2 septiembre 2011
Cuando el mundo cae y nosotros con él, el tiempo parece una burla de la realidad. Hoy es el momento, todo lo que hiciste son recuerdos carentes de sentido y el futuro ya lo sabes, seguir cayendo sin poder hacer nada más que gritar para que te salve el héroe.
Es un paladín pequeño, atrapado en su propia realidad, enganchado a problemas demasiado grandes y particulares. Vuelves a llamarle, trazas luces en el cielo para atraer su atención pero el mini guerrero necesita posar para las fotos y no sudar demasiado, tiene que solucionar las batallas de su propia existencia. Estás solo precipitándote al abismo. Te sientas a esperar el dolor inminente y a tu lado aparecen todos tus amigos, los compañeros de viaje, los amores, tus desdichas y una vida para abrazarte… No falta nadie fingiendo normalidad ante lo inevitable.
El más insignificante empieza a hacer fuerza para parar el mundo. No podrá pero quiere intentarlo. Su porción es diminuta y sin embargo inspira revoluciones. Poco a poco todos empujan contra el destino, cambian su realidad adyacente y la idea se contagia hasta que dejan de necesitar un campeón… ellos son tan ridículos como él pero, en conjunto, más eficaces…
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31 agosto 2011
Los lobos no tenemos nombre, nos acompañan adjetivos que nos definen e intentan diferenciarnos a los unos de los otros. Somos salvajes, sanguinarios, voraces, brutales y crueles entre otros muchos miedos. Pero nos cuelgan el apellido y luego nos confunden entre todos. Yo soy el lobo feroz, en realidad uno de tantos, y esta es la historia de siempre, mi leyenda. Se ha contado tantas veces, se ha hablado tanto de ella, que ya ha dejado de ser verdad. Son habladurías, estupideces, cuentos para antes de ir a dormir.
Caperucita era una presa fácil, tan roja en mi bosque de marrones y verdes. Se paraba a cada instante a mirar las nimiedades de las flores, cantaba y silbaba como si provocase mi hambre… yo tenía tanta que me la hubiese comido de un solo bocado, aún así fui paciente. Espere mi turno, a tenerla en casa de la abuelita, alejada del camino y del cazador. Me creí muy listo pero ella lo fue más. Todo aquel mostrarse, el llevarme por la senda de las prisas me dejo a merced del trampero. Ella fue el cebo y yo mordí sus tiernas carnes llenas de veneno. Cuando me quise dar cuenta estaba en una jaula, en dirección a un zoo en el que exhibir mi ferocidad. Allí me convertí en el malo.
Mi estomago seguía rugiendo por que le diera algo y los niños estaban lejos y apetitosos. Sus madres les advertían sobre mi, me provocaban tras las rejas sin acercarse lo suficiente.
Aquella historia me había hecho tanto daño, la había escuchado tantas veces que empecé a asumirla. Lloraba cada vez que intentaba cazar algo. No importaba la trampa que me habían tendido, las mentiras que contasen para justificarse. Yo las conocía y aún así me sentía culpable por necesitar comer. Les pedí que me atasen, que me lanzasen en una bolsa, con el estomago lleno de piedras, a un río profundo para no tener que seguir sufriendo. Pero mi pena no era importante, ellos seguían necesitando un enemigo sobre el que contar sus victorias y volvieron a alimentarme…
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30 agosto 2011
Jugábamos a revoluciones de guitarras, bombo y cajas. A palabras duras y silencios en controles de alcoholemia. Nos corríamos las juergas del vandalismo desmesurado y sinsentido, fingíamos lucha de clases por beber y divertirnos.
El día en que vencieron a mis amigos se buscaron un buen trabajo y una mujer que no hiciese demasiadas preguntas, que llegase de otras guerras perdidas y no les apeteciese hablar de demasiados pasados. Yo lamí mis heridas y acepté la derrota pero no la rendición. Busque comida bajo las piedras y me junte con lunas rebeldes que se levantaban una y otra vez de sus tumbas. Fui un paria perdido y sin norte, un hombre acabado y feliz.
Aprendí a gritar de mis lunas, a ser salvaje con causa, aullar a la ciudad y pintar los muertos para que jamas se tuvieran que callar. Asumí que nunca podría cambiar el mundo para poder sobrevivir, para seguir soñando sin miedo a un nuevo fracaso. La represión de la realidad dejo de afectarme. Ya no podía caer más bajo así que transforme todo lo que estaba a mi alcance y me invente nuevos amigos imaginarios que no estaban dispuestos a dejarme solo… Cambiamos el mundo.
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29 agosto 2011
Murió un sueño y la gente quedo aterrorizada por si seguían cayendo el resto. Se perdió la esperanza y las fuerzas dejaron de servirnos, se hacía imposible seguir arrastrando el mundo. Levantaron altares al miedo, a la estupidez y al autoengaño. Los oráculos agitaban sus báculos de poder mientras creaban catástrofes para que los dioses actuales y sus héroes de plástico pudiesen salvarnos.
El nuevo orden encogía nuestros pasos, borraba antiguas huellas y dibujaba caminos, hasta ahora inexistentes, para que todos pudiésemos llegar a los templos de culto oficial.
La vida se había encerrado en jaulas de silencio y estábamos aterrados por lo que los salvadores, creados para nuestra tranquilidad, pudiesen hacernos. Estábamos solos en una ficción malvendida a oportunistas de la cobardía.
Sustituimos una religión por otra, una cruz de madera por una linterna con pilas, un televisor, balón de fútbol o cualquier objeto que nos diga que todo sigue girando en la misma dirección… preferimos ese pavor controlado a tener que explorarnos y descubrirnos luchando por ser nuestros propios dioses.
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26 agosto 2011
El hombre masturbado, de miembro flácido y mirada triste, se siente culpable por el simiente desaprovechado.- Lo derramo en la tierra- reza su pena- que crezca. Haz de mi impureza virtud, señor- Pero nadie escucha sus plegarias. A pesar de regar cada día con esperma, mimar el suelo y soplarle bonitas canciones de cuna, por mucho que haga, la vida no germina.
Se va quedando vacío mientras empiezan a aparecerle los primeros estigmas en la mano, las primeras rozaduras en la piel. Le duele la fricción y escuece cada ir y venir del puño cerrado sobre el pene, pero no puede parar.
-Señor- Ora un poco más fuerte- No dejes que mi esfuerzo sea en balde-. Y dios baja del cielo. Empuja el cuerpo desnudo contra el piso frío y detiene cualquier movimiento del creyente con una mano sobre el pecho. Mientras tanto una felación mezcla leche, sangre y saliva en la boca del recién llegado. Cuando acaba se acerca al rostro exhausto del fiel y le escupe el revuelto entre los labios agrietados, susurrándole suavemente- Nuestro hijo vivirá dentro de ti- después no volvió a saber de el.
Cada noche sentía una pequeña erección cuando le pedía al crucifijo que cuidara a su bebe en el orfanato para jóvenes cristianos. Se tocaba un poco recordando como le acariciaba el torso desnudo y lloraba felicidad por que sus soldaditos no habían muerto en los pecados de darse placer. Seguía siendo un buen cristiano aunque se sintiera sucio.
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25 agosto 2011
Nació con la edad del régimen anterior. Un libro de estilo, de ser y actuar con las palabras amables y los compromisos de no molestar demasiado. La constitución tenía que ser un faro iluminando con vivienda para todos, trabajo justo y dignidad. Como la celebraron a pesar de las claudicaciones al miedo, como la vitorearon, juraron y olvidaron cada vez que les fue necesario.
La consultaban a su favor y olvidaban los derechos. Se hacían los suecos para no tener que dar explicaciones y todos teníamos que aceptarla por que era imposible cambiarla.
De golpe y porrazo ya no servía, se tenía que ir deprisa, maquillarla, adecuarla a los tiempos a la baja que corrían para los mercados… sirvió para recortar derechos, obligar compromisos y destrozarla un poquito más.
Una constitución que me prometía igualdad me la rebaja por el bien del dinero, una constitución sumisa se vuelve un poco más dócil, una constitución que no servia de nada ahora sirve para cosas peores…
Nos prometía trabajo y nos dará trabajo llegar a final de mes, no para quienes firman por los recortes si no para los que sin esos recortes se quedan en nada, cada vez más.
Que se queden su credibilidad, sus mercados y sus gestos… que nos dejen vivir de una vez. Cambiar la constitución si, pero así no.
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20 agosto 2011
Siempre leía un libro en blanco sobre el que dibujaba sueños e ilusiones. Respiraba hondo cada página de nada y se dejaba llevar por todo lo que podrían haber escrito, lo que tal vez pueda suceder. Cuando le preguntaban por su novela vacía escogía una página al azar y les leía un fragmento escrito en lenguas que jamas han existido.
Los lectores de gramáticas oficiales le miraban extrañados, asqueados y escandalizados. Gritaban e insultaban normalidad para que aquel libro que obligaba a pensar en lo que se leía no pudiese ser entendido. Hacían tanto ruido que las palabras se amontonaban en la mente y nadie podía imaginar entre aquel barullo algo con sentido.
La gente , desilusionada de aquel libro sin pies ni cabeza, acababan abandonando al soñador para volver a leer: mi mama me mima y yo mimo a mi mama… mientras la vida se hacía un poco más pequeña. Entonces el cerraba de un golpe el volumen y les recitaba de memoria algo que se podría inventar leyendo en silencio las palabras no escritas. Las ordenaba en forma de canción y les enseñaba las melodías que no deben ser escuchadas por los oprimidos.
Siempre leía un libro en blanco, siempre soñaba sus historias y, si le prohibían imaginarlas, encontraría otras formas de crecer con los suyos.
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19 agosto 2011
Dios provee y donde no llega con la palabra alcanza con el sistema. El estado es laico y ya no se que quiere decir con eso. Tal vez sea una palabra ambigua que depende de su contexto para poder ser totalmente entendida. Busco en un diccionario por si estoy equivocado y me descubro poseedor de una verdad que el gobierno parece desconocer.
Aún así intento no desconfiar completamente de mis gobernantes. Contacto con filólogos y entendidos varios para poder confirmar mi hallazgo. De entrada todos parecen estar de acuerdo con mi apreciación- Un país aconfesional debería prescindir de la religión, no financiarla, ni hacerle guiños cómplices.- La lengua nos da los argumentos que la realidad nos niega.
Preocupado redacto una pequeña carta con la que reparar la incongruencia. Firmo y la hago firmar por todos los profesionales que apoyan la propuesta y la enviamos a las editoriales del país, que en sus próximos diccionarios incluyan una definición diferente para laicismo, más real y sincera.
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18 agosto 2011
Dios no existe y es una evidencia incuestionable. Si no eres capaz de ver las pruebas al respecto te lo puedes tomar como un acto de fe. Existió un escritor de ciencia ficción muy traducido. Casi todas las religiones lo adaptan a sus creencias, incluso entre algunas, supuestamente antagónicas, esta presente sin ningún tipo de pudor. Los actos de fe sirven para justificar cualquier cabo suelto en su obra magna y en las acciones de sus discípulos. Esto, evidentemente, es una opinión, no esgrimo argumentos ni intento convencer a nadie. Se que sería inútil, que otros lo intentaron y se toparon con un muro de orejas sordas. Sólo quiero pedir poder insultarlos con la paz de espíritu adecuada, utilizar palabras que salen de mis entrañas cada vez que escucho alguna de las sandeces a las que nos tiene acostumbrados las mentes pensantes de estas sectas. Pero, sobretodo, me gustaría pedirles que no se gasten mi dinero ni en el nombre del padre, ni del hijo, ni del espíritu de juanito el de los palotes…
No habló de tu religión, no te sientas más ofendido que los demás, más atacado o peor tratado… me parecéis todos iguales.
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0. Portada, 2. cuentos | Etiquetado: actos de fe, ateo, cristiano, cuentos, dios, insulto, LaRataGris, mentiras, no existe, religión |
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14 agosto 2011
Todos los reyes son ciegos que no quieren escuchar. Si alguno toca algo de realidad, si huele la tristeza sobre la que gobierna, prefiere quedarse mudo a tener que paladear palabras que le obligarían, con su fuerza, a ser demasiado real, casi humano.
El día en que el rey ciego contó sus tres fortunas una vez más, poseyó a dos de sus cien concubinas y mató a un rebelde contrario a su bondad, ese día, se sintió envejecer. En apenas un segundo pasaron al menos veinte años que le volvieron rancio y deslucido.
Llamó al único consejero en que confiaba y vio que también se había gastado tras el cristal del espejo.- ¿Qué nos a pasado?- se interrogó sin fuerzas. Su reflejo, que llevaba al menos dos decadas preparando ese momento, sonrío sutilmente. Había ido añadiendo imperceptibles arrugas, cabellos desteñidos, caídos, ligeras lorzas y pequeñas flacideces que se habían unido para hacer el instante posible.
-Tu vida se acaba.- le insinuó con escasa delicadeza- alejate de tu castillo de nubes, conoce tu mundo y llevate el recuerdo de lo que gobernaste con sabiduría. Deja de ser uno de esos reyes ciegos.
Siguiendo los sugerencias del futuro monarca se desprendió de cualquier recuerdo del pasado y viajo de noche. Así podía volver a llenarse de los sueños que se escapaban de las casas dormidas. Empezó a ver su tierra a través de los ojos de sus súbditos, de las esperanzas e ilusiones con las que chocaba en su camino. Todo olía tan bonito y suave, tan distinto a aquel acumular sin deseo, que lloró superficialmente hasta el amanecer.
El nuevo día despertó con el ansia de ver todo lo que le habían prestado los ensoñaciones ajenas. Preparó sus cinco sentidos y descubrió que la vida de aquella pobre gente no era ni una simulación imperfecta de lo que había visto. Corrió hacía su palacio, sorteó a los guardias que, por orden de su soberano no le permitían el paso, y llego por pasadizos secreto hasta la habitación del rey. Allí intento explicar en balde que aquel sistema no funcionaba, necesitaban cambiarlo para que todos pudiesen vivir cuentos de hadas. Pero el rey ciego se había sacado los ojos, arrancado las orejas, cortado las manos, saturado de perfumes y tragado la lengua para no tener que sufrir como aquél rebelde que sería presentado al verdugo…
LaRataGris
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