Salvaje rock ‘n’ roll

4 enero 2013

Astro, ¿qué clase de nombre es ese? ¿en qué estaban pensando mis padres mientras vivían en la cresta de todas aquellas olas?

Tenía suerte si un día no recibía alguna colleja por llamarme de una forma tan estúpida. Después, cuando creces, la cosa cambia: los insultos se escuchan en susurros por la espalda y todos nos queremos muchísimo. Tanto daba, ya estaba acostumbrado a esconderme, era un bicho raro al que nadie se acercaba y, la verdad, es que eso ya me iba bien. Mi vida era estar recluido sin conocer el salvaje rock ‘n’ roll. Podía lanzarme desde lo alto de la cama, agitando los brazos al rasgar una guitarra invisible, sujetando un mástil imaginario, lleno de acordes inventados para un público de peluches y muñecos articulados que admiraban mi cara de chico problemático, eso era todo. Tampoco necesitaba mas, me bastaba con mis libros y mis teorías mecánico cuánticas. Pero al Doctor Cifu, papa, y a Mc Luz Solar, mama, no les parecía cuelgue suficiente- menudo bajón, Astro desastroso total- me decían entre colocon y colocon- lo que mola…- y si lograban articular algo coherente me lanzaban la contracharla, me pedían desmadre y rock’n’roll, me pedían verse reflejados aunque luego no se acordasen de la juerga. A veces les repetía algunas de sus aventuras, como si fuese propia, y ellos sonreían por que es lo que querían oír. Ahora, mirándolo desde la distancia, se que fue difícil para ellos verme metido en revoluciones, luchando por libertades, haciéndome mas enemigos de los que su colegueo podía aceptar. Me consuela el pensar que no fueron demasiados minutos los que la cordura les permitió ver que era hijo suyo, era uno mas y me dejaron por imposible igual que yo a ellos, incluso cuando se ahogaron en su propio vomito por una estúpida apuesta, eran sus vidas.

 

LaRataGris


Lecturas libres

15 noviembre 2012

 

Lecturas libres


Viajes indirectos

8 noviembre 2012

Dejó las mochilas cargadas y caminó sin nada más que sus ideas. Extraños billetes de curso ilegal aceptados a la ligera, demasiadas veces. La distancia de sus pasos había dejado de ser la medida de sus avances, la huella del sofá marcaba sus nuevas introspecciones. Se había convertido en vagamudo de lo irreal, incapaz de llevar sus mundos a las realidades existentes. Había perdido la cinética juvenil y sus teorías de la estática eran a todas luces insuficientes. Era uno más culto, interesado en la inteligencia y el pensamiento pero uno que se marchitaba.

De repente amaneció un día incrustado en el skay de su marca. Incapaz de articularse, abrazado suavemente por el sillón que impedía su huida. Le había borrado la forma de actuar mientras el televisor le gritaba los males endémicos de nuestro tiempo. Mauricio absorbía todo aquello sin poder hacer nada más que ni asentir ni negar.

Pasaron los meses sobreviviendo como una espora, bebiendo humedad y alimentándose de despistados insectos que confundían sus labios con la entrada de una gruta en la que procrear, pero no era suficiente. Cada segundo era más débil que el anterior, se desvanecía como parte del mobiliario, no era una persona y no podía pagarse una vida como tal. A alguien se le cayeron sus restos durante el desalojo y se hizo polvo, desapareció siendo una parte de lo que le rodeaba, una sobra del sistema. Lo habían desechado por que el futuro del capitalismo es más importante que las personas que les ha tocado vivir en el.

LaRataGris


Mis «posibilidadas»

30 octubre 2012

Tal vez necesite estar callado. No decir, ni mucho menos hacer, por que han aprendido a silenciarme. Leyes que son eufemismos para poder tenerme quietecito sin justificar que la libertad de expresión sea sólo una definición de diccionario, un lo que debería y en realidad suena a poesía utópica.

Quizá debería aceptar las reglas de juego. Entender que puedo intentar sin cambiar, que la lírica ha de ser soñadora sin ser un arma. Que se me recordara por lo que venda, por lo que gane y me hagan perder. La condena esta escrita y tenemos un guión para saber como sentirnos en la inminente derrota.

Puede que tengan razón pero yo sigo teniendo palabras, corazón, cabeza, manos para llorar a mi manera, corriendo en mi dirección, construyendo y exigiendo armas a los soñadores. Dejame tus bombas de poesía, que caigan las jaulas de tristeza, los olvidos en silencio.

LaRataGris.


Jugando a pintar

30 septiembre 2012

Jugando a pintar


El aprendiz de mago

24 septiembre 2012

Gato tejió los entresijos del espacio. Moldeó los átomos con sus manos desnudas y suspiro exhausto.

-Un conjuro impresionante.- Su profesor le palmeo en la espalda y se marcho sin decir nada más.

-Estoy aprobado,- se desinflo en una risa nerviosa- ya soy un mago.- Notó como la tensión se apoderaba de el. Su pose impasible se derrumbaba después de años enteros preparándose para la prueba final.- soy un mago- susurro antes de dormirse en aquel mismo suelo. El alumno más brillante ya no tenía que seguir siéndolo, podía dejar de aprender y empezar a venderse.

En el sueño se vio a si mismo lanzándose un hechizo del olvido, borrando todos los conocimientos adquiridos para ser un buen prestidigitador de feria. Necesitaba aparentar trucos ruidosos para el mercado del espectáculo y la fruslería, no necesitaba cargarse con realidad si quería ser contratado. Los hechiceros eran demasiado caros para un instante de ilusiones.

LaRataGris


Mayorias

30 agosto 2012

mayorias


Espejismos

23 agosto 2012

Espejismos


El maestro copiador

6 agosto 2012

Sin nada que contar el artista copió el mundo que le rodeaba. Pintó naturalezas muertas, rostros de sonrisa posada, costumbrismo forzado en encuadres posibles, realidad sin ser juzgada, carente de poesía… todo tan exacto que se quedaba sin vida propia. Eran fotografías de acuarela, cuadros que debían desaparecer en el mismo instante en el que la existencia cambiaba y se volvían inexactos.

Era imposible comer de aquello mientras cámaras instantáneas realizasen el mismo trabajo más rápido, más preciso, más personalizado. El maestro copiador decidió buscar en mundos ajenos. Se fijó, entonces, en grandes cuadros de renombre; redibujó las firmas en un alarde de imaginación y la comunidad aplaudió el riesgo de reinterpretar con tal precisión a los clásicos. Hacía suyos el modernismo, a los cubistas, renacentistas, impresionismo surrealista y suprarealidades que formaban parte de un todo normal y corriente. Le dio la fama suficiente como para subsistir sin necesidad de explicar nada propio.

Tanto daba que no fuesen sus palabras las que gritaban en aquellos grabados- Todo esta inventado- necesitaba autoconvencerse de que aquel camino fácil era su mejor opción, de que el largo proceso de ser el mismo resultaba demasiado penoso y sacrificado… prefería comer a tener que ser sincero.

LaRataGris.


Egocentrismo

2 agosto 2012

egocentrismo