Futureman

16 noviembre 2021

El Hombre del futuro llevaba un reloj que contaba sus pasos y las calorías quemadas; que se conectaba con la pequeña central termonuclear que guardaba en su bolsillo.

Viajaba vestido a la última moda, montado en un caballo eléctrico. Para trayectos largos se dejaba engullir por ballenas de tierra y viajaba en su estómago. Respiraba aire depurado con filtros de oro, con sabor a menta.

Futureman: políglota de la jerigonza, tiene acceso a créditos a muy bajo rendimiento, intereses casi regalados, dispuestos para cualquier capricho.

El hombre del futuro is free, pot pensar el que vulgui pero con moderación y corrección.

Que reclame lo permitido, que sea de todos el mejor futuro precocinado.

Onegin

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Aprender derrotas

9 noviembre 2021

Aprendimos sobre la marcha, a fuerza de golpes y silencios.

-¿Érice?- Algunos caían para siempre. Desaparecían como si nunca hubiesen pertenecido a la compañía.

La empresa contaba los muertos y, los que quedaban, eran clasificados en uno de los dos grandes grupos existentes; pertenecías a los que resistían o eras de la triste gran mayoría.

Incapaz de reaccionar, la gran mayoría, se plegaba al sistema, nos traicionaba. A menudo incluso los resistentes teníamos que aparentar ser babosas para obtener un momento de paz, eso obligaba a desconfiar los unos de los otros.

Nunca podías saber con quien te levantarías. Te acostabas con un compañero, sí, pero por la mañana podías estar muerto; sino ya te mataría.

Siempre la siguiente embestida era peor, más arrolladora, más cruel. Más intensa y tú, con menos fuerza, te atas frente a las sirenas, te afianzas y esperas que la cuerda aguante lo suficiente como para seguir aprendiendo.

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Final, punto.

2 noviembre 2021

Aunque la tinta empezaba a borrarse, el negro parecía un azul desgastado, ella se empeñaba en mostrar el tatuaje con orgullo. Una enredadera que subía hasta la mitad del muslo, salpicando la pierna con alguna florecilla que no tenía reflejo en la realidad. Nunca significó nada y ya ni le quedaba la pretensión de la belleza.

Aún así, Patri, buscaba ropa que no le tapase. Quería lucir y lucirse como un escaparate al mundo.

Alguien, un desconocido, le advirtió- Es poco favorecedor, tienes que reciclarte.

Incluso le dibujo un croquis de como mejorarlo: Una raya aquí, la cortamos con una perpendicular y una imagen bíblica de un Jesús Sexsimbol; sí, con el colgajo totalmente a la vista.

Valoró la propuesta, la miró interesada un microsegundo y la desecho con una carcajada. Hacía tiempo que no necesitaba complacer a nadie ni mostrar su belleza interior, le gustaba que su tatuaje fuera tan feo y absurdo.

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Horda

26 octubre 2021

Cerró los ojos para verse por dentro, respirando de forma profunda y acompasada.

Los campos de margaritas se extendían como un infinito de paz eterna.

Se sentó a dibujar el movimiento del aire, bailó el susurro del agua de un viejo arrollo. Sentía esa tranquilidad imposible de buscar, que se construye a fuerza de soñar activamente y no quedarse solo con la fantasía. Caminar sola, escucharse, sentir la realidad y transformarla.

-Entra, entra en mí.

Invitó a la gente que más quería, con la que respirar se hacía más sencillo.

-Bailad conmigo. Cerrad los ojos a la tristeza-, a la vez que ella cerraba los suyos.

Y fueron dos, fueron tres; aumentaban exponencialmente hasta ser demasiados en el paraíso, todos dormidos para estar juntos, todos esperando que la alegría les inundase.

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Enemigos condenados

19 octubre 2021

Empezaron a dividirnos en dos grupos. Por un lado definían a los integrados; eran ganadores natos a los que nadie señalaba. Podían campar a sus anchas, incluso tener pequeños deslices perdonables.

Habían vendido su alma y eso era suficiente para triunfar.

Del otro lado estábamos los que perdíamos las batallas y, poco a poco, nos iban acorralando. Siempre nos dejaban un pequeño espacio para que pudiésemos sentirnos vencidos entre cuatro paredes. Reducían la riqueza de nuestro mundo prisión.

Luchar empezábamos a imaginarlo inútil, teníamos que contentarnos con gritarle la desesperación al aire.

Yo, que jamás había querido formar parte del sistema, me encontraba atrapado. Incluso mis guerras nacían muertas.

Y, aunque quiero acabar la historia con una revolución esta no depende solo de un escritor ¿Me ayudas a reescribir las últimas líneas?

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Rapidfire, A.

12 octubre 2021

Me llamo Adrián S. Rapidfire. Si fuera una peli mi apellido me auguraría una vida de aventuras:

En mitad de la nada; un rifle, una misión. Rapidfire

Puede que una comedia ligera en la que hacer broma sobre mi eyaculación precoz:

El Rapidfire.

Soy dentista en una ciudad pequeña, donde todos nos conocemos:

Buenos días, Adrián, me Canso de escuchar siempre las mismas frases hechas, de conversaciones banales.

Estoy lejos de ser parte de una película: vida anodina, historia de refritos televisivos.

-Adrián -me dijo Marcelo-, deberías hacer algo que dejara constancia de tu pequeña inexistencia.

Y yo, que era tan poca cosa que ni conocerme podía, decidí que tenía razón. Quiero ser algo más que un don nadie. Y aquí estoy, hablando de mi apellido, regando la historia con algún chiste rancio. Es lo único que tengo y ni la mitad es cierta:

Me llamo Adrián, Rapidfire me lo he inventado. No se me ocurre ningún apellido más molón que este para aparentar la molonidad que no poseo.

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Lena Astroquímica

5 octubre 2021

La diferencia entre la Lena deportiva y la Lena intelectual es sustancial. La una lleva ropa cómoda y pisa con seguridad; la contraría sonríe discreta, escondida tras las páginas de un buen libro.

Pelo suelto o recogido en un moño, cola de caballo o perfectamente despeinado de una forma premeditada, estudiada hasta la más mínima punta: otra Lena, la Lena princesa.

Ella habla del partido, ella del baile de electrones modificando el átomo. Te da, la Lena cocinera, el truco para que las patatas queden perfectas, crujientes y sabrosas.

se deja la vida entrenando, se deja la espalda y los ojos en una biblioteca. Duerme y sueña la Lena soñadora.

Hay tantas Lenas, tantas habitantes de la misma piel. Un cuerpo y complementos intercambiables para distintas actividades

-Elige- le piden.

El trabajo impide diversidad.

-Elige.

La gente quiere leerla de una sola pasada.

Es entonces cuando sale la Lena del vicio, la cocinera, bailarina, pintora y un largo etcétera.

Lena poliédrica, inclasificable.

Solo repudia a esa Lena trabajadora, la que solo sirve para una única cosa, encerrada y catalogada.

Por eso siempre elige Lena, su luz, su libertad.

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Quiéreme

28 septiembre 2021

Para yo quererte has de quererme primero. Que ya no estoy para sufrir y el mundo es demasiado amplio como para andarnos ahora con tonterías.

Que hay gente que no te duele, que hay belleza en aprender de la risa, que ya me produce demasiado espanto la barbaridad de que la letra con sangre entra.

Quiero disfrutar del camino, cantar, bailar, dibujar.

Tengo tantas luchas abiertas en carne viva que me duele tener que respirar por ti. Hay guerras importantes que no tienen nada que ver con tus delirios de divo caído.

Quiéreme y aún así no será suficiente, solo sera un paso.

Que yo también he de amar aquello que tu eres, sin esa condición no nos merecemos el uno al otro.

Quiéreme o no, yo haré lo propio.

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Todo campo

21 septiembre 2021

-Cuando yo era pequeño todo esto era campo- dijo el anciano señalando el infinito de la ciudad.

La frase se perdía con él, el último en ver la naturaleza salvaje. Ahora todo estaba ordenado y los recuerdos necesitaban el préstamo de los que vivieron en los viejos tiempos.

-Cuando era pequeño- se adaptarían las palabras al futuro-, siendo yo pequeño había un señor que decía: hasta donde alcanza la vista, todo era campo.

-Cuando yo nací,- si en algún momento todo cae, diré- hasta donde alcanzaba la vista se extendía una bulliciosa ciudad llena de vida gris.

Los escombros describirán en braille la opulencia de otros lujos, regresaran las plantas para reclamar su espacio, nos apagaremos poco a poco.

-Cuando yo paseaba sobre la piel de la tierra nadie recordaba. Importaban los macro intereses económicos. Un muerto de hambre o millones de ellos, insignificantes moscas ante la vida de un hombre rico.

-Cuando yo nací ya existían las frases hechas, hasta donde alcanzaba la vista el mundo había cambiado sin que nadie hiciese nada más que constatarlo.

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Amor sintético

14 septiembre 2021

-¿Andrea?- llamó con su voz ruda y penetrante-¿Andrea?- la modulo a una caricia de palabras dulces como el almíbar.

Así, durante cinco minutos. El amor sintético de Andrea lamió el cuerpo sin vida, desnudo contra el suelo, sin reacción.

-¿Andrea?- hizo un último intento antes de iniciar el protocolo de rescate. Un pequeño clic y sus pensamientos volaron hasta la mente colmena.

-¿Policía?

-Código seis. Se precisa ambulancia y agente

Acto seguido cifró algunas imágenes para que los nanobots llegasen con un mapa claro de la habitación.

Inmediatamente después activo las sinapsis del dolor y comenzó a llorar lágrimas artificiales sobre el cuerpo frio.

Cuando llegaron poco quedaba para los reanimadores. Trabajaron con alguna función básica, que a duras penas resistía, mientras sustituían carne por réplicas de cristal y cerámica. Como una autómata primero, comenzó a respirar de forma rítmica, moviendo su cuerpo de forma seca.

Su compañero hidráulico abrazo el cuerpo sintético que le devolvió el abrazo.

-Ya nada nos separa- susurró el autóma-ya no nos separa tu frágil carne de humana.

LaRataGris.