La vida de Gato Viejo

10 marzo 2014

Para Gato Viejo la vida empezaba a ser demasiado parecida a un trabajo. Siempre en los mismos excesos, cumpliendo con cada hora, el estricto horario de las aventuras. A las doce salvar el mundo, a las tres encontrar el arca perdida, media hora más tarde fingir ser un gato duro de pelar y expulsar a los malhechores que pretenden envenenar el embalse de Sau, luego no tener descanso. Gato Viejo ya estaba demasiado viejo para tanto trajín, no le apetecía ni ir a casa de Marcel a tomarse su tazón de leche.

El balcón estaba a un salto de donde se encontraba. Miró la puerta abierta sin fuerzas para lanzarse, prefería quedarse tumbado sobre el tejado, con la lluvia calando cada uno de sus huesos maltrechos. Era una madrugada de tener demasiado frío, rodó sobre si mismo hasta chocar con una parabólica y allí se enrosco. Al día siguiente no dejaba de estornudar y todo su esqueleto temblaba, castañeteaba bajo su pelo ralo mojado. No podía ni moverse y no lo hizo.

-¿ qué te ha pasado?- acarició su columna vertebral la muerte- así no puedo mirar para otro lado, tendré que llevarte conmigo.

Gato Viejo maulló algo que sólo ella pudo entender. Lo cogió entre sus descarnados brazos con el cariño de una madre y se lo llevo hacía una aventura que aún no había vivido.

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Gato Viejo: guia de lectura


La muerte de gato viejo

24 febrero 2014

A mediados de cada enero Gato Viejo llegaba con sus maullidos de vagamundo. Yo le servia un tazón de leche por cada una de sus historias, si es que no me quedaba maravillado, con los ojos clavados en sus infinitos, mientras el me arrullaba con su lengua áspera de aventuras.

Había regalado sus siete vidas a todo el que las necesito, por eso la muerte lo respetaba y perdonaba sus excesos. Ella fingía no ver las caídas desde el tejado y si alguien le insistía para que mirase siempre respondía lo mismo: ¿ para qué?, si Gato Viejo siempre cae de pie y corriendo hacía otro amanecer.

Aunque esta vez la leche se quedo fría en el balcón. Miraba las cornisas desnudas, sin verlo aparecer. Me quede sin sus cuentos viajeros, sin mi billete a otro mundo. Cuando acabo enero recogí todos los cojines que había dispuesto para que descansara y los guarde con la esperanza que el año pasase rápido.

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Gato Viejo: guia de lectura


Competencia desleal

17 febrero 2014

Reunida la comisión nacional de mendigos profesionales en asamblea extraordinaria para tratar sobre el enorme número de pedigüeños que pueblan las calles. Tiene la palabra el señor Velazquez:

El problema de base es que hay mucho recién llegado, gente que ha caído en desgracia sin tiempo de asimilar lo que es vivir sin un techo que te proteja. Nos encontramos con amateurs, personas que se sacan un sobresueldo combinándolo con un trabajo precario, mal remunerado.

Tenemos que presentar una queja formal al gobierno.

Señor Nini tiene la palabra el señor Velazquez, todos tendremos tiempo de dar nuestra opinión.

Yo ya he dicho lo que queria.

En ese caso os diré lo que ya sabéis. El mercado esta saturado y pronto la burbuja estallara. Se nos va a llevar por delante, dará lo mismo los años que llevemos en el negocio.

Entonces que más da, por qué echarles a los perros si todo se va a ir a la mierda.

No seas iluso, Paco. No hay pastel para todos y si aguantamos un poco más tal vez lleguemos al final de la pesadilla.

Ya, a costa de quien?

A costa de quien sea.

Se hace un silencio triste y se desconvoca a los participantes.

Tal vez

Aun hay opiniones entre los que se van

Puede que la crisis ya no exista. Si es así recuperaran su poder adquisitivo y pasaran algunos años antes de que vuelva a estallar la próxima, con suerte ya nos habrá matado el frio.

Eres un bruto, Rafael, yo no quiero morir.

Y tu un iluso, todos tenemos que irnos, la diferencia esta en los motivos.

Y las palabras se pierden sin más.

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El candidato perfeccionado

10 febrero 2014

Me llama la atención como sucedió todo. Fluyó de tal manera que parecía escrito y, muy posiblemente, así fuera. Los amos llevaban demasiados gobiernos a sus espaldas y no es fácil dominar a quien no quiere ser esclavo. Habían pasado tantos años en los que cada cual asumía su papel sin rechistar que las bases empezaban a estar resentidas.

Podrían haber pagado un miniejercito que devolviera todo a su cauce, amilanar a los pobres que no pudieran contratar una defensa, matar a algún cabecilla, incluso. Pero ahora preferían ser más sutiles, más democráticos. Los dividían en mayorías, las enfrentaban entre ellas para que el enemigo común, ellos mismos, pudiese vivir tranquilo. Y, por si acaso no funcionaba la cosa, les decían todo lo que perderían; la libertad, el trabajo, la chabola,…Todo era perfecto en el paraíso hasta que, simplemente, siguió pasando el tiempo y se multiplicaron las penas.

Como si desde arriba ya no quisieran repartir caramelos, la gente vivía miserias y los medios de información comenzaron a espolearlo. Resultaba curioso ver como mordían la mano que les daba de comer. No importaba la tendencia política, los votos obtenidos, si formabas parte del partido, cualquiera, eras un corrupto. El pueblo se iba encendiendo con cada titular que leía, salía a la calle y el gobierno endureció las leyes contra las manifestaciones, cada persona era tratada como un potencial terrorista.

De entre todos los que se manifestaron hubo dos que estaban en todas las convocatorias. Tenían la palabra fácil y la acción llamativa. Gritaban muchísimo y la masa enseguida los llamó héroes. De entre todos a estos dos jamas les rozó una pelota, no les cayeron porras, sobrevivían a la guerra y tras alguna corta estancia en prisión anunciaron los cambios inminentes.- entraremos en la bestia- tuitearon– y la rajaremos.

Coincidió entonces que se retiraron los partidos tradicionales, seguían sin hacer ruido. Acabo la represión y las elecciones se les regalo al partido de los adalides. Lo cambiaron todo para que todo siguiese igual, incluso mi convicción de que todo, absolutamente todo, fue escrito, hasta los candidatos perfeccionados para el gusto global.

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Duplicados

3 febrero 2014

Día uno. Hoy he decidido comenzar a fraccionar mi vida, como vuestros calendarios solo que yo, hoy, empiezo de cero, mi día uno. Anoto los acontecimientos importantes, espero, lo releo… No es una agenda, ni un diario, es una reflexión sobre lo relevante e irrelevante de cualquier suceso.

En cierta manera me doy cuenta de que no puedo desenlazar lo que me pasa, lo que pienso, de la realidad. Mis actos se enredan con ella y grito- viva la república- cuando toca-felicidades- para los cumpleaños ajenos- no es una democracia, te quiero…

Superados los primeros días se van sucediendo, veinte, veintiuno, veintidós,…cuatrocientos dieciséis. Contabilizo más allá de los que tiene un año y, cuando me quiero dar cuenta, estoy calcando los actos descritos trescientos sesenta y cinco días antes. De nuevo- feliz navidad, bienvenido al día internacional de las enfermedades raras, cuanto facha junto….- soy un videojuego de actos reflejos y esquemas en mi forma de ser importante.

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Al fondo a la izquierda

27 enero 2014

Es esta una reflexión que nadie ha pedido y que, por tanto, no ha de interesar ni por reflejo, chanza o regeneración, es solo un martilleo en mi cabeza. La izquierda, la de verdad, no la que se presenta a las elecciones en lugar de buscar una alternativa creíble, ha decidido presentar un candidato llamativo a la farsa que criticó- viva nuestro futuro presidente- grita una parte de su fracturado electorado, ese que, sin fuerza, conseguirá un pingüe rendimiento político, suficiente como para pactar con la falsa zurda, llegar a un acuerdo de frente común y acabar haciendo, unos y otros, lo mismo, lo mejor para el ciudadano que paga religiosamente la cuota de partidario, las grandes cuotas.

-viva- gritaran los enemigos, los que saben que en su casa siempre comen los mismos, los mejores platos, en excelente compañía: las suyas, que sin ninguna duda votan las siglas, al partido, la madre que los pario…

¿He de ser más explicito? ¿ Si? En ese caso vota y el resto lo de siempre.

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Presidente blablabla

20 enero 2014

– Les habla el presidente- dijo la pantalla de plasma sin que nadie quisiera escuchar. Era un hombre amoral y sin principios, con poca o ninguna credibilidad en lo que pudiese decir ¿para qué perder el tiempo oyendo sus inconsistencias?

Se dedicaba a ordenar y disponer vidas a su antojo y conveniencia. El bien común era su excusa. Con el justificaba que alguien famélico tuviese la obligación de pasar más hambre, como si las palabras, las buenas intenciones, fuesen suficiente alimento.

Ademas la suerte tenía demasiada importancia en todo lo que predicaba. Las cosas no sucedían por que el las dijera, por que luego se esforzase en hacer sus promesas realidad. A veces parecía sentarse a verlas venir, no existía la libertad y eso también desmotivaba a las orejas. Hablaba el y hablaban sus ministros, se pasaban el mismo papel para leerlo una y otra vez, querían que calara y con cada palabra subía el pan. Era terrible -que no los escuchen los panaderos- se gritaba en los blogs, en los bares- Haced algo- escribían los revolucionarios- y el vendedor de guillotinas recogió el testigo. Vio un nicho perfecto, como hacia tiempo que no encontraba. Por eso subió los precios e invirtió en publicidad y, la verdad, espero que no le vaya nada mal, hay que apoyar a los emprendedores.

LaRataGris


Importas

13 enero 2014

Mantenga la calma, usted no es nuestro objetivo. Solo le pedimos que esquive las balas, sobreviva a las bombas y le habremos salvado.

Por que para nosotros usted es importante, lo más importante, queremos que viva en nuestra libertad de vendernos sus imprescindibles, que, agradecido, casi los regale por que hemos montado todo esta operación, demosgracias exportation, por usted.

No tiene que decir nada; sobretodo no grite, no se asuste, no salpique con su sangre nuestro equipo que podría malfuncionar y equivocar su objetivo. Esta todo controlado y en cuanto solventemos el imprevisto de la guerra las cosas serán más fáciles y agradables. Póngase cómodo y disfrute de esta nueva experiencia liberadora.

Los salvadores.

LaRataGris


Imaginando cielos – Revoluciones

8 enero 2014

imaginando cielos (sin texto)

Mira mi rostro, y dime en qué piensas. Sé que no me ves a mí, que no piensas en mí.

Tan sólo piensas en el terror que aguardo en mi interior.

Me ves y no piensas en mí, me ves y sólo rezas por ti, ¡para que no te pase!

Soy un muerto en vida, un pobre e indefenso diablo.

No eres capaz de fijarte en mis ojos, nunca lo has hecho. Pero en ellos, si te fijas, aún reflejan vida, no la tuya, sino la mía, porque hay fulgor en ellos, y el poco centelleo que en ellos hay, evidencian lo que llevo dentro pero, aún hay más, si te fijas, revelan algo que en ti falta y en muchos más.

Respiro, y soy consciente de ello. Porque esos ojos que no ves, ahora están más atentos que nunca.

Me pierdo cuando miro la extraña rama de un viejo árbol, y busco y encuentro rostros en él, como si almas guardara en su interior.

Ahora una simple gota de lluvia la siento en todo mi cuerpo. Mi cuerpo…

Hasta el poco tiempo que tengo lo pierdo a veces en mover los dedos de los pies, y al sentir que están ahí, me río, por majadero, por idiota, y por sentirme de esa forma aún vivo.

Sigo soñando, no creas que he dejado de hacerlo. Que aún me gusta soñar despierto e imaginarme entre sus brazos y en aquél lugar. Sueños que nunca se llegarán a cumplir. Quizás por eso sean los mejores…

Ahora la vida llega a mí como las olas a una apartada orilla. Nunca valoré tanto como ahora el canto de un pájaro, la sonrisa de un niño o sentir el calor del sol sobre mi cara pálida.

La muerte me busca jugando al esconder, y yo riendo la espero.

Álvaro Rojas

Ilustración: LaRataGris

Poema: Álvaro Rojas

Voz: Aurora Rodríguez

La poesía no muerde


Sapos, príncipes y princesas

6 enero 2014

Erase una vez una historia de sapos, príncipes, princesas y acuerdos unilaterales. Firmaron un tratado con los sapos de todas las charcas del universo. El gordo, viejo y sabio, en representación del resto, levanto su anca Izquierda, apoyo la derecha sobre el papel que acababa de firmar y prometió que ninguno de los suyos, bajo ningún concepto, volvería a convertirse en príncipe azul. No costo demasiado: un banquete con moscas, un lago tranquilo y sellaron su alianza para que, los reyes futuros, pudiesen sacar tripa, descuidar sus modales y eructar palabras de amor a princesas desesperadas que suspiraban- ay, si esto es lo que hay-.

Algunas, cansadas de sus amantes pendencieros, se acercaron hasta donde habitaban los batracios. Perfumadas con olores a ciénaga, engalanadas con nenúfares, pintadas como imaginaban ellas atraerían su atención,… se contonearon ante ellos para conseguir un beso. Pero los sapos les salían rana, cumplían sus obligaciones adquiridas de forma envidiable y, las jovencitas, se vieron atrapadas en los abrazos de los guarros.

– Pues yo- gritó la más rebelde- reniego y me niego. Aquí me quedo.- se construyó un castillo de nubes, trabajo la tierra y montó una comuna con otras princesas que se quisieron quedar. Fue un escándalo mayúsculo; renunciando a su posición, mezclándose, incluso, con plebeyos. Había días en que hasta se quedaban solas y jugaban solas, por que querían estar solas y a solas se comían perdices y fueron felices incluso cuando las borraron de todos los cuentos y se convirtieron en seres reales, a los que nadie puede desencantar.

LaRataGris