Construido de desechos

8 octubre 2012

Cuando Marcelo recibió la carta supuso que era una broma. La dejó olvidada sobre su mesa de trabajo y siguió modelando la figura de restos desechados. Incluso llego a formar parte de la misma cuando necesito reforzar la estructura externa con pasta de papel.

La segunda misiva tampoco hizo saltar la alarma . Corrió la misma suerte que la primera y la tercera, cuarta…. al final un montón de letras se extendían sobre su escultura y, cada vez que volvía a su faena, no podía dejar de leer que el ministerio de asuntos por la seguridad y el decoro ciudadano exigía, ya en las últimas se había perdido la amabilidad con la que comenzaron, que se presentara inmediatamente en la sede de la calle genoveva.- Un hombre tranquilo como yo- pensó- tiene que ser una broma.- Pero no se le ocurría nadie que pudiese gastársela. Iba y venía al trabajo, no se relacionaba con nadie y si tenía un miserable segundo de libertad se encerraba en su mundo de inventos que no servían para nada. ¿Quien querría burlarse de el?

Aún así, con la siguiente fiesta en su trabajo, fue a un edificio mucho más pequeño de lo que esperaba. En un callejón bañado en sombras, cuando el resto de la ciudad hervía por el sol. Nadie parecía entrar, no había grandes carteles anunciando que lugar era aquel y, sólo después de mucho buscar, un muy pequeño indicador marcaba con una flecha el timbre de la institución.- Señor Veracruz- carraspeó el interfono- pase, le estábamos esperando.

Marcelo empujó la discreta puerta de metal oxidado y caminó un largo y oscuro pasillo hasta llegar a una habitación en la que una mujer, que ya tendría que estar jubilada, se escondía tras un escritorio sin adornos, fotos o plantitas. Únicamente su expediente y dos bolígrafos con los que jugueteaba.- Marcelo Veracruz Soriano- le sonrió la anciana mientras releía su informe- En los últimos años usted no ha comprado más que comida y objetos de primera necesidad.- Hizo una pequeña pausa para ponerse algo más seria y continuo- Acaso es que no se quiere. No se da caprichos, no consume por consumir, no malgasta… ¿no es feliz en nuestra sociedad?

-No- se apresuró a contestarle algo sorprendido- yo es que construyo figuritas de lo que los demás tiran, me basta con hurgar en la basura y…

– Me quiere usted hacer creer que eso es suficiente para hacerle feliz, que no necesita nada de lo que anuncian especialmente para usted.

– Si,- intentó esconderse en su silla asustado por el tono- yo no….

– Mire Marcelo,- intentó ser más conciliadora- el país, en primera instancia, pero también el planeta, el universo necesita que usted gaste para poder seguir a buen ritmo en su crecimiento. Por favor, no le voy a pedir que se olvide de sus fruslerías, pero, a ser posible, de tanto en tanto cómprese algo bonito, aunque luego lo tire pero no nos obligue a caer con todo el peso de la ley sobre usted. Necesitamos que todos colaboren para ser más competitivos. No lo olvide.

Después se despidieron para siempre,- si usted, señor Veracruz, cumple su parte del trato.- Todo aquello había sido como un sueño extraño.- ¿ Habrá sido real?- se preguntó cuando al llegar a la calle pareció desaparecer el edificio.- Tal vez fue un sueño- pero por precaución se compró lo que no necesitaba y sonrío a la cámara de seguridad del comercio.

LaRataGris


Jugando a pintar

30 septiembre 2012

Jugando a pintar


Inter-cambios

20 septiembre 2012

Inter-cambios


Un año de vacaciones

27 julio 2012

Un año de vacaciones


Dormidos

19 julio 2012

dormidos


Infinitos

10 julio 2012

La carrera espacial había sido un fracaso. No podíamos ir más allá de nuestra vida y cuando moría el tripulante su nave quedaba flotando a la deriva. El más longevo había llegado a cincuenta años de soledad sin encontrar nada, mientras se acababan las opciones de toparnos con un mundo nuevo para la humanidad. Los barcos se habían alejado en círculos concéntricos buscándolo pero necesitábamos alguna ciencia-ficción que nos permitiese llegar un poquito más allá, hasta algún planeta que duplicase nuestras condiciones para poder seguir reproduciendonos. El conocimiento se limitaba a soñar lo que los visionarios describían en sus cuentos desde hacía siglos; dormir lo físico hasta el destino o superar la velocidad de las estrellas. Todo fue una decepción tras otra.

Finalmente, la solución, llego por aparente casualidad; un matrimonio de astronautas se ofrecieron para criar su futuro hijo en la siguiente misión. Sus descendientes serían el mañana, les sobrevivirían extendiéndose más allá de los límites conocidos. Los científicos, aplaudieron su dedicación. Les confirmaron la misión y descorcharon una enorme botella de sucedáneo para brindar, después cada uno se despidió de sus respectivos amantes para siempre. A partir de ese instante decidieron elegir tripulantes de dos en dos, que pudieran copular durante el viaje para garantizar el retorno, que la vida jamas abandonase las embarcaciones. Nadie quiso pensar que forzaban bodas para conseguir un billete a las estrellas. No había casualidad en ninguna solución.

Eva ya subió embarazada. Tuvo a su pequeño ocho meses después de haber partido y Adán, aunque no era suyo, lo crió como parte del trato. Le enseñaron todo lo que sabían sobre aeronáutica, le prepararon para sus muertes, para que pudiese pilotar el regreso con todos los datos recogidos pero, cuando se quedo solo, el quería ser peluquero. Olvido todo lo aprendido y se dedico a cortarle el pelo a los cadáveres de sus padres hasta que, finalmente, el también murió viviendo su vida. De nada sirvieron los elaborados planes para burlarse de la muerte.

Seguían esperando a que volviera cuando alguien analizó la situación, el tiempo y comprendió que con aquella otra vida se podía haber llegado más lejos pero necesitaban dos más para regresar.- Enviaremos a varias familia, una comunidad…- no importaba, nunca volvía nadie a explicar que la humanidad no son más que individuos queriendo ser felices, no son hormigas sacrificándose por un hormiguero sin sentido.

 

LaRataGris


El héroe invicto

3 julio 2012

Andres se había esculpido la resignación del que triunfara. Ahogaba sus días en una vida aburrida, a la espera de la próxima aventura que le rodearía hasta hacerlo crecer. Tenía una habitación vaciá para todos los recortes de periódicos que hablarían de sus hazañas. Un cómodo sillón sería su descanso de tanta lucha y ajetreo, cada día comprobaba que no se deteriorase, se sentaba a envejecer solo y cansado. Los tiempos mejores estaban por llegar.

Rara vez sonaba el teléfono. Le gustaba escuchar su timbre antiguo, estridente, monocorde. Imaginaba su oportunidad, soñaba que no la desaprovechaba mientras dejaba que el molesto ruido se fuese apagando en la sala a oscuras. Nunca salía por miedo a que ese fuese el momento en el que la vida le iba a sonreír y, si alguna vez se veía obligado a dejar la casa, siempre regresaba mirando el número de mensajes del contestador; con uno solo sonreía y se sentía tan feliz antes de borrarlo sin escucharlo. Su móvil recogía polvo sobre la mesa, rompía las cartas nada mas recogerlas, borraba los e-mails pensando que el que destruía era el definitivo, sin perder la ilusión de saber que ese era su momento pero el no había fracasado al intentarlo.

LaRataGris


Mi vida en deposito

18 junio 2012

Eran malos tiempos para respirar, ya ni imagino comer o sonreir ligeramente con chistes sin gracia. Aún así me duermo soñando con sobrevivir, con cosas que cambian sólo por que no es decente que te traten como a un perro desahuciado. Dejo mi vida en deposito en una casa de empeño que me da treinta días para recuperarla y, a pesar de los momentos bajos, me entristece ver lo poco que ofrecen por mis recuerdos y los segundos más felices.

En un mes mal venderán todo lo que no halla podido rescatar y entonces, sin vuelta atrás, desapareceré lenta y dolorosamente. Gasto mis ahorros temporales en ducharme y un traje nuevo para aparentar que no soy un indigente que no puede permitirse un trabajo. Me ofrezco donde no hubiese querido, solo es un bache que pronto dejare para ser el que era, pero nadie llama.

Pasado el plazo me siento a mendigar delante del escaparate donde muestran mis restos. Espero ver salir a alguien con una de mis reliquias, entrar a reclamar mi parte proporcional del trato y pagarme un buen entierro. Ni los que me compran parecen reconocer el despojo en que que me he convertido. Ellos también son fantasmas que no se pueden permitir una vida de marca. Con el mal tiempo revenderán todos los artículos adquiridos y, con cierta congoja, lo poquito de original que quede en su existencia, Cada vez a menor precio, por una fosa común y alguna oración sin sentido.

LaRataGris


Revoluciones de temporada – Somos muy Rock & Roll

6 junio 2012
Somos muy Rock & Roll- Revoluciones de temporada

Canción de gustavokarrancio para Subresiduos basada en los microrelatos: «Somos muy rock and roll»
y
» Vestida de incorformismo» de LaRataGris.


Los osos polares toman café

7 mayo 2012

Los días en que hace mucho frío, tanto que a las focas le crecen piernas para que puedan correr y entrar en calor, los osos polares toman café; con dos azucarillos, agitado, no removido porque lo escucharon en una pésima película que marco a toda una generación de animales.

Sus zarpas torpes cogen las tacitas con una inimaginable delicadeza mientras cotillean alrededor de una fogata vestidos de boys scouts y las tormentas pasan de largo. Nadie quiere perderse la conversación ahogada en marea negra así que, cuando llega la noche, no se duerme, ni siestas previas ni largas hibernaciones, se mantienen ojipláticos con ooooos sorpresa y rigurosos turnos para que toda la comunidad de su opinión.

Tienen tanta prisa por vivir algo que preparan planes, mejoran teorías, reescriben una y mil veces las ideas para conseguir un estado zen adecuado… toman café, piensan, mueren y desaparecen con la bandera correcta entre sus manos, siendo utopías venidas a menos, soñadores que no descansan ni se mueven.

LaRataGris