Resolución del problema de el paradigma temporal en dos sujetos a estudio.
Josh esta en el punto A. Desde el tarda, exactamente, diez minutos en llegar a su transporte habitual siempre que se cumplan unas condiciones mínimas de velocidad y no le obstaculice demasiada gente.
Teniendo en cuenta la hora de entrada a su trabajo; nueve y media, las once paradas de las que se compone el trayecto y los cinco minutos entre estación y estación indicar: ¿Cuando ha de abandonar A y en que dirección? Razone su respuesta.
Evidentemente esta es una pregunta trampa. Para poder contestarla con un mínimo de fiabilidad habría que tener en cuenta el retraso promedio del transporte escogido. Este contratiempo conocido por la jefa de Josh con el nombre técnico de: “Me da lo mismo que el metro se pare. Te quiero aquí y punto» implica una hora se salida diferente en previsión a cualquier imprevisto en el Camino, desde el nombrado retraso a una invasión alienígena con cambio de poder.
Es muy probable que la solución sea dos o tres días antes, que nunca se sabe.
Bruna, que se encuentra en la misma situación que Josh, para la que sirve el mismo enunciado, pues ambos parten de A, necesitan llegar antes de las nueve y media y utiliza el mismo medio de transporte, es decir, aunque me haga pesado, tienen idénticas ventajas, desventajas y, eso si, una única diferencia. La amiga de la jefa de carácter afable, feliz, dicharachera, cercana…siempre que llegue tarde, siempre es siempre, recibe una sonrisa y una palmadita en la espalda:»Ella es así», dice de Bruna la ama, no importa cuando salga, para ella habrá tiempo de sobra.
Es uno de los casos de paradigma temporal en el que el valor de las incógnitas es inversamente proporcional al humor con que se levante el pie izquierdo de los esclavistas
La maquina había empezado a ir un poquito más lenta. Parecía tener los engranajes oxidados tras tantos años de buen servicio, como si estuviese a punto de morir.
-¡No puede parar!- gritó el operario dos mil treinta y siete -iLlamad al ingeniero!-
Encendidos por el terror en su voz todo el mundo comenzó a correr sin orden aparente, insuflados de un salvajismo descomunal. Con sus trajes reflectantes parecían rayos de luz sobre el fondo gris sucio, casi negro, de las paredes.
-iVamos!-, volvió a gritar,-si se detiene la fisión sera inminente.
-¿Dónde esta el ingeniero- el revuelo era generalizado- ¡Buscadlo! ¿¡Ramon!?- Repetían el nombre mientras el caos se apoderaba de los trazos luminosos. Se entrecruzaban dentro de la fábrica, removiendo cualquier piedra donde se hubiese podido esconder Ramón. No hubo suerte. El ingeniero estaba tan lejos en el momento que había previsto, que respiro tranquilo al ver la noticia de las muertes. Ya llegarían las explicaciones, decir que era inevitable y que el hizo todo lo que pudo por salvarse que, al fin y al cabo, era lo único que podía hacer.
la castración emocional es una novedosa técnica, muy valorada por las empresas de este siglo. Aunque, en realidad, es tan antigua como el ser humano. Lo verdaderamente revolucionario es que actualmente se sirve de diferentes productos químicos que la hacen más efectiva.
¿Ha sentido alguna vez que odia su trabajo? ¿Qué estaría mejor en casa, con sus familiares y amigos? ¿Con su gato? ¿con su perro? o tal vez ¿en soledad? ¿siente que está perdiendo su tiempo en un trabajo repetitivo y sin sentido?
La castración emocional soluciona estos y otros problemas. Deje de sentirse una mota de polvo en el universo, sea esa mota y alégrese por ello. Sentir amor, odio, indiferencia,…olvídese de las necesidades y podrá avanzar en una profesión que, sin ser estimulante, no le invitara al suicidio. Viva como marcan los tiempos que corren. Sea un vegetal automatizado y crea que el futuro es multicolor. Castre sus emociones.
La empresa se compromete a suministrar las herramientas necesarias para que el trabajador pueda realizar su faena. Este recibirá: un bolígrafo, una hoja de papel y un orinal a compartir entre toda la plantilla.
Con estos elementos el empleado ha de realizar maravillas y conseguir unos buenos dividendos para el empresario.
cualquier desviación a la baja de la producción sera achacada al trabajador y se le preguntara por problemas familiares para exigirle una pronta recuperación. Cualquier crecimiento sera celebrado con palmaditas en la espalda. Evidentemente, gracias al plan de la empresa, subiremos y se le entregara un folio más a modo de recompensa, para que no tenga que seguir haciendo filigranas al rellenar el primero. Esta muestra de confianza conllevara un aumento de los labores y el consiguiente incremento de la riqueza.
La empresa agradece el pequeño esfuerzo que se le exige al trabajador para estar a la altura de las enormes expectativas depositados en él.
No podíamos permitirnos el paraíso, al menos no todos a la vez. Sorteamos una semana y, a piedra, papel, tijera, decidimos quien comenzaría el primer turno. Mamá preparo la maleta en una milésima de segundo, antes de que cambiasen las reglas y su triunfo fuese revocado.
Los que nos quedamos lo hicimos soñando oler los flores de un Edén artificial; perfecto, lejos de nuestros rutinarias vidas. Mirábamos con recelo a mi hermana, en un año seria la próxima afortunada. Parecía ser la más feliz de los tres y aún así no la odiábamos demasiado porque eramos personas civilizadas.
Cuando mamá regreso llena de vitalidad la escuchamos absortos, intentando paladear cada uno de sus recuerdos. Sobrevivimos haciendo nuestras sus experiencias, fingiendo que no quedaba nada para las que de verdad nos pertenecerían.
Hicimos una piña, en dos años mi paraíso sería real por siete maravillosos días. No iba a matar a la tata, no forzaría que mi semana llegase un poquito antes.
El día en que decidieron clonar a Van Gogh para hacer retratos familiares en un centro comercial todo el mundo felicitó a Rick:
«Has tenido una gran idea, muchacho», su jefe estaba muy contento pensando en todo el dinero que le iba a hacer ganar.
La inversión, según había calculado su departamento de finanzas, sería mínima. Además la publicidad y beneficios que obtendría superaba con creces la mísera cantidad que debía aportar.
«Por la compra», se podía leer en grandes letras fosforescentes, «de cuatro tetra bricks de leche consiga un retrato de Van Gogh»
Pero su estilo no era el adecuado. Vincent resultaba demasiado personal. Su trazo, excesivamente raro, no encajaba con el carácter sencillo de la campaña.
Todos los cumplidos iniciales le fueron retirados a Rick, el jefe dejó de estar contento y Van Gogh tuvo que hacer un cursillo para reciclarse. Aprendió a hacer fotografías y dibujar su firma sobre las instantáneas, algo que los clientes sabían apreciar.
En la esquina de las sombras y orín habita el viejo artista de días mejores. Esta lleno de sueños vintage y no pierde la esperanza de que algún día vuelva a llegar su momento.
Pero cuando algún borrachuzo se acerca a mear, sin verlo, y despierta al calor húmedo de la micción se queda hundido.
«La vida», piensa, «nos construye de miserias”
‘Ojalá», escribe sobre losas sucias, «alguien me reventase a patadas, dejando que mi arte escape por las heridas abiertas. Que mi suerte llame a la puerta de mis deseos «
Pero no habla en serio porque hace tiempo que en el no queden historias que le interesen a nadie, ¿quien querría leer sus tripas en un sucio callejón de ninguna parte?
Es viento lo que me interesa. Sus alas libres que mecen las olas del mar. Se acompaña de la luna coqueta y marea, y la salitre llega a la playa de un cielo, siempre es el cielo, lleno del brillo de la noche.
« Aprende a nadar», la voz me invita como canto de sirena, «Aprende a cabalgar sus aguas mansas y a la vez salvajes. Su infinito»
Yo miraba donde cortaba la linea el horizonte, allí no había huida posible
«Pero papá», le pregunté al viejo marino«¿por qué tengo que aprender a nadar?»
«Algún día te llamaran los peces y querrás sumergirte a buscar los tesoros que te prometan. Entonces el mar curtirá tu piel y seras un lobo navegando los senderos de la estrella polar»
«Y, si siempre he de acabar mirando el firmamento, buscando mi astro guía, las nubes esponjosas del sueño ¿por qué no me enseñas mejor a volar?»
«¿Teniendo tan cerca el agua?»
«Casi puedo notar como rozo el cielo»
«Te ayudare a construir tu propia barca»
«Un barquito de papel, con alas para que no se lo coma tu oceano»
«¿Para qué surque el mar celestial?»
«Si»
«Entonces tú ya sabes volar. Enseñame, enseñame tu a volar para que mi realidad no empequeñezca tu mundo»
-Dos veces dieciséis- treinta y dos. Para Maribel era una edad tan elevada que no se atrevía a nombrarla. siempre, solo desde que paso por la treintena, una eternidad según ella, hablaba de múltiplos de dos. Prefería los decimales a llenarse la boca con las arrugas de números tan elevados.
Así iba envejeciendo, dejando que su cara le mostrase en el espejo una burla imposible. Unicamente tenía treinta y dos pero ella se veía como una anciana decrepita que se iba ido curvando hacia el suelo, ya no tenía fuerzas ni para contradecirse.- Tengo que cuidarme más- se exigía mientras contaba sus penas en fracciones.
Todo final tiene un principio detrás, si no es que esta asociado al último suspiro. Así que, ahora que todo se ha acabado y el desánimo une infinitamente más que la ilusión, ahora que se buscan culpables, malas estrategias, conspiraciones con muchos fundamentos,… ahora tenemos que caminar como siempre debimos hacer.
El asalto a los cielos se ha quedado en un timbrazo que sabe a poco. Se nos olvida que en realidad era bajar al infierno, donde el diablo esta tan cómodo que pone mil trabas, porque no sabe trabajar de otra cosa que no sea de demonio.
Por eso hay que retomar las calles que nunca debimos abandonar, construir desde abajo. Al principio les pilló con el paso cambiado, no estaban acostumbrados a que las ratas asomasen su hocico para respirar, por eso se ha rascado tanto. Pero hay que trabajar de verdad, desde el inframundo, convertirlo en un lugar mas agradable donde vivir. Nosotros no queremos cambiar a un barrio fino, nosotros queremos igualdad para todas las personas, vengan de donde vengan.
La política no es un partido político, no son unas elecciones, la política se hace entre personas, en el día a día: Luchando contra desahucios, construyendo centros autogestionados para el pueblo, cultura, amor, lucha,…. El resto es el juego de los otros, nosotros somos diferentes y se ha de notar.