Recuerdos

1 diciembre 2011

Recuerdos


Los cimientos del sistema

29 noviembre 2011

Manuel lleva toda una vida buscando huecos. Se desliza sobre luces encendidas para tener algo que ver, suplica pan en trabajos de esclavo y sonríe si le llega para sobrevivir un día más. Pero ya ha muerto varias veces sin vislumbrar alguna mejora en su nicho. Poco a poco se va quedando sin salvadores que lo resuciten, esta sólo con su hambre.

Arrastrándose regresa a las mansiones donde habitan los amos, con su lista de fracasos escrita por todo el cuerpo como presentación. Ha sido naufrago de un barco pesquero, pulgón en la floristería, pieza defectuosa en la cadena de montaje,… el agrio en la simpática multinacional de la carne. Aún le piden más vidas que demuestren su valía. Sin experiencia para los nuevos grilletes, sin preparación universitaria adecuada para recetar gominolas, demasiado caro para despiezarlo, demasiado entero para subvencionarlo.

Lo encierran en la realidad sin posibilidades de escape. Esta atrapado pero cree en el sistema, en la promesa, el sueño de una salida. Manuel sabe que sólo es una hormiguita, un don nadie, pero – Cada peon se tiene que esforzar por el bien de la construcción. Un pequeño sacrificio para el futuro.- Respira hondo el mensaje, lo hace suyo. Acepta las palabras que suenan cada media hora en la intraradio y no se rinde.- Tu país te quiere, tu país te necesita-.

LaRataGris.


La marca de la vida

24 noviembre 2011

La marca de la vida


Nuevo «oren»

22 noviembre 2011

Nuevo orden, seguimos a la deriva de los mercados, la culpa… la abstención. Para los perdedores es más fácil asumir algo así antes de tener que admitir que cada vez son menos los que creen las mentiras que cuentan. Ahora sustituiremos caras y acentos para que todo siga exactamente igual. La derecha no es cambio ni alternativa. Sus ideas, las del capitalismo salvaje, ya habían sido adoptadas por la falsa izquierda. La diferencia estriba en que los unos tenían que intentar justificarse ante sus electores y los otros tienen carta blanca para hacer sin tener que dar explicaciones.

Ahora se lamentan quienes no escogieron el mal menor, se ven atrapados entre siglas poco agradecidas y lloran el castigo. Yo no me arrepiento de no haber votado, hace demasiado que creo en la abstención activa, en tener toda una vida para reflexionar y no sólo un día en el que únicamente parece pensar el que tiene las neuronas atrofiadas por el desuso y claro, pasa lo que pasa. Si hubiese participado en su farsa me sentiría como todos aquellos del voto in-útil, estafado.

La verdadera izquierda ha de ser capaz de transformar su entorno y expandirlo hacía el mundo, no deja que culos ajenos piensen por ella. Necesita construir y embellecer todo lo que toca, dejar de aparentar para poder ser.

La abstención, el voto nulo, en blanco son alternativas políticas que no les interesa reconocer. Se sienten mejor, aparentan de una forma más convincente si nos creen engañados. Por eso hay que decirlo bien alto:

YO NO VOTO POR QUE NO CREO EN UNA DEMOCRACIA QUE HA CONSEGUIDO QUE LAS PALABRAS NO SIGNIFIQUEN NADA, QUE CUALQUIER ACTO CONTRA EL RÉGIMEN SUENE A TERRORISMO.

Todos los que se presentaban hablan de libertad mientras nos aprietan las invisibles cadenas. Si no participas estas jodido, si lo haces también.

LaRataGris



La ilusión del señor anónimo

19 noviembre 2011

El pequeño señor anónimo cree que es una persona muy importante. Todos le saludan, quieren estrecharle la mano y le piden un voto- tu opinión nos preocupa-. Cada cuatro años la tele le habla, le envían cartas, le regalan globitos por la calle,… quieren que vaya a todas las fiestas que organizan los partidos y eso le hace sentirse extremadamente bien.

Archiva la propaganda electoral en cajitas de colores. A cada partido le asigna la más adecuada y allí va guardando sus tesoros. Están los políticos de la caja verde, los de la roja, la inmensa caja azul… y durante las elecciones va revisando su contenido, muchas veces acaba reubicándolos entre los contrarios.

Como el señor anónimo es un hombre informado la gente le pregunta por sus gustos, sus aficiones y su preferido. Sus palabras siempre coinciden con las del mejor orador de la última tertulia televisiva que haya visto y, su opinión, suele ser la de la mayoría, pocas veces se equivoca en el resultado final.

Cuando sale su candidato el se llena de orgullo, lo ensalza, grita que el lo eligió y sonríe durante todo un año del placer de sentirse parte del poder. El señor anónimo lo tiene claro; hace apología de la democracia, te invita a votar para que tu, mindundi, también te piense que puedes ser alguien cambiando el rumbo de tu país- ¡Vota!- los mercados te agradecen esa entelequia, tu pasividad.

LaRataGris


Colores de esclavitud

18 noviembre 2011

Colores de esclavitud


«Intergrados…»

12 noviembre 2011

Hasta ahora la ciudad triste nos apagaba en matices de negro y gris. Cada edificio era el tono de una misma escala cromática, homogeneizando un abrazo sombrío y desalentador. La roca y el cemento se habían convertido en prisiones para nuestros espíritus libres. Sólo eramos bichos muertos sobre el arcén. Nos movíamos pero eran estertores, reflejos de una vida consumida. Me asfixiaba aquel sobrevivir de la manada. – ¿Te gustaría salir corriendo?- y siempre era la misma pregunta a la que me aterraba contestar. Agachaba la cabeza y hacía como si no escuchase las voces en mi interior- ¿Te gustaría?.-

Todo aquello formaba parte de una fórmula que yo desconocía. Una ecuación que alguien había calculado para saber cuanto tenía que aplastarnos para que siguiésemos trabajando sin que el descontento nos levantase. No eramos felices pero tampoco sabíamos que hacer para cambiarlo, aquella era la única existencia que habíamos conocido. Pintábamos el interior de nuestras casas de colores pero la realidad que nos construían en el exterior seguía enquistándose sin remedio.

Un día cualquiera mi amigo un millón doscientos veintisiete mil cuarenta y tres se dibujó un corazón verde sobre la piel del pecho. Salió a la calle siendo el mismo número de siempre, con la plomiza camisa tapando la rebeldía, se le intuía distinto. Era una forma de caminar, una media sonrisa ocultando algo… parecía uno de esos niños a los que la escuela aún no ha podido enseñar a no divertirse. No podíamos dejar de mirarlo y no sabíamos por que. Antes de llevárselo preso me confeso su pecado y sentí miedo al saberlo, que no se me notase la rareza, que no empezase a comportarme como si no hubiese perdido la esperanza…

Borré mis huellas de todos los colores felices de casa. Pinté las habitaciones de tristeza, quemé mis ideas y empecé a pensar igual que me comportaba, todo fue inútil. Los perros siguieron su rastro hasta dar conmigo.- señor tres billones setecientos seis mil, se le acusa de intentar ser diferente.- y acabé atrapado en una prisión más pequeña. Yo no había hecho nada pero era tarde para defenderme.

Le pusieron precio a mi libertad; cada idea revolucionaria que entregase, cada cachito de inteligencia que les diera equivaldría a diez minutos menos de condena. Cumplí siete de los ocho años y pude salir a un mundo muy distinto al que abandoné. Nos habíamos sacrificado y la ciudad parecía haberse contagiado de nuestro esfuerzo. Todo se había llenado de color y ya no era la tumba que abandoné. Helicópteros de limpieza lanzaban cubas de pintura allí donde empezaba a deslucir. Ríos de colorante impregnaban cada calle, arrastrando a los transeúntes que también quedaban teñidos en la operación. Los responsables de la ciudad la habían pintado de optimismo y los perros velaban por que nadie manchase las paredes de verdad. Nuestro incidente les sirvió para darse cuenta de que la ilusión de libertad nos tendría mejor controlados que el desánimo, el sistema nos había integrado a su manera, habían transformado la ecuación para un mismo resultado.

LaRataGris


Olvida

10 noviembre 2011

Olvida


Mi país

6 noviembre 2011

Mi país me necesita, con la boca grande y el orgullo patriótico. Mi país que se justifica y mira para otro lado cuando yo lo necesito a el. Mi país… Debes querer la tierra sobre la que la suerte te nace, debes sacrificarte por ella, sentir una especie de color en el corazón, un himno en el alma y mi estomago pasando hambre tiene que callarse.

No soy de aquí, ni pertenezco a sus calles. Recorro espacios y mis amigos son viento, volátiles que siempre regresan y por los que suicido ideales si se están muriendo. No soy de aquí ni de sus leyes. Me guía el corazón y la razón, cosas que no pertenecen a un pueblo. De la patria son las cárceles del estado, los que la exprimen y ordenan al resto, la cultura oficial que prefiere dinero, estatus, poder, tranquilidad… la gente se duele y les prohíben sanidad, la gente se queja y borran las clases, los maestros, las palabras que los puedan enardecer. Todo esta mal, tu país te necesita, quieren volver a ser la mierda que era. Piden complicidad para que no busquemos relaciones entre personas independientes. Somos lo que quieren y nos dejamos hacer para no tener que construir nuestras realidades y mantenerlas con el calor de la ilusión… somos como ellos mientras no hagamos nada.

LaRataGris


Existo post-fesional

3 noviembre 2011

Existo post-fesional