En el crepitar de una llama

6 enero 2015

– Lo principal- se tranquiliza a si mismo- es no perder la calma.- La habitación en penumbras tras el nuevo apagón y, si es como siempre, serán mínimo tres días con sus tres noches. Ha empezado a ser tan habitual que la nevera guarda poco que se estropee y en la mesa, siempre, crepita una vela a punto de apagarse.

– ¿Estas…ahí?- Juno suele llegar arrullada por las sombras, demasiado tímida para cualquier lugar bien iluminado. Apoya la cabeza en la pared del rellano, la balancea dándose pequeños golpecitos contra ella. No son los golpes lo que atraen a Oliver, sabía que ella bajaría, siempre lo hace. Se acerca hasta la puerta y sin abrirla apoya la oreja para escuchar- No funciona la tele- nunca se da cuenta de lo que le rodea, la tele funciona o no funciona, el mundo no necesita nada más.

– Tranquila- intenta calmarla- tenemos que estar tranquilos.

Oliver jamas le abre la puerta, atraviesan la pared con palabras de consuelo, con los gestos invisibles. Tiene demasiado miedo a que ella entre y ella calla por que le asusta que el quiera invitarla a vivir.- Tengo una vela- le dice- quieres que te lea la guía de la tele mientras se apaga la llama, puedo intentar poner las voces.- y ella asiente por que sabe, que aunque no la vea, el se la acabara leyendo, convirtiendo el teatro del contacto en algo real.

Juno cierra los ojos y respira hondo- te quiero

– ¿Qué?- pero ella ya ha atrapado su osadía en jaulas de silencio. Al rato el hace por olvidar y comienza a leer.

– programa de las mañanas, líder de audiencia, seguro que hay mucha gente viéndolo con nosotros, creo que la presentadora ha metido la pata hasta el fondo…- y los dos ríen con alguna desproposito.

LaRataGris


Ley mordaza

26 diciembre 2014

ley mordaza


A tres sesenta y cinco el poeta

15 diciembre 2014

El poeta gordo se sienta al amparo de la noche y escribe en su penumbra los sentimientos que no tiene. Finge palabras que no le pertenecen, que son unicamente la definición de un diccionario de términos barrocos y abigarradas florituras.

Sus poemas son como una máquina de metal fundido, con engranajes de cristal hueco donde ruge el hirviente líquido. Hermosa carcasa de lo que el valor debería permitir vivir sin necesidad de tanta parafernalia. Un arrullo, al final, de musas burlonas que le prometen la droga de la complaciencia, le engañan para tenerlo contento.

– Esto es vida- se frota el pene mientras deja escapar la realidad en una sombra. Se siente más gordo que poeta, por que vende barata su carne de soñador.

– ¿ A cuanto va el poeta?

– A tres sesenta y cinco el kilo, pero es un cantamañanas

LaRataGris


Cambiar al escritor

15 septiembre 2014

Desorden. Recuerdo que sobre el teclado nada parecía tener sentido. Las letras no seguían una estructura lógica y comprensible, no formaban frases ni palabras, no buscaban la cadencia artificial del abecedario. Todas parecían dispuestas al azar: aquí una a seguida de una s, rodeada de q, w, z,… La barra espaciadora abajo, los acentos a la derecha, arriba números…todo era tan aleatorio y sin embargo, esa misma disposición, se repetía una y otra vez desde las antiguas máquinas de escribir hasta los ordenadores y periféricos más actuales. Sin manera de entenderlo, sin forma de cambiarlo, acepte su locura y deje que mis manos se familiarizasen con los caminos por trazar. Pasos pequeños fueron haciendo mía la distribución para que cuentos y absurdos aparecidos en la pantalla me descubrieran las maravillas que se escondían en aquel desorden. Así fue como mis dedos volaron sobre las teclas, borrando con su roce ciertas letras que se me iban enganchando primero en la yema y luego atravesaban la piel hasta viajar por mi sangre. Todo lo que iba apareciendo frase tras frase, las descripciones de la realidad, mis deseos más profundos se iban conformando y a la vez erosionaban mis aristas más superficiales. Escribir me transformaba en lo que quería ser a la vez que el mundo podía acompañarme en la peregrinación. Aquella maquina desordenada se había quedado muda, las letras eran yo y yo respiraba y expiraba historias que me obligaban a caminar con la rotación del mundo.

LaRataGris


Compra compañero

8 septiembre 2014

Dice el pequeño comercio que te conoce. Que si lo necesitas te abrirá un pequeña cuenta para los años difíciles, para que le vayas pagando poquito a poco y así le puedas seguir comprando, jamas olvides comprarle.

El gran empresario te lo fracciona todo sin intereses, se lo gestiona una financiera amiga y también quiere ser tu amigo. Conoce tus deseos oscuros, susurra tentaciones para que suenen a grito y, por supuesto, cómprale.

La idea es que todo comerciante, un mindundi o uno enorme, quiere dinero para subsistir, para crecer, para seguir siendo tu amo incluso cuando te ama. Por eso arden las tiendas y la gente roba, reparten lo que consiguen para que hasta el que no tiene para comer pueda hacerlo. -todos sabemos hacer algo- gruñen los saqueadores- todos necesitamos zapateros, dentistas, constructores,… soñadores. Todos queremos comer bien y disfrutar de la vida.- Pero cuando se quedan sin cosas por rapiñar, cuando parece que tendrán que volver a ser esclavos, entienden verdaderamente las palabras: no necesitan los materiales, el dinero, ellos son su propia riqueza e intercambian sus manos. Todos tienen casas por que el albañil las levanta, por que el también come del granjero y escuchan música, leen poesía… comparten necesidades para poder vivir mejor.

LaRataGris


Palabras terroristas

21 agosto 2014

palabras terroristas


Su mundo libre

17 julio 2014

Su mundo libre


Hoy revolucionado

15 julio 2013

Hoy no quiero perderme en palabras. Las arengas, los discursitos, te descargan sin solucionarte.

Hoy quiero encender revoluciones. Prenderle fuego a lo retrogrado y, si es necesario, quedarme solo sobre la faz de la tierra, como ahora pero por algo decente.

Hoy que tengo mi jaula, mis grilletes y, a duras penas, mi forma de pensar y moverme en la prisión del mundo, hoy grito pero no para que me escuches. Hoy me jaleo, me insuflo fuerzas e intento no mirar hacia atrás sin perder el pasado de vista. Hoy me estoy forjando, futuro desde las raíces, las entrañas hoy, hoy y hoy no quiero que solo sean palabras…

LaRataGris


Imaginando cielos

30 enero 2013

Imaginando cielos


Imaginando palabras

24 octubre 2012

imaginando palabras