Silencio inactivo

20 agosto 2013

La estrategia era sencilla: silencio. Acatar sin rechistar, hacer lo que se me manda, aparentar sumisión pero, por dentro, estar hirviendo, odiar todo lo que me obligan a ser.

Macerare la rabia de ese grito contenido, lo reservare para cuando considere oportuno y no haré nada, absolutamente nada. Seguiré a pies juntillas sus directrices mientras, junto a mi gran odio voy cuidando un pequeño miedo a quedarme sin pan, a que me quiten la casa, a no poder respirar, a no tener lujos, ni aliento…. me asfixia mi diminuto terror que tiene demasiado por crecer, colonizar y dejarme muerto. Tanto me puede esa ridiculez que ya no puedo y callo y acepto mientras por dentro…

LaRataGris


Atrapada en su palacio

10 julio 2013

atrapada en su palacio


Los números

31 mayo 2013

Treinta del cinco de dos mil trece, cifras, un día. Hoy viene el jefe y me he lavado los dientes, me he duchado con el champú olor a menta y mi calcetín tiene un agujero, uno, números, espero que no se fije, que no me mire, que pase como la ansiedad cuando se va.

-¿ Tienes miedo?

– No, pero sus decisiones afectan a mi vida, la laboral y la privada, la familiar, la de ser muy, extremadamente, feliz… me quiere cambiar de tienda, por eso viene.

Yo también soy un numero. Desconozco el valor exacto, poco, pero soy el usuario veinticuatro noventa y ocho para el ordenador, contraseña de cambio periódico y ordenes concretas: ¿ Cuanto he de vender? ¿ Facturar? ¿ Penetrar en el target adecuado para que el número que me pagan sea rentable?

– Tal vez produzcas más en otro sitio, otro horario, otra gente.

– Ulceras es lo que produzco, pensarlo me mata. Me he acostumbrado al sitio en el que estoy, echare de menos a su gente, ver a mis hijos, abrazarlos, quererlos.

– En los tiempos que corren…

– Lo se, sólo somos números. Con un número creciente de parados queriendo ocupar tu sitio… Ya llego a mi parada, ya llega el…

LaRataGris


Mansas ovejitas

15 enero 2013

mansas ovejitas


Males imaginarios

26 diciembre 2012

Males imaginarios


Mis «posibilidadas»

30 octubre 2012

Tal vez necesite estar callado. No decir, ni mucho menos hacer, por que han aprendido a silenciarme. Leyes que son eufemismos para poder tenerme quietecito sin justificar que la libertad de expresión sea sólo una definición de diccionario, un lo que debería y en realidad suena a poesía utópica.

Quizá debería aceptar las reglas de juego. Entender que puedo intentar sin cambiar, que la lírica ha de ser soñadora sin ser un arma. Que se me recordara por lo que venda, por lo que gane y me hagan perder. La condena esta escrita y tenemos un guión para saber como sentirnos en la inminente derrota.

Puede que tengan razón pero yo sigo teniendo palabras, corazón, cabeza, manos para llorar a mi manera, corriendo en mi dirección, construyendo y exigiendo armas a los soñadores. Dejame tus bombas de poesía, que caigan las jaulas de tristeza, los olvidos en silencio.

LaRataGris.


A tu servicio

26 septiembre 2012

A tu servicio


Desatado

17 julio 2012

Lo único que saben mis manos atadas es que construían futuros. Luego hicieron que se equivocaran: promulgaron leyes contra la inteligencia y les gritaron que sus actividades estaban prohibidas. El castigo era estar atadas. Sin ellas el corazón dejo de pensar, la cabeza ya no latía y la vida era presente, ahora, asustadas de mañana por si no llega o llega, si tienen hambre, lloran y ríen. Se quedaron en nada por que demasiados cabezas cuadradas defendieron las normas de uno o dos puños intransigentes.

Los pies, también aterrados, se pusieron a correr. Huían sin jamás haber hecho daño alguno. Se alejaban en cualquier dirección, tropezaban, caían y se levantaban sin que ningún cuerpo les siguiese. Estaban solos caminando y, de repente, se formaron las sendas de otros días, distintas elecciones que podían libertar a sus amigas si escogían bien sus pasos. Así fue como las piernas pidieron motor a las entrañas, la nariz olio cambios inminentes y los ojos lloraron alegría por que no había parte hecha prisionera o huyendo que no estuviese empujando en una misma dirección, la libertad.

 

LaRataGris


senti-r-mientos

5 julio 2012

senti-r-mientos


El héroe invicto

3 julio 2012

Andres se había esculpido la resignación del que triunfara. Ahogaba sus días en una vida aburrida, a la espera de la próxima aventura que le rodearía hasta hacerlo crecer. Tenía una habitación vaciá para todos los recortes de periódicos que hablarían de sus hazañas. Un cómodo sillón sería su descanso de tanta lucha y ajetreo, cada día comprobaba que no se deteriorase, se sentaba a envejecer solo y cansado. Los tiempos mejores estaban por llegar.

Rara vez sonaba el teléfono. Le gustaba escuchar su timbre antiguo, estridente, monocorde. Imaginaba su oportunidad, soñaba que no la desaprovechaba mientras dejaba que el molesto ruido se fuese apagando en la sala a oscuras. Nunca salía por miedo a que ese fuese el momento en el que la vida le iba a sonreír y, si alguna vez se veía obligado a dejar la casa, siempre regresaba mirando el número de mensajes del contestador; con uno solo sonreía y se sentía tan feliz antes de borrarlo sin escucharlo. Su móvil recogía polvo sobre la mesa, rompía las cartas nada mas recogerlas, borraba los e-mails pensando que el que destruía era el definitivo, sin perder la ilusión de saber que ese era su momento pero el no había fracasado al intentarlo.

LaRataGris