
Por buena conducta
18 septiembre 2025Caído en poder
29 octubre 2024Reptó hasta un rincón al que no llegaba el sol, su cuerpo frio respiraba muerte y tristeza.
-Pobre Jorge – musitó Alden en terciopelo-. Ha sido con diferencia el peor de nosotros y, aún así, su final llega como una ráfaga de pena.
– Yo – lapidó Ger- no siento ninguna compasión por sus huesos. Igual que él tampoco tuvo ningún remordimiento en ser brazo ejecutor.
No suficientemente lejos, Jorge, escuchaba toda la conversación, intentando que no afectara al mundo que se había montado. Repaso todos los fracasos de su vida, los excesos en el éxito. Nunca había hecho nada que no quisiera.- Todo lo hice con convicción- susurró
– iY sin piedad!- le gritó Ger-. i Hijo puta!- e inmediatamente murió sin que nadie quisiera recoger el Cadáver.
-Pobre Ger- Musitó Alden.
LaRataGris
Segundo respiro de dolor
17 septiembre 2024En el silencio de la noche se quebró en un ruido seco y constante.
– Es la hora – se dijo en el ritual de poco antes de la una. Recogió el desorden del momento y, como una inercia más, se derrumbó derrotado.
Una madera a la deriva; dejando que las olas de las sabanas empapen su espalda y la deshagan lentamente.
La piel cae como polvo, como semillas.
Respira un poco más lento, intentando concentrar sus heridas a lo largo de la columna vertebral, consciente del grito de cada una de sus células.
Inunda el colchón con los flujos de la desesperación, de la aceptación.
Respira tan profundo que se arquea hasta quebrarse con un sonido seco y penetrante. Las costillas atraviesan su piel, se retuerce como los nudos de un árbol. Sus huesos atraviesan la cama, se transforman en raíces con las que absorbe los nutrientes del suelo. Entonces germinan las semillas que había plantado, se le enredaban atándole un poco más a la tierra.
El cansancio, el dolor, le abandonan, desaparece en dirección contraria a los nutrientes.
Llora en ausencia de tormento. Completamente desconectado se hace consciente del daño. Se hace uno con el miedo y, finalmente, se duerme en la tortura de no sentir.
Se desprende, desaparece.
Al día siguiente, como cualquier otro día, rompe raíces y vuelve a rodar ajeno al descanso. Obviando cada pinchazo, todos los rotos. Normaliza el daño y la pena.
No hubo nada extraño en caer muerto, en que drenase su sangre, que cayera como hilos de olvido. Durmió como un vegetal y se levantó dispuesto a dolerse de nuevo.
LaRataGris
El orden de la tristeza
4 octubre 2022-Puede que así sea mejor- Lara deja que la nada acune su olvido, que el tiempo cure sus desórdenes.
Durante algún tiempo había acariciado la idea de explotar, salpicarlo todo con la mierda que tenía dentro pero…¿de qué serviría?
El daño se había enquistado como una espina envenenada. Habla, podría destruir toda una realidad con solo respirar.
Cansada olvida cada una de las frases que tenía preparadas, cada uno de sus reproches se los calla y se deja tocar por el tiempo, teje el silencio y todos esta triste dentro de un orden.
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Quimeras en habitáculos ojos
18 febrero 2020Habitantes de sus ojos: Un loco, la bruja, libertarias, dragones,… Habían construido ciudades enteras que funcionaban, ¿ingenuos?, con trabajo duro, solidaridad, compromiso.
Pero, ¡ay, desgracia!: el ser humano destruye, encarcela, se autolesiona fingiendo bienestar. Le pidieron, le exigieron, que se normalizara. Que no dejase vivir a las quimeras.
-Arrancaré mis ojos- les prometió -. Seré un ciego sociabilizado, creeré la mentira.
Y, sin embargo, la verdad ha arraigado. Se revolucionan sus fantasías que no quieren morir. Sus ojos tienen un brillo especial, un algo que no podrá esconder. Contagian optimismo que tildan de pueril, pero por el que vale la pena luchar, educar en un mundo nuevo y no en la derrota de una ruina.
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Descripción de una pena
31 julio 2018No era muy grande, metro sesenta y poco. De ojos tristes y palabras esquivas, casi inaudibles.
No tenía nombre y siempre caminaba a mi lado, para no perderse. Yo, que sabía de su presencia, prefería ignorarla mirandola.
Mi pequeña pena por todo. No había felicidad en el mundo que pudiese saciar tu hambre.
Yo te cogía en brazos cuando te veía demasiado cansada, seguía llevándote conmigo porque, de alguna manera autodestructiva, yo te quería incluso cuando ya no podía quererte.
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En cambio, hecha de alegrías…
La vida del tullido
31 marzo 2014Cada mañana, Senda, se arrastra hasta la silla y sentada se tapa los muñones de las piernas. Siempre coloca un par de bambas para dar la sensación de que allí donde acaba la manta comienzan sus pies, como si no fuera un escondrijo de sus vacíos y empezase a tener frío incluso en el infierno.
Su vida, por elección, era rutinaria. Nada complicado, tampoco aburrido como un trabajo, se limitaba a aparentar perfecciones. Mejoraba la farsa para que nadie sintiese lástima. Se obligaba a creer lo que debía, decía lo que consideraba que reforzaba el teatrillo. Su entorno, incluso el que no soportaba la representación, sintió pena, penita, pena por la vida de aquel tullido que no se quería. Todos intuían la verdad de aquella burda mentira, aunque jamas le evidenciaron la poca sutileza de la falacia. Acariciaban su pelo condescendientemente, sonriendo demasiado para que, sin realmente proponerselo, quebrasen las alas que le habían arrancado.
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Escrito por laratagris 









