El vuelo del viento

18 diciembre 2018

Poca gente sabe que nosotros siempre hemos volado. Primero libres, era un sueño del que no podíamos despertar, más tarde llegó un viento, uno como no había existido jamas, y él empezó a mecernos con cariño.

Parecía querer acariciarlo todo con sus lenguas ráfagas, de una forma suave y fascinante, por eso nos dejamos querer.

Era hipnótico dejarse llevar por sus vuelos erráticos, hojas de otoño danzando en un ballet improvisado. No había quien, en algún momento, no se quisiera mecer en el vaivén arrítmico de su ir y venir. Dejamos la vida por estar de su lado.

Un día, sin más, desapareció como había venido. Quería nuevas texturas que no eran las nuestras. Era un viento más grande que el que habíamos conocido. Cada día crecía más y nosotros, que habíamos dejado de volar por nuestra cuenta, le quedábamos ya pequeños.

Fue en ese instante en el que morimos. Unicamente sabíamos lamentar su perdida, sin darnos cuenta que ya solo recordábamos la manera caminar a una cárcel cercana.

LaRataGris

hulu


Cuarenta ladrones

15 enero 2018

Han pasado cuarenta años como cuarenta ladrones, llevándose gran parte de mi vida. Siempre la que no tiene que ver conmigo, la otra me queda para la eternidad del recuerdo.

Yo que siempre he estado en crisis: Un trabajo alimenticio, poco tiempo libre y un mundo que gira indudablemente a la derecha, contra mi izquierda revolucionaria.

Es imposible realizarse cuando tu no quieres subir peldaños prefabricados de mierda. Necesitas un valle infinito por el que caminar. Allí estaba, siempre intentando construir utopías mientras me lanzaba contra el muro de su realidad, esa cabezoneria era lo que hacia soportable mi derrota, estaba perdido pero consciente.

Por eso pensé: Si esto no es crisis a los cuarenta me voy pegar una ostia considerable.

y llegue con las inseguridades habituales. No me dio para comprarme un descapotable, ni económica ni mentalmente, no podía, ni quería. Tampoco me apetecía liarme con una chiquilla que pudiera ser mi hija ¿Pintarme el pelo de amarillo pollo? ¿Para qué?

Por la ropa siempre he sido bastante hortera, pero no me iba a ceñir unas mallas de cuero, calcetines de dandi venido a menos… En cambio me multiplique en lo que siempre había disfrutado: Mis niños, el dibujo, la escritura,…

Aprendí que las crisis son acordarte de que una vez tuviste sueños que ahora ves imposibles.

Te dices a ti mismo: ¡ya no los cumplirás!, eres cruel e insensible. Yo sigo siendo un soñador y por eso tengo trece años, donde no habitan las miserias. Hace mucho tiempo que entendí que cumplir más no me llevaba a ningún sitio, por eso me mantengo en mis trece, madurando mientras veo al mundo envejecer.

LaRataGris

Si quieres colaborar en cumplir alguno de mis sueños puedes hacerlo en: Payhip  o en Comic Square


La ciudad de los sueños

18 septiembre 2017

Jamás se duerme en la ciudad de los sueños. Sus habitantes se quedan despiertos, maravillados por las luces cálidas y lejanas. Hablan entre ellos, como muertos en un cementerio el día de difuntos -Son tan hermosos los fuegos artificiales, es tan bonito el mundo.- y puede que quieren que sea así. Abrir los ojos y volver a cerrarlos anegados de maravillas.

Pero los verdaderos soñadores, los que no viven en ese paraíso, duermen y se despiertan en esta porquería de realidad, sin que luminosos impulsos eléctricos supongan un consuelo. Ellos, indefinidos, pequeños, si que empujan para que todo mute. Hacen cosas que jamas te creerías. Les guía el no habitar la ciudad de los sueños prefabricados, donde todo esta preparado para dormir despierto, lejos del infinito que te venden. No hagas nada por ti y no tendrás problemas. No están vivos pero tampoco muertos. Sal a la realidad y sueña, pero que solo sea una forma de caminar.

LaRataGris

Portada Vota Charlie: Piezas

y no se si sueños o locuras en:

Payhip o Comic Square


Contabilizando el año

31 diciembre 2015

Contabilizando el año


Dulces soñadores

11 junio 2015

Dulces soñadores

 

Curioso internauta, como bien te habras dado cuenta esta imagen pertenece al segundo certamen de gente que se fotografía con la idea de salir en un dibujo. Por eso creo esencial presentarte a los estupenados soñadores que decidieron participar en esta locura, (algunos me han pedido que no publique las fotos originales así que sólo pondre sus nombres), de izquierda a derecha:

Hi Artz

Mary GH

Nerea Kanpo Otaolea

Xavi Baladas

Manu LF e Ibai

Rut Ortuño

Gómez Addams (Manu)

Verónica Rodríguez Méndez

Muchas gracias a todos por participar y disculpad mi poca pericia 8P

Nos fotografiamos en un año

LaRataGris

 

 


Emigrantes de segunda

29 mayo 2014

emigrantes de segunda


La casa de Gato Viejo

19 mayo 2014

-¿ Gato Viejo?- me paso el día atenta a sus sigilos, siento como sus patitas flotan sobre mi suelo frío y suspiro si me hace cosquillas al respirar. A veces pasa como un rayo para acurrucarse sobre un ronroneo, seguro de que yo le protegeré.

Jamas me habla de sus saltos y caídas, tengo que leerlos en sus heridas. Cuento sus huesos rotos y los días que tarda en levantarse para imaginar su vida.

Cuando viene con la tripita caliente y el pelo lustroso, siempre a mediados de enero, se que ha estado en otra casa que lo ha mimado y querido tanto como yo. Ese día se que su sonrisa me es infiel y no lo puedo soportar- Gato Viejo es mio- Le quito su otro olor y le borro la risa dibujandole una aún más feliz.

De repente deja de venir y lo quiero matar, lo necesito abrazar y encarcelar entre mis cuatro paredes.-Gato Viejo- pero es como si alguien lo hubiese matado ya. Sin costillas por numerar, sin días por venir. ¿ en que tumba soñara esta noche?

LaRataGris

Guia de lectura


El soñador y los soñadores

5 mayo 2014

El soñador no pertenecía a ese patrón de triunfadores que han cultivado y acumulado un enorme éxito, traducido en el dinero y la fama que mandan los arquetipos actuales. No había ser vivo bajo su yugo, tampoco ninguno que le hiciese sombra. Se limitaba a hablar de sus sueños, a escuchar las esperanzas ajenas y acercarse a otros soñadores que le permitían continuar soñando. De todos lo que encontró quedaban excluidos los amos, que por su condición no sabían formular utopías.

Sus palabras, sencillas y directas, eran de una agradable musicalidad- ojala todo lo que dices fuese el mundo- eran pocos los que le escuchaban pero menos los que después de oírle no volvía para hablar, discutir y llegar a un entendimiento conjunto o alejado. Por eso, por su valor como orador, quien le conocía le pidió que se presentase a las elecciones. Le arroparían con todos sus votos y conseguirían que fuese presidente, o diputado, algo representativo del sistema que tenían que desmantelar para que todo fuese un poquito mejor, con su ayuda lo conseguirían.- No puedo, – contestó- yo contra el resto de políticos. No cambiaría nada. Vosotros, nosotros, si tenemos la fuerza necesaria.

Decepcionados se miraron- ¿entonces qué?- murmuraban- más de lo mismo.- cada uno no era otra cosa que eso, solo uno, una sola persona…insuficiente. Se abrazaron desencantados, intentando animarse y, entonces, notaron que las palabras, cada argumento, tenía voces diferentes detrás. Eran dos, tres, cuatro y muchísimos más, una legión de soñadores que allí empezarían su revolución. No votaron a nadie, estaban ocupados construyendo una ciudad alrededor del soñador, extendiéndose como una honda en el agua sin que, por ello, perdiese fuerza al alejarse. Por que en el centro no había un jefe, era uno más peleando con la misma intensidad con la que peleaban en el extrarradio los distintos soñadores.

LaRataGris


Despertar un día

30 abril 2014

Despertar un día

No vale dormir todo un año y pensar que luchas un día


La vida del tullido

31 marzo 2014

Cada mañana, Senda, se arrastra hasta la silla y sentada se tapa los muñones de las piernas. Siempre coloca un par de bambas para dar la sensación de que allí donde acaba la manta comienzan sus pies, como si no fuera un escondrijo de sus vacíos y empezase a tener frío incluso en el infierno.

Su vida, por elección, era rutinaria. Nada complicado, tampoco aburrido como un trabajo, se limitaba a aparentar perfecciones. Mejoraba la farsa para que nadie sintiese lástima. Se obligaba a creer lo que debía, decía lo que consideraba que reforzaba el teatrillo. Su entorno, incluso el que no soportaba la representación, sintió pena, penita, pena por la vida de aquel tullido que no se quería. Todos intuían la verdad de aquella burda mentira, aunque jamas le evidenciaron la poca sutileza de la falacia. Acariciaban su pelo condescendientemente, sonriendo demasiado para que, sin realmente proponerselo, quebrasen las alas que le habían arrancado.

LaRataGris