Declaración de guerra
5 septiembre 2013Respiración virtual
2 septiembre 2013-Respira hondo y di feiiiisbuk-. Mi vida en las fotos del facebook, en palabras lejanas, en los pensamientos.
¿qué estás pensando?
En el trabajo, siempre pienso en el, estoy en el, vivo allí y la vida real me esta prohibida.
:(
Inserto un emoticono que exprese mi dolor ¿cómo se emoticona cansancio, hastio,….? Y ¿ cómo desetiqueto a los del trabajo, que no sepan que me estoy muriendo? No necesito otra charla sobre como estamos todos igual, – la vida es dura, la crisis, no se vende – pero se compran trabajadores a muy buen precio, esclavos a tiempo completo mientras mis niños juegan en las fotos del face. Sus sonrisas, se hacen mayores y yo le doy al me gusta de todo lo que no veo, lloro por dentro.
– ¿ qué habéis hecho hoy?- y mi grandona me chatea que han preguntado por mi: pero no corras, me avisa, ya se han dormido.- ¿no tienes otras fotos para que los vea un ratito más? Te quiero- y ella me manda un corazón virtual que sabe a nada….
LaRataGris
Descripción de un grajo que vuela bajo
26 agosto 2013Neleco timora, sentido or. El grajo es, por definición, un ser antropomorfo de veinte por sesenta que responde a la voz de «kia, yip sirl pring». Su pelaje, de color violáceo, se eriza cuando atraviesa fantasmas y adquiere, en ese mismo instante, la apariencia de un leviatan de tonalidad verde oliva, de sabor dulzón y empalagoso.
Respetado en toda la comunidad animal por su racional intelecto solo tiene un cazador natural: el oso polar. Su rencilla, por la propiedad intelectual de unas tierras yermas, ya dura minutos e, incluso, segundos medios. No hay ningún otro animal que pueda considerarse su depredador nato.
Hay gente que discrepa de esta descripción, le otorgan a todo grajo, sin excepción alguna, una actividad anodina, muy similar a la de cualquier otro pájaro. Los representan con picos y plumas de colores normales, sin plantearse que lo normal es solo una reiteración, no lo real. No dejan que hablen, que solo vuelen alto o bajo según indiquen los refranes y nada más que implique mirar, entender, analizar. Huelga decir que los contrarios son seres sin imaginación, de piel rasgada y pies planos. Son los recortadores de imposibles, los de frases preparadas y acciones comedidas, los señores del abismo y el miedo.
LaRataGris
Silencio inactivo
20 agosto 2013La estrategia era sencilla: silencio. Acatar sin rechistar, hacer lo que se me manda, aparentar sumisión pero, por dentro, estar hirviendo, odiar todo lo que me obligan a ser.
Macerare la rabia de ese grito contenido, lo reservare para cuando considere oportuno y no haré nada, absolutamente nada. Seguiré a pies juntillas sus directrices mientras, junto a mi gran odio voy cuidando un pequeño miedo a quedarme sin pan, a que me quiten la casa, a no poder respirar, a no tener lujos, ni aliento…. me asfixia mi diminuto terror que tiene demasiado por crecer, colonizar y dejarme muerto. Tanto me puede esa ridiculez que ya no puedo y callo y acepto mientras por dentro…
LaRataGris
Olvido
5 agosto 2013Rosa se pasaba la vida sentada junto al mar. Sobretodo si llovía, mejor si diluviaba y nadie se atrevía a salir de casa. Le encantaba mojarse en esa soledad y notar que se purificaba respirando el aire limpio de la lluvia. Las pastillas para el miedo eran cada vez más caras y prefería autoconvencerse de que el ritual de sentarse a ver las gotas golpeando el mar le servía de algo, le relajaba.
Apenas es un segundo, con suerte dos, y después su estomago rugía, se daba cuenta que estaba en mitad de la nada, empapada y sin dinero, añorando una pequeña dosis de verdadera paz. Pero sus temores ya no pasaban por la seguridad social. Entonces respiraba hondo bajo el agua, suplicando que por una vez funcionase la renovación, necesitaba olvidar y esa era la única forma que se podía permitir.
Ana no quiso notar la pendiente. El mundo era su mundo, el mismo de siempre. Es verdad que las cosas eran algo más caras, que su sueldo en cambio parecía disminuir y seguía teniendo hambre a las horas habituales, con la misma intensidad y voracidad. Le gustaba seguir comiendo, poder encender la tele, enfrascarse en sus programas chorras y olvidar que había empezado a tocar sus ahorrillos. No era mucho: un viaje que habría querido hacer, para el que aún no le llegaba y cada vez menos, un plasma un poco más grande…un goteo que le iba a permitir tener electricidad, comida y agua potable para un vasito esporádico. De vez en cuando se encontraba suplicando- que no surjan imprevistos- pero siempre había algo y, por eso, al final decidió quitarse de lo menos importante, su alimentación era insignificante comparada a todo lo que le daba el olvido.
Uri no era más que un reflejo pesado y sin fuerza. Parecía estar pero sólo era un objeto mientras su mente buscaba otro plano astral, un espacio más feliz. Ademas su cuerpo, su única ancla a la realidad, empezaba a marchitarse, se pudría no por la edad si no por la desesperación de tener que vivir en concentrados de tristeza. Cada vez que regresaba y su intelecto se llenaba de la carne fofa y flácida, cuando intentaba que una orden empezase a mover su carcasa se daba cuenta de que no le quedaba demasiado tiempo.
– Acaso,- pensaba- no inicie mi huida por eso mismo, por que no me quedaba nada, ni tan siquiera vida.- Aún sabiéndolo le resultaba desalentador. No quería dejar taras los buenos recuerdos pero, como tantos otros, necesitaba olvido. No era el único en el pabellón pero si el que llevaba más tiempo y su cama era un bien demasiado preciado, desde fuera esperaban para poder abonar lo que no valía ni un céntimo. Pronto tendría que regresar a casa o cumplir su promesa de desahuciado por el que ya no merecía la pena pagar nada, de cualquier forma el desenlace sería idéntico, necesitaba otra realidad.
Lorenzo abrió la ventana que daba al interior de su corazón y miró. Había tanta gente en el, incluso algunos que no reconocía, pero la vida fuera estaba demasiado complicada como para echarlos. Entró por allí mismo, como un ladrón al que no le pertenece su propia musculatura por que la tiene regalada.
A el lo reconocían todos, cada uno de ellos quería acercarsele para saludarlo. Si lo notaban algo perdido volvían a presentarse- Rafael, Amanda, Ursula, Laura, …- demasiados nombres que se hubiesen podido resumir en uno único, el nombre de los desheredados, a los que ya no les queda nada más que olvidar.
Allí eran felices y todos comentaban lo bonito y grande que Lorenzo tenía el corazón, aunque empezaba a ser difícil moverse en el, comenzaban a ser demasiados. Lorenzo intentaba ampliar sus cavidades, bombeaba más fuerte para que las paredes se extendiesen y apunto de la taquicardia siempre se decía que el no podía olvidar, demasiados muertos dependían ya de el.
LaRataGris

Escrito por laratagris 











