El hombre silencioso

5 julio 2011

Le describía sin darme cuenta de que hablaba de una parte de mi. Perdía mi tiempo en amarle sabiendo que ni tan siquiera sería mínimamente odiado. Yo era una nada muy insignificante, una poca cosa nimia y absurda. Aún así me humillaba para satisfacer al hombre silencioso. Abría la ventana para que pudiese contemplar la estrellas y borraba la tristeza de sus labios limpiando la comisura de los mismos con agua y miel.

El sólo hablaba con la mirada perdida. Explicaba infinitos y cerraba los ojos mientras esperaba que el mundo asintiera.

Un día mis venas se marchitaron, empece a exudar sangre y tuve que alejarme para no seguir muriendo. Creo que esa fue la única vez en la que el dios bajo para saber por que no le idolatraban. Miró a su alrededor y al distinguir mi estado lamentable regresó a su pedestal, a su monólogo de eternidad y yo mismo.

LaRataGris


Distintos esclavos

4 julio 2011

Mil novecientos veintisiete. – El ser humano, en su más alta concepción, es una máquina libre, capaz de de elegir sus propios errores. No necesita guía o amparo.- El congreso entero aplaudió la oratoria exquisita del hombre blanco. Vitorearon su nombre y celebraron la liberación de los esclavos. Nadie debía estar atado nunca más.

A cada uno de los individuos liberados les enseñaron el mundo, indicándoles con la palma abierta hacía donde tenían que caminar, la amplia extensión que se alejaba hasta el infinito.- pero, amo- surgían preguntas de quienes habían limitado su vida a estar en pequeños recuadros- ¿Que buscamos tan lejos? ¿quién nos dará de comer?

Algunos pedían azotes, ser tratados como perros y se humillaban para que no les dejase marchar. Era demasiado caro mantenerlos, pagar por el esclavo para luego tener que proporcionarle cobijo y alimento.- Eres libre- les iban diciendo- podrás firmar un contrato y podrás mantenerte con lo que cobres… Ya no nos perteneces ni tampoco tu manutención.

LaRataGris.


Trayectos largos.

2 julio 2011

Siempre voy dibujando en metro. Si no estoy acompañado por la multitud y tengo un bolígrafo, una hoja… lo primero es escribir un poco. Doy rienda suelta a mis manías, a sus injusticias, me dejo llevar y cuando le coloco la palabra fin a la historia comienzo a abocetar el próximo dibujo. A veces miran por encima del hombro y si me doy cuenta intento garabatear con mi mejor letra- esta muy feo cotillear-. La verdad es que no me importa pero me hace gracia ver como se giran con desdén, totalmente ofendidos.

A veces me es incomodo tratar según que temas. Voy buscando formas de expresar una idea y puede ser que salgan desnudos, sexo, violencia…la vida misma pero hay gente muy impresionable. Además están sacados fuera de contexto. Esa teta solitaria no dice nada si no miras el conjunto y ellos suelen pensar lo peor… aunque este a favor de la lactancia materna.

Hay algunas personas que incluso te preguntan. Ayer, dibujando suicidas, una chica me preguntó que por que se había colgado. Tuve que explicar algo que ni yo sabía como iba a acabar realmente, estaba al principio de todo. Me sentí un poco idiota, como esa gente que ves en la tele explicando el plan maestro que les lleva a pintar. Yo dibujo por impulso, lo que me duele y lo que me hace sonreír. Luego me preguntó si yo me encontraba bien, fue mi amable intentando evitar que no me suicidase… Era innecesario, quería cambiar el mundo no matarme. Pero esa historia aún esta a medias.

LaRataGris.


País y pueblo

30 junio 2011

País y pueblo


Volver a ensuciarnos

29 junio 2011

volver a ensuciarnos


Siete puertas

28 junio 2011

Hasta donde alcanza mi vista puedo ver siete puertas en fila, siete a los lados y también siete por detrás. Estoy en un centro, custodiado por siete cerraduras, siempre a siete del final.

Traspaso la primera, observo y lo mismo. Sigo viendo siete en cada punto cardinal, siete si atravieso la segunda, siete en la tercera, siete y cuarta, siete quinta, seis y siete siete… Ya sólo cuento hasta el siete.

Saco el catalejo, alargo mi visión y consigo añadir diez puertas más. Suman diecisiete hasta donde puedo llegar, en cualquier pared, repitiéndose igual que hizo el siete al pasar primera, segunda, tercera, cuarta,…infinito diecisiete.

Me pregunto si un aparato más potente extendería las puertas, llegaría a ser incontable… una eternidad. Quizá sea mejor no saberlo, lanzar el anteojo, olvidar más allá del siete y pensar que siempre estoy a siete puertas del final…que en la próxima quedaran seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno… siete y elijo un camino distinto. Sin orden, sin números, sin imposiciones. Donde el final esta en ir caminando.

LaRataGris


Creciendo sola

27 junio 2011

Cuando Irene era pequeña, mucho más chiquitita de lo que eres tu ahora, diminuta como poca gente ha sido jamás, vivía en una casa tan grande que se podía perder intentando salir de una habitación.

También estaban allí un papa y una mama. O eso le habían dicho que eran aquellos señores que aparecían a la hora de cenar-somos tus padres- le repetían una y otra vez. Y claro, ella no tenía por que dudar de ellos.

Aunque, por lo que a ella respecta, Lola, su profesora, podía ser su madre. Siempre estaba jugando con todos los niños de la clase, les enseñaba a formar una fila y les regalaba pegatinas de colores si se portaban muy bien. También le ponía tiritas si se caía y le sonreía muy a menudo. Desde luego a ella le parecía mejor madre que la otra, como las que salían en los cuentos. Pero Lola le decía con una de sus grandes sonrisas- Yo no soy tu mami- y era algo que tampoco tenía por que cuestionar, al fin y al cabo, se lo explicaba alguien que siempre estaba por ella, nunca le mentiría.

Igual que Ismael tampoco era su padre. El le explicaba que eran hermanos, él el mayor, el listo, el que tomaba las decisiones. Por eso la llevaba y traía del cole, le preparaba la merienda, la bañaba,…la cuidaba hasta que llegaran los desconocidos a la hora de cenar.-Claro que lo son- tenía que confirmarle cada día- lo que pasa que trabajan mucho para que podamos ser felices. Seguro que dentro de poco nos habrán comprado toda la felicidad que necesitamos y entonces se estarán todo el día con nosotros- y por supuesto que ella no dudaba de esa verdad.

Cada mañana mama despertaba a Ismael con una apresurada sacudida, le soltaba un -Te quiero, lleva a tu hermana al parvulario- junto a la ropa limpia y salía como una exhalación, dejando a los niños listos para que empezasen a prepararse.

Más tarde Irene se hizo más grande, mucho más grande de lo que le hubiera gustado y, entonces, tuvo que trabajar ella para comprarse la felicidad que los extraños no supieron regalarle.

LaRataGris.


Delitos

23 junio 2011

delitos


El pueblo dormido

20 junio 2011

Tuvimos que estar dormidos para poder despertar en este mundo imperfecto. Soñábamos cualquier palabra amable y sonreíamos si nos prometían tranquilidad, protección, ayuda… no decíamos nada por qué teníamos miedo de esa pobreza que nos perseguía.- Siempre hay alguien peor- y esa era la excusa para no desobedecer. Nosotros mismos eramos soñadores del sistema, voceros de sus logros. Hablábamos de sus lujos mientras ignorábamos a las clases bajas por miedo a contaminarnos con sólo mirarlos.

De repente caímos sin darnos cuenta. El gobierno seguía siendo optimista y las palabras no dejaban lugar a dudas,- todo va bien-. Pero el sueldo desparecía mucho más rápido o simplemente no estaba. Con más miedo que antes apartábamos la mirada de los barrios marginales, buscábamos algún rincón a salvo de aquella crisis inexistente y sólo gritamos cuando ya no había ningún lugar en el que escondernos. Eran amigos, familiares, conocidos,… poco a poco todos íbamos convirtiéndonos en parados primero, pobres después…teníamos hambre y tuvimos que despertar a la fuerza.

Ahora ellos, que se han quedado dormidos en sus sillones, tienen miedo de nosotros. Saben que somos más, que con cada nuevo recorte aumentan nuestras filas y no pararemos hasta que todos seamos igual de ricos, igual de pobres…

LaRataGris


Solos

18 junio 2011

Cuando el hombre triste tararea las habitaciones se encojen de pena y el viento levanta un poco de polvo para formar la silueta de su soledad. Hace mil años que se fue, hace un segundo que volvió a verla, sentirla…amarla. Y con cada paso de baile el hombre triste sonríe por que vuelven a vivir en su casita de toda la vida, con los sueños intactos.

Se apaga la luz. Como cuando no había electricidad. Se va a dormir prontito, se acurruca junto a los recuerdos. Deja las deudas en el comedor, la ventana abierta por si se quieren marchar.- Sois libres- les susurra. Pero no se irán sin cobrar de una u otra manera.

Por la mañana la mala leche natural. Se agría en el cartón, no hay galletas, ni cereales. Sólo queda hambre y una pensión que no le llega.

Mira la silla vacía, le tira un beso, un guiño y vuelve a tararear su canción. Se pasa el día danzando con la nada, esperando que alguien venga a echarlo de su hogar.

A veces su fantasma le habla, le abraza y le consuela.- Se nos acabo la cuerda, mi amor. Ya no puedo seguir esperando.- Sale a la calle enemiga. Hay mucha gente solitaria, hay dolor, hambre y silencio… nadie se atreve a lanzar la primera palabra pero, cuando por fin brota, el que más el que menos esta con el agua al cuello y el futuro parado por falta de presupuestos. Todos entienden las miradas tristes y la desesperación. Ya no son uno sólo, hay muchas personas tarareando cambios.

LaRataGris.