30 junio 2015
El poeta vivía un sueño de palabras delicadas, con las que construía frágiles fortalezas de resistencia. Pintaba la realidad con plastidecores y tinta china pero, siempre el hambre, acababa guiando sus pasos por los caminos de la condena. Tenía un trabajo prisión en el que debía producir grises.
Cada día, el amo, contaba los excedentes que tenía que destruir-¡Tiene que sobrar más- gritaba cuando se sentía un pobre que no derrochaba, que malgastaba menos que su competidor- ¡Tenéis que ir más deprisa vamos, vagos, producid!
– Uno más- se decía el rapsoda- sólo uno más para poder comer.
Si nadie miraba escribía un verso apresurado, apenas un haiku, al que robarle el olor durante el resto de la jornada. Una esperanza.
-¡Señor Eme!- Su dueño estaba formado por los peores clichés de un tirano. Transmutado en cerdo sudoroso, de sonrisa parca y palabras ofensas- existe un rasgar de lápiz inapropiado en esta oficina, como si alguien escribiese versos para no estar trabajando ¿Sabe usted algo?
-Fue,- la hoja arrugada de palabras se pierde en el bolsillo- fue sólo un instante.
– Ha de producir, esclavo. No le pago para holgazanear. Que no se repita.
Una cámara comenzó a seguir sus pasos de poeta, alguien contaba las veces que respiraba, si perdía algún segundo en un movimiento innecesario.
Me duele el hambre. Yo que sólo necesito un punto pequeñito donde caerme muerto, beber el aire de forma suave y pausada. Me obligan a la inmediatez, a lo mundano.
Me duele el hambre, amigo mio, de una forma que sólo puede ser sentida, me es imposible explicarte como me esta pudriendo por dentro esta sin razón que es el trabajo.
Me duele y se me corta el aliento con lo que quieren que haga y hago. Me sienta tan sucio este traje de obligaciones que me desnudaría para no necesitar sus telas infectadas. Quedaría a la vista, igual que en esta carta que te mando, comería vientos si no me doliese tanto este hambre que me destroza.
-¡Señor Eme!- siempre otro grito- salga del lavabo, ya lleva demasiados segundos sin hacerme ganar más dinero- pero Eme se había marchado.
LaRataGris
Leave a Comment » |
0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: amo, cerdo, comer, cuento, cuentos, dinero, dolor, esclavo, hambre, inmediatez, LaRataGris, morir, mundano, poesia, poeta, respirar, trabajar |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
18 agosto 2014
Javir de nada sabía, unicamente de su vida. Había cuantificado las veces que se había despertado desde mil novecientos setenta y siete, lo que le gustaba comer estaba anotado en la lista de la compra semanal, su trabajo mecánico le obligaba a desconectarse el domingo para no repetir las mismas acciones en un escenario distinto y soñaba con patos salvajes, aunque esto último no sabía bien bien que significado tenía, por mucho que no dejase de repetirse.
El hombre inculto no sabía de los tejemanejes de la audiencia, el miraba sus programas favoritos, no leía libros, revistas o propaganda con más de dos palabras. Se movía por inercia por sus lugares conocidos y era feliz así. Aunque también era cierto que no le gustaba trabajar, ni lo de comer pescado cada martes, a pesar de que los malolientes peces fueran un alimento tan importante para su salud. El hombre inculto había comprendido que la cultura no le libraría de lo que no soportaba y por eso mismo no era una de sus prioridades. Pero, aún sin importarle, aprendió a sumar para que no le dieran mal el cambio, a escribir para poder firmar de forma reconocible y a leer para saber quien ofrecía contratos poco fiables. De esta manera siguieron equivocándose en lo que le sobraba, continuo firmando sin leer y le timaron en la factoría, no había cambiado nada excepto su forma de pensar. Una lógica le llevo a otra hasta verse estudiando por el placer del conocimiento- no voy a conseguir nada- se repetía constantemente. El hombre inculto hizo varias conexiones, sus neuronas se abrazaban para que el hombre culto fuese un esclavo de una mente libre y brillante. Nada cambiaba aunque ahora tenía alas, era imparable
LaRataGris
Leave a Comment » |
0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: aprender, brillante, conexiones, cuento, cuentos, desconectar, engaño, esclavo, escribir, firmar, hombre, inculto, inercia, LaRataGris, leer, libre, mente, neuronas, patos, repetir, salud |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
7 agosto 2014
Leave a Comment » |
0. Portada, 1. dibujos | Etiquetado: blanco, contrato, entender, Equis, esclavo, firma, firmar, LaRataGris, marca, persona, puntos, vago |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
21 julio 2014
Odio el verano por que la gente sale en bicicleta, desempolva los patinetes y se transforman en domingueros de entre semana. No son los mismos ciclistas que viajan en invierno y saben no usar el coche, respetar y convivir. Son una cantidad ingente de locos que quedan al calor del buen tiempo para competir entre ellos, llenar las aceras y los vientos como si el verano fuese suyo.
Odio el verano por las playas llenas de cuerpos muertos sobre sus toallas de arena. Las mentes vacías, con el único eco de si la piel, la barriga, las tetas, los culos y la erosión muscular. Odio el olvido de las calas que colonizan, ensucian y olvidan otra vez. Volver a casa cansado, con el sol machacando y el alma pidiendo dormir, nada mas tras un día de no hacer, apelotonado entre sudores ajenos y una enoclofobia creciente.
Odio el verano por que los que nos quedamos trabajando tenemos que cubrir a los que tienen vacaciones. Más horas con más clientes preguntándote, por cobrar el mismo salario de esclavo. Más correr con más calor y menos vida. Viendo como mis cachorros con todo el tiempo del mundo para nada y yo nada de tiempo para ellos que dicen papa no te vayas a trabajar y papa se marcha.
Odio, odio el verano de una forma que no te imaginas, que no puedes entender, que no quieres por que el verano esta lleno de una alegría que yo, personalmente, desconozco.
LaRataGris
Leave a Comment » |
0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: aceras, arena, bicis, cachorros, cuento, cuentos, domingueros, enoclofobia, esclavo, LaRataGris, odio, patines, playa, salario, toallas, trabajo, vacaciones, verano, vida, vientos |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
10 junio 2014
Esta ficción que estas a punto de leer no es un diccionario. El verdadero significado de la palabra autoridad esta referenciada en multitud de libros al uso. En el siguiente escrito unicamente encontraras su aplicación a la vida real, no sus teorías.
Autoridad. Dicese de quien manda. Muy distinto a autoritario debido a su elección. La autoridad es alguien escogido, algún necio le presupone unos valores y decide que la autoridad sea su dueño. Por su procedencia autoridad se cree incuestionable y, si necio decide dejar de ser esclavo, autoridad ejercerá su derecho a reprimir, enviara a sus perros. A diferencia de autoritario autoridad jamas dejara de sonreír al resto de su publico.
Hay situaciones en las que a la autoridad no le importa que se le vea el plumero. Cataloga a sus adversarios de antisistema y la autoridad se queja de los antisistemas, llora mucho por los antisistemas, dice odiar a los antisistema si anteponen a las personas al sistema, por que su lógica, la de la autoridad, es un aval de futuro que importa más que la vida misma- así se extinga la raza que el sistema sobreviva.- Cualquiera con ideas o hambre puede ser un antisistema para la autoridad, depende de sus intereses, y de aquí la siguiente acepción: autoridad. Dicese de un autoritario camuflado de democracia.
LaRataGris
Leave a Comment » |
0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: acepción, adversarios, antisistema, autoridad, autoritario, camuflado, cuento, cuentos, democracia, diccionario, dueño, esclavo, incuestionable, LaRataGris, público, perros, raza, sonreir |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
4 noviembre 2013
-¿ Qué tal?- cuando viene de visita mi jefe intenta ser cercano, me da la mano, palmea mi espalda y espera que le diga lo contento que estoy en la empresa. Qué querrá que le conteste si fuera no hay trabajo. Como buen esclavo intento que la cabeza no este demasiado baja, no quiero estropearle el día por que la ficción de sumisión sea muy evidente, y respondo- aquí- Al cómo estas, qué tal, como va…. Es un – ya ves, aquí.- y me evito el recordarle que estoy donde el me ha puesto; lejos de casa, a horas infinitas de ser feliz.
Fuera también preguntan -¿ qué tal el trabajo?- un eufemismo para – ¿cuanto crees que aguantara tu empresa?¿ acabara con ella la crisis?¿ Sabes ya cuando te echaran?- y, francamente, me la trae al pairo. Pregúntame si puedo comer cada mes, si sobrevivirán mis cachorros, si me llega para ir tirando… te diré que si de momento, que tener un horario de entrada no me garantiza nada, que no tengo lujos a excepción del ticket de metro para no tener que salir dos días antes de casa e ir caminando al trabajo, por no llegar, aún más, tan tarde de noche, no le pidas más al sueldo de esclavo.- ¿ te has acostumbrado ya a no tener vida?- sólo los muertos pueden responder con un si, una sonrisa y reverencia. Sólo los difuntos y los que están a punto de perecer por conservar el físico y perder la realidad.
LaRataGris
Leave a Comment » |
0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: apariencias, autoengaño, crisis, cuento, cuentos, dinero, esclavo, familia, felicidad, futuro, jefe, LaRataGris, libertad, realidad, trabajo, tristeza, vida |
Enlace permanente
Escrito por laratagris
26 abril 2012
Leave a Comment » |
0. Portada, 1. dibujos | Etiquetado: dar por culo, dibujo, Dibujos, discutir, dolor, encular, esclavo, laboral, LaRataGris, paz, social, trabajo |
Enlace permanente
Escrito por laratagris