siempre señala la hoja con algo de dramatismo, este cruel objeto se habría sustituido por un bolígrafo con el que firmaron la paz contra sus propios monstruos.

Impactaba ver las manchas de sangre seca, perfectamente conservadas; la reinterpretación de la escena del crimen y un video donde dos metamorfos fingían morir en bucle.

El legado de la locura, rezaba en la puerta para una exposición claramente en desuso. Poco había quedado de aquella cultura belicista.

Pronto, en una semana, sustituirán la exposición por algo más atractivo, mucho más interesante, y ya no quedarían ni los recuerdos.

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Volver

11 mayo 2021

Aunque ya era tarde para volar, cogió su mochila de vientos y; temblando de miedo, saltó del tren en marcha.

Era una noche cálida pero el seguía teniendo frio junto a aquella ciudad del infierno.

Tambaleándose se puso en pie, con el terror de la equivocación en la mirada.

-Para salir- le indicaron las piedras- haz el camino inverso.

-¿No hay otro?- La voz era frágil, quebradiza- ¿ Uno por el que no tenga que ver la vías muertas que he estado siguiendo toda mi vida.

Pero por respuesta solo quedo la risa del huracán, empujándole por el camino correcto.

Flaco, lleno de flaquezas; a punto de dejarse llevar, se tiró moribundo al suelo. Agarrándose a las grietas de la tierra para que el destino no volviese a raptarle.

Con un esfuerzo imposible se arrastró, deshaciendo los pasos por los que le habían obligado.

Esqueletos conocidos le cerraban el paso. Le ofrecían una última copa en la ciudad del pecado; algo de sexo o un poco de locura sin control. Débil como estaba; sin comida ni rumbo a un lugar mejor, le hubiese sido muy fácil aceptar la invitación. Ya se le transparentaban los huesos a través de la piel, cada vez se parecía más a ellos. La única diferencia era que los descarnados tropezaban y se desmontaban y a él, aún, le mantenía entero la epidermis.

Si que se le veía rasgada por algunos puntos, cosida por otros, zurcido con lágrimas el nombre de la esperanza.

-¡No!- se deshizo en la dirección del amanecer- No quiero volver a caer en ese pozo.

Apartó de un manotazo los cuerpos rotos y guardó un rayo de sol en su mochila vacía. Se miró como se le habían quemado las manos al cogerlo y cerró la cicatriz de sus ojos. La herida sería un recuerdo permanente, un mapa marcando por donde no quería caminar.

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hombre de azul

4 mayo 2021

Por supuesto que el hombre de azul siempre vestía de azul. Junto a su masculinidad era lo que le daba el nombre y visibilidad. Podía variar la intensidad del tono, la sombra o el olor, pero siempre, inequívocamente, las prendas eran, necesariamente, sin lugar a dudas, azules.

Camiseta marinera, con rallas horizontales, tejanos , calcetines y bambas celestes. Algún destello, azul; por supuesto, brillando en el lateral de las zapatillas.

Aunque no se veían, los calzoncillos, no desentonaban. De un suave gris, pero claro está, azulado, con tres estrellas dibujadas en las caderas, también azules; aunque eléctrico esta vez.

Cambiaba la ropa nunca su paleta de colores.

Ya nadie se sabía su nombre, ni gustos que vayan más allá del color.

«Está loco», «es un hortera»,»pues a mi me gusta», decían mil cosas del hombre azul sin decir nada de él.

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Protocolo 26

27 abril 2021

Año treinta y dos P.J.

sería injusto para la historia decir que todo se fue a la mierda tras el gran juicio interplanetario. Fue un buen punto de inflexión y, por tanto, el momento adecuado para acabar con el calendario anterior.

El año cero Post Juicio se vendió como un resurgir del ser humano,»la era de oro», gritaban a los cuatro vientos cuando solo fue un parche.

Herederos del sistema anterior no lograron las maniobras necesarias y, en estos treinta y dos años, todo había caído. La realidad solo era un cáncer, de toda la historia anterior, en metástasis. Por todas partes podían verse fragmentos de la vida.

Año mil novecientos treinta y siete P.J. Nave interestelar «Kipling-5»:

«Capitán Martínez, preséntese inmediatamente en el puente de mando».

Repite cinco veces la frase y cierra megafonía. El Capitán Henry Martínez despierta cansado. Los fríos y solitarios pasillos no le invitaban a salir de la habitación.

-¿Es necesario, Rick?- y sin esperar respuesta se arregla sabiendo que la nave no ordena lo que no es necesarios. Aún así la voz metálica responde metiendo prisa- ya va, ya va.

Se disfraza de capitán aunque no no va a verlo nadie. Seguramente será una video-llamada para felicitarle la navidad, recibida tras varios meses de retraso y, su respuesta, con suerte, llegará las próximas navidades.

-Capitán Henry Martínez- la pequeña sala reverbera con voz enlatada- activación del protocolo 26. Repito estado de emergencia: activación protocolo 26.

Había pocos protocolos que hubiese memorizado y, evidentemente, este no era uno de ellos. Volvió a releer sin llegar a creérselo, lo comprobó una vez más.

– ¿Ordenador? ¿soy el último hombre?

-Probabilidades de un 99’9%. Protocolo 26 activo. Protocolo de preservación. Extremando las medidas de seguridad. Función prioritaria protección y búsqueda de una fémina que permita recuperar la especie.

-¿Cómo?¿Cómo ha pasado?

Protocolo de preservación de la memoria.

Un holoreportero intenta hacer la experiencia menos traumática. A imagen de una vieja actriz y con varias personalidades entremezcladas, recopilaba cada palabra del Capitán, por insignificante que fuese.

-¿Ordenador, Rick?

-¿Sí, capitán?- responde el holograma sin dejar de transcribir cada respiración.

-¿Qué posibilidades hay de un futuro? si llegamos a encontrar a alguien de mi especie ¿Podré comunicarme tras tantos siglos a la deriva?¿Cómo habremos cambiado?

-Chis- Adoptando la apariencia que había visto en fotografías de su madre comenzó a tranquilizarlo-, ahora duerme mi niño.

“Una posibilidad entre mil trillones”, archivó la respuesta “preservación”, para sentirse útil.

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Demasiado Tarde

20 abril 2021

Entonces apareció como el reflejo de algo que había sucedido, igual que los recuerdos en el cine. Con un color matizado , semitransparente, plano como un fantasma.

Aunque su mirada estaba perdida en el infinito parecía vigilar sus ojos, cargados con todo su pasado.

-Yo- balbuceo la imagen-, me hubiese gustado estar a tu lado.

Entonces desapareció en el paladar, como un sabor agridulce, como ave de paso.

-Ojala hubieses estado- musito la realidad, sin apartar la mirada del hueco que acababa de dejar.

Tuvo que pasar un rato antes de que reaccionase, un instante de siete años y siete días. Tiempo para que se fuera consumiendo en la tristeza.

En el exterior el mundo cambio mientras que el seguía siendo un esqueleto frágil, que se arrastraba para descubrir la nueva realidad.

-Si tan sólo pudieses ver todo esto, si me lo pudieses mostrar con sus ojos – dijo justo al morir, un segundo antes de empaparse del mundo por primera vez, demasiado tarde.

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Rest Reset

13 abril 2021

“Puede que sea cierto, que esto que voy a contar no halla ocurrido jamas. Con esa extraña cualidad que tienen las cosas para desaparecer en el tiempo, cuando a una nueva generación la sustituían por una novísima novedad”.

“Tampoco era un algo tan importante como para que se explique en los libros de historia. Es por eso que con el paso de los años, algo tan importante como para que se explique en los libros de historia, desapareció. Es por eso que con el paso de los años, y la ayuda de sus detractores, esto te puede sonar cada vez más a fantasía trasnochada.

Hubo una época en la que fuimos humanos, no es importante, no se explica, no solo eramos humano como concepto. Nuestro ADN parecía implicar, o unicamente motivar, actos de una pureza extrema, hace mucho tiempo, años”.

“Siempre podías encontrar alguna manzana pocha en el cesto pero, sin que lo explicaran los libros, en general todo parecía funcionar mejor”.

-Mamá,- dijo Carlitos -el abuelo vuelve a estar gaga con sus melancolías de siempre.

-Reinícialo y ponte a hacer los deberes.

“La pastilla azul para el reset, sin que los libros hablen, la desmemoria para que el viejo trasto no moleste. Silencio mientras dura el recuerdo del sabor. No regresar, solo si el olvido, que no puedo hablar en libertad, se me olvidara, y la melancolía volviendo a vencer”.

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Muertos pequeños

6 abril 2021

Muchas veces preferían jugar a que habían muerto, igual que veían morir a sus padres con la cerveza en la mano y un mondadientes entre los labios. Se quedaban en el bar hasta que las horas los expulsaban y hablaban de lo mal que estaba el mundo, de lo bien que se vivía antes en el, cuando eran más pequeños y solo existía la alegría.

-En aquella época-solían decir -nos pasábamos el día en la calle, jugando.

Igual que hacían sus padres, era un juego sencillo, de roles, fingir ser adultos muertos mientras esperaban la noche.

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Grácil Gargantua

16 marzo 2021

Danzan dos gigantes, giran contrarios al mundo.

Mueven sus brazos gráciles como plumas cayendo acunadas por la brisa. Bailan felices, permiten que sus cuerpos se rocen mientras países tiemblan y caen cordilleras.

Dulce placer, piensan los medianos embriagados por el arte. Pagan un salario por asistir en primera fila a la destrucción de su raza.

-Bienvenidos al final de un ciclo- gritan los Vendedores de entradas-. Sonría para la foto final, solo veinte billetes.

De repente fluye la vida, se crea con la cópula salvaje de los gargantuescos seres. Llegaran nuevos bailarines, modificaran el planeta a su ritmo; lo harán propio mientras que nosotros solo podremos chasquear los dedos con el dumdum de sus pisadas. Pudimos ser amigos de los gigantes, pudimos y preferimos la destrucción del espectáculo.

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Piensa positivo, malnacido

9 marzo 2021

Se había tatuado el cuerpo con buen rollito: Sonríe, es gratis, se leía con letras entrelazados en su pierna derecha; THINK POSITIVE, gritaba en mayúsculas su antebrazo izquierdo, junto a un smiley que guiña un ojo.

Un corazón, unas alas, un ancla, el nombre de su actual pareja tapando a las dos anteriores.

Sus hijos sobre el pecho izquierdo: Sheila, Izan y Belén.

se había hecho escribir en los nalgas los diez mandamientos de la gente feliz, la receta para una vida mejor.

Construía un alto y grueso muro de Buenrollismo mientras que, el mundo que le rodeaba y no veía, se derrumbaba.

Nunca había pisado demasiado firme. Se apoyaba en las frases hechas, en la vida es rosa si tu quieres. Su única aportación para conseguir un lugar mejor era la tinta que bajo su piel decía its a bíutiful dey sin plantearse siquiera si lo había coloreado de forma correcta o le faltaba un acento.

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