¿Por que tendríamos que matar al dragón? Solo el, de iridiscentes escamas y suave forma de volar, como si estuviese hecho de viento y luz, puede abrirnos la puerta de los sueños.
Jamas baja del cielo, se mezcla con las nubes, formando la lluvia con su aliento de azufre ardiente.
A veces nos regala el trino y la tranquilidad de su voz, la belleza de su danza confundiéndose entre estrellas fugaces.
Entonces ¿por qué dispararle allí donde creemos su corazón?¿porque no podemos entender lo que explica?¿porque se aleja de nuestro control y comprensión?
Ya no quedan dragones vivos, no hay maravillas, no existe la magia porque preferimos que la realidad quepa entre cuatro pequeñas paredes.
Quieres saber cómo matar al dragón cuando, realmente, ya está muerto.
-Tengo tanto miedo- dijo “V”- que me escondería en la boca del lobo por no verte llorar. Me asusta tanto la muerte que te mataría para que no sufrieras a manos de otro. Te quiero tanto…
Y a ella solo le quedaba sonreír en este amor violento que había heredado de su padre, de todos los machos del mundo.
Vivía atrapada en el corazón de un psicópata que no le preguntaba por el color del cielo. El pintaba sus dedos a través de los terrores de hombre acomplejado. Le habían enseñado a imponerse como a un pusilánime sin alma.
Mordía su carne cruda, su corazón, su esperzanza,… mientras “S” lloraba el silencio y la impotencia, la soledad.
A veces los retrógrados se disfrazan de “moderniquis”, claro que no son modernos. Con su piel pintada se imaginan paradigma de lo venidero, hablan con la propiedad del adivino y esperan que todos sigamos la senda que ellos trazan sobre una ya existente.
Hay momentos, cuando la costura se les marca, en que se justifican con la retórica del retrogrado. Sonríen y defienden su pincelada de color como suficiente cambio. No importa el uniforme ajeno si uno, el de ellos, es «auténtico».
Ten cuidado con acercarte o te comerán cuando la moda sea el canibalismo. No son estables en nada, excepto cuando se sienten acorralados y notan que han de volver a su refugio a mordiscos y dentelladas.
Cada día amanecía un Sol nuevo. Un Sol que no era peor o mejor estrella que la anterior.
Habíamos aprendido a ignorarlo, simplemente estaba ahí, la luz y el calor necesario para la vida y, la vida, era todo eso tan cotidiano.
Él se sabía indispensable hasta que llegaba la noche y el astro moría arropado en el manto de ella, languidecía hasta consumir su último rayo.
Enamorada de la luna, Rosalía, solo caminaba cuando el ya había desaparecido. Le declaraba su amor al firmamento juguetón, mientras lo esquivaba a él.
-¡Arrrgh!- Grito el hijo del millonésimo sol- Falta una de mis ovejas. La han de enterrar en mi presencia si es que ha muerto- Rugió como un salvaje hasta que el resto de puntitos le hizo caso.
ya no podían seguir ignorando su calor. Estaba enfadado y exigía un sacrificio.
Buscaron a la mujer escondida entre las sabanas blancas de pereza.
– ¡Bruja!- El juicio no era necesario, la arrastraron del pelo hasta la plaza pública, protegida unicamente por una piel suave y apetecible.
-La ley- Dijo el sol- es inmutable. Nazco y muero por vosotros, quien no entienda el amor que me ha de profesar se consumirá conmigo.
-Jamas podre amarte- Le desafió ardiendo como el nunca podría
-¿Te atreves a ni siquiera fingirlo?
-No seria justo- Así fue como escribió su propia condena mientras que el resto aseguraba que el sol, más bien fingían, que ese sol no les pedía sumisión.
Su cuerpo parecía poseído por el vacío, como si solo su envoltorio perteneciese a la realidad, podías verlo pero solo había aire dentro de él.
-Ya es demasiado tarde- pronunció con su voz de vientos perpetuos-, ya no podemos solucionarlo.
Angie pretendió ignorarlo sin demasiada suerte, su pesada sombra era tan envolvente, excesivamente gris. Con esfuerzo fue bombeando dolor con su corazón magullado, hasta que ya no pudo callarse- ¡Tu nunca has hecho nada por nadie! ¡Jamas has pretendido cambiar el mundo por algo mejor! siempre arropado por tu tristeza de mierda.
-Pero, ¿No lo ves?- volvió a repetir con desgana- Ya es demasiado tarde.
– Si, para ti siempre es demasiado tarde. Menos mal que el resto, incluso los derrotados, los que quieren volver a levantarse, no dependen de ti. Te quiero -Se detuvo como si cada palabra fuera una tonelada de plomo en la garganta -, te quería, pero no voy a parar por ti
Se sentaron juntos para estar a kilómetros de distancia. Espalda contra espalda pero cada uno conectado a una red diferente. El uno era un yakuza para quien el honor de la familia estaba por encima del crimen cometido, el otro un caballero de armadura oxidada y misiones rápidas.
El mundo externo no era nada, la vida se limitaba a la pantalla y a la barra de progreso.
-iSi!-gritó Fu Noname.
Ert arrancó los ojos de la pantalla, los asesinatos continuaban en ella mientras el miraba ojeroso a su amante. Los parpados le caían de puro cansancio. Habían pasado siete años atrapados hasta que el logro de Fu los saco del trance.
-Bri llan te ar ma dura- señaló la pantalla
-Bo ni ta- Respondió el yakuza, haciendo gala del mismo lenguaje empobrecido.
Parpadearon de forma rítmica , apretando fuertemente la mirada durante un minuto. Fuera del juego fue una eternidad infinita. Entonces volvieron a sus respectivas partidas y cada uno le preguntó a su guía que camino tenia que escoger mientras, el soporte vital, seguía manteniendo el espejismo de realidad.
No era muy grande, metro sesenta y poco. De ojos tristes y palabras esquivas, casi inaudibles.
No tenía nombre y siempre caminaba a mi lado, para no perderse. Yo, que sabía de su presencia, prefería ignorarla mirandola.
Mi pequeña pena por todo. No había felicidad en el mundo que pudiese saciar tu hambre.
Yo te cogía en brazos cuando te veía demasiado cansada, seguía llevándote conmigo porque, de alguna manera autodestructiva, yo te quería incluso cuando ya no podía quererte.
–Con ustedes: Pedro Garcia. Pedro, ¿cómo te sientes? ¿en qué ha cambiado tu vida al inventar estos instantes?
-Estoy de puta madre. I feel putísima madre – le digo canturreando.
En ese momento me imagine como la gente se masturbaba mirando la pantalla. Era un animal salvaje al que nadie podía controlar.
…
Desorientado
Un mazazo pesado.
La cabeza, ¡boom!
La boca pastosa
Un instante, tomo un instante y la realidad está en su sitio
…
En ninguna parte de un desierto; sin agua, sin provisiones. Un fuerte viento de calor acaba con todas nuestras esperanzas. El equipo, demasiado frágil para este traqueteo, termina destrozado, sin posibilidad de reparación.
Nuestra expedición llega a término, según lo previsto, mental y físicamente destrozada.
Nos sentamos a morir sabedores de que esa es nuestra única opción, el deseado final de nuestra empresa.
…
Siete días antes. Soy un triunfador, también el mayor consumidor de mi producto. El éxito me sonríe, todos los periodistas alaban mis decisiones como algo de suma importancia para la humanidad.
-Es evidente que mi legado me sobrevivirá como un regalo que le dejo al mundo.
Claro que no era un regalo desinteresado. He recibido mi buen pago y vivo cada instante como el puto amo que soy.
Inventar instantes de Euforia me ha hecho tan asquerosamente rico que el dinero me quema como el fuego lamiendo los árboles de un bosque en llamas.
…
-¿Cómo puede no asegurar que lo único que ha hecho es inventar una droga?¿No es cierto que ya hay más adictos que a cualquier otra existente? La gente hace cualquier cosa por sus probar sus pastillas mágicas
-Deberías, te veo tenso. Esto te deja de puta madre.
Putos, putos, putos haciendo cualquier cosa por la puta audiencia
-Ningún país ha prohibido mi producto, es un jodido gran invento
…
Todos quieren ser parte de mis momentos. Llegan a asesinar por pertenecer a mi círculo secuencial.
Evidentemente yo tengo la última palabra y, bajo ningún concepto, un asesino seria digno de caminar a mi lado, a menos que lo mereciese.
…
-¡Esta va a ser la jodida mejor expedición fracasada!
Escojo a las más hermosas mujeres, a los mas bellos hombres, para ser mis más fieles compañeros en este viaje a la muerte, esta mierda va a ser buena. Ellos morirán por mi, por un instante, sin dudarlo.
…
-Es un concepto sencillo, busca el contraste, como una balanza: iEquilibrio!
-¿Qué quiere decir, señor Garcia?
– Que te sientes de puta madre tras la mayor de las penas. Murió mi madre…- se me quiebra la voz en un punto lejano del universo-. Soy tan feliz.- Y me recupero-. Caes en desgracia, te tomas nuestra pasti y estas a full.
-Y ¿creé que su droga está provocando que la gente se automutile para que la subida sea más fuerte?
…
Uno a uno beso sus labios fríos. La derrota se nota en los movimientos tristes de todos. Con el beso les dejo un grano de arroz en el paladar. Permito que el mio se disuelva entre los jugos de la boca-.Vamos a morir
Me embarga la tristeza por un instante y luego, el cambio, el salto brutal.
LaRataGris
Acabas de leer el reto 12 de Insectos comunes, ¿qué tal?¿ha cumplido lo que prometían las reglas?
Un día Donovan nos dijo que eramos la resistencia. Nos había creado el propio enemigo pero teníamos la obligación de ser unos dignos oponentes.
Recuerdo como fui escogido, entre otros, por tener unas ideas contrarias al régimen. Sin fijarse en si eramos afines entre nosotros, crearon un ejercito al que enfrentarse. Fue sencillo; solo tuvieron que prohibirnos ser cualquier otra cosa: «O eres el enemigo o eres el enemigo».
Nos vimos en la clandestinidad por expresar ideas.
-Somos resistencia- Nos íbamos reconociendo en pequeños detalles que el rival se molestaba en acentuar. Escribía nuestro contrario, en los periódicos, nuestras ideologías para que las leyéramos y las asimiláramos propias. Nos dejaba actuar, ya llegaría el momento de eliminarnos, cuando el creyese necesario y hubiese exprimido toda nuestra lucha, si no conseguíamos ser la verdadera resistencia primero, si solo eramos un espejo sobre el que reflejarse y justificarse.
Antes era diferente. Tocabas para nadie, para una o dos personas; con mil soñabas en el mejor de los casos. Salías comiéndote el escenario, destrozándote la vida por que si no parecía demasiado muerto todo.
Hace tiempo que te has quedado como secundario de lujo, corista fugaz en recuerdo de viejas juergas, de las que nunca se recordaba el final pero si la camaradería del principio.
Colaborador de mirada ausente.
Las casas de discos te mantienen a la espera de que una sobredosis les permita hacer dinero reeditando una discografía que poco o nada ha aportado a la vida hasta ahora.