Al final, el mundo…

3 agosto 2015

Según la cabalística el día catorce del mes catorce de dos mil quince, una conjunción de veintitrés estrellas, conspirara para que siete hechos asombrosos se sucedan en quince países prósperos, durante los treinta días consecutivos a dicha fecha. Más de siete mil doscientos catorce miles de millones de seres humanos se maravillaran y el único cielo que conocemos se romperá con el peso de la lluvia que descargara; cuatro trillones de gotas rojas como la sangre caerán como balas perdidas. Después la humanidad perecerá.

Esther se soltó de la barra del metro. Se había parado de golpe, dándole un tirón seco en el brazo que se le había extendido por todo el cuerpo. Fuera el túnel oscuro parecía engullir la esperanza.

El resto de pasajeros, como parte del mobiliario, permanecían tranquilos en su sitio- tal vez soy yo la que se pone nerviosa innecesariamente.

Tras estar una eternidad parados comprobó la hora en su reloj, sin darse cuenta que se habían detenido las manecillas, pensó que aún no llegaba demasiado tarde.

De pronto el metro se puso en marcha y ella corrió a sujetarse a su barra, la abrazó mucho más segura- ¿catorce del catorce?¿quince países prósperos?- se dijo- eso es imposible. Nada puede destruirnos.

LaRataGris


Que todo cambie…

27 julio 2015

– Donde digo Diego…- el presidente multiversal hablaba un chino muy castizo. Se equivocaba y rectificaba porque era blanco un día, negro si le cambiaban los vientos, podía pasar por rojo si no le implicaba marcharse por el camino de la izquierda. Era una apariencia estética para mantener contentos a sus votantes y a sus posibles votantes.

Levantaba los brazos y sin apenas mover los labios- prometo- y prometía papel mojado que a pesar de todo demasiados creían seco.

Pero la gente estaba cansada de tanto blablabla, por eso lo volvieron a elegir mientras las malas lenguas seguían criticando. Es curioso como el universo disfruta de la ironía con tanto tonto suelto.

LaRataGris


La historia al vérres

20 julio 2015

Al revés: dicese de algo o alguien que esta del lado contrario al que le tocaría, de forma literal o metafórica.

Ya en el siglo XV empieza a identificarse individuos con pies por cabeza a los que se les denomina los berréicos, por los berridos que proferían durante los festivales de la luna nueva. Es más tarde, a finales del mismo siglo, que se acortaría para reconocerlos como los al vérres, termino actualmente en desuso por el más común, al revés. Con el paso de los años fue ganando fuerza una concepción más genérica de la palabra para dejar de ser mera mofa del grupo anteriormente citado. Es en este punto cuando obtiene un significado más amplio, llegando a describir cualquier situación anómala. De echo, entrados ya en el nuevo siglo, desaparecen todos los miembros berréicos y se deshace la sociedad, pasando a ser al vérres vox populi de su segunda acepción.

No se sabe muy bien ni cuando, ni por qué, desaparece la raiz al vérres por la inversión silábica. Se cree que el mismo populacho decidió que fuese una broma, escribir al vérres al reves, el que fue aceptando la sustitución del termino correcto por el incorrecto. Las juventudes de las élites acaudaladas de la época acaban por usarlo como diferenciación respecto a sus mayores e incluso los adultos acaban por adoptarla para aparentar cierta mocedad.

Finalmente la real academia de la lengua se ve obligada a aceptar el termino en uno de sus primeros decretos, halla por el mil setecientos trece, abrumados por el uso popular. Primero como una nota aclaratoria de la palabra inicial pero, actualmente, borrando cualquier rastro de su etimología.

En nuestros días a llegado a desaparecer de infinidad de textos que se han ido adaptando a los tiempos modernos. Prueba de ello todo un fragmento del quijote en el que Sancho intenta hacer entrar en razón al noble caballero sobre el uso correcto de al vérres en una discusión tabernaria, hoy ese pasaje parece no haber existido.

Ya en el presente, algún autor contemporánea, ha intentado reintroducir el termino con escasa fortuna, convirtiéndose inmediatamente en objeto de burla por parte de compañeros menos informados.

Desde la plataforma por la recuperación de termino en desuso queremos romper una lanza en favor del hermoso vocablo y devolverle su corrección académica.

En palabras de Lorca en su conocido haiku al vérres: que el pasado nos muestre el futuro. No debemos permitir que el futuro sea el que reescriba el pasado.

LaRataGris


Condenados a la primera parte

14 julio 2015

Al final de los créditos de una película, con la última página de un libro, cuando las luces se apagan y la cabeza pensante que ha urdido todo aquello se va a dormir, la industria hace su balance de daños. Calcula los beneficios repartidos y se plantea la viabilidad de una segunda parte y en que condiciones.

Segundas partes nunca fueron buenas, salvo en asumidas excepciones. Hay que limitarse al esquema de la primera o alejarse tanto que pierde la esencia original. Por norma estamos condenados a escuchar una y otra vez la misma historia, a que nos la vuelvan a explicar. La clásica chico conoce chica, cambia al hombre, la mujer, ambos, dos muchachos, tres adolescentes, perro meet gato…mil variaciones según zona geográfica, target o número de calzado. La acción definida por el número de explosiones; siete patadas en el estomago, veintitrés puñetazos en los genitales y el bueno ganara parando balas con los dientes. Comedias de lo soez, alguna un poco más surrealista, que dramón que el género sea la excusa para aburrirnos una y otra vez, una y otra vez. Quizá si nos atreviésemos con otro principio, si tras los créditos se leyese un continuara para ahondar en la psique de los personajes, las motivaciones, su futuro. Dejemos las luces encendidas y que sea el artista, no el industrial, quien decida su rumbo. Que si en algún momento su corazón varia el ritmo pueda explicarlo y no sea sustituido por algún becario al que papa le da de comer.

LaRataGris


Historia de mis hombres lobo

7 julio 2015

Hay muchas historias, casi todas hablan de la luna, los instintos, la caza: son simplistas. Ser un hombre lobo es que se te hallan metido en el cuerpo quinientas veintitrés voces que no se callan jamas, te vuelven loco. Vives deprisa, intentando que la inercia te evite el tener que tomar una decisión de entre todas las opiniones que gruñen en tu cerebro. Caes hacia arriba, subes, flotas hasta estar tan alto que sólo te queda regresar. El suelo se acerca más rápido, más duro, más real…entonces todo se detiene menos las palabras y estas muerto, escuchando demasiados ruidos.

-Ya era hora de que te despertaras- no hay afecto en la mujer sin alma, hace tiempo que dejo de sentir- la policía me dijo que mi teléfono era el único que encontraron tatuado entre tus cosas, no esperaba ese honor.- Cierro los ojos intentando contener el resto de voces- pensaba que tu jamas te parabas.

-¿Tienes algo? Mi cabeza sigue igual de revolucionada tras la caída. No ha desaparecido ni una sola de las voces. Necesito algo que aplaque la realidad.

– No tengo nada. Tendrás que estar sobrio, al menos mientras estés en el hospital.

……

Para muchos salí siendo el mismo- ¡Hombre lobo!- me gritaban- salvaje hombre lobo- Yo era para ellos el instinto perdido, una pulsión de cadencias al caminar- Rock’n’roll hombre lobo. ¡ Rock’n’roll!-Pero yo había salido sin las voces.

Nunca les había hecho demasiado caso. Siempre he sido de seguir mi camino sin lazos, sin cadenas, sin pensar demasiado. Un salto al vacío cargado con una mochila y estimulantes: sonrisas histriónicas, de dientes apretados y aullidos de sexo sin amor. Exudaba placer vacío en el uso de cada una de mis relaciones. Jamas me arrepentí de irme sin pagar. Siempre les prometía la eternidad y otro día los cambiaba-¡ Rock’n’roll- volvían a gritarme y yo ya era otro hombre lobo, siempre en el filo pero aún por caer y necesitaba reencontrar a mi mujer sin alma para no volver a perderme.

……

– Sólo fuiste un día. Me sentía tan sólo en aquel hospital.

– Me llamó la policía pero en realidad yo ya no era parte de tu vida.

– y sin embargo sigo teniendo unicamente tu teléfono. Puedes arrancarme mi alma si quieres, igual que arranque yo la tuya. He estado limpio- Noto como aún le duele respirar.- Estoy fuera y aún no me he metido nada.

– Recuerdas cuando hombre lobo ya era demasiado salvaje- desliza suavemente las palabras, más para ella que para mi. Me habla en tercera persona como si yo ya no estuviese, pero tenía que convencerse de no darme una última oportunidad, ya habíamos pasado por demasiadas.- No le importaba si no abría los ojos, los apretaba dejando una pequeña rendija, como si quisiese ver lo que pisaba cuando en realidad era su inercia la que le llevaba a los garitos de siempre. – de repente vuelve a mirarme y se dirige a mi para recriminarme como la trataba-te acuerdas hombre lobo. No puedes ni imaginarte las noches en vela, llorándote.

– Yo…por aquella época, yo estaba

-¿Colgado? Hombre lobo siempre estaba de viaje. Sus amigos, los camellos, buscaban crédito entre sus bolsillos. Si encontraban algo le encendían hasta que eras tu el que amanecías muerto en un sueño.¡ Para mi estabas totalmente muerto!

– Ya nadie me quería pero mis despojos seguían pensando que si, eso era suficiente: soy cojonudo. y el espejo conspiraba para mantener la mentira.

-Un día tu reflejo me dijo que estaba esperando a que te relajases. Que eso te haría desaparecer y el podría ocupar tu lugar, el lugar de hombre lobo. Sera mejor que no vuelvas a perseguirte en los espejos o no sabrás si eres un vampiro que ha perdido su mundo izquierdo o es que ya no eres tu mismo.

– He cambiado, ya no soy Hombre lobo.

– Tu jamas fuiste Hombre lobo. Eras un perro jugando a ser, eras un medio hombre patético y deprimente, pero yo te quería y me hiciste daño.

– Soy otro. No volveré….- se va antes de que pueda acabar la frase así que marco un número de teléfono- soy hombre lobo, fucking rock ´n´roll hombre lobo. Las voces están de regreso.

LaRataGris


El rincón del poeta

30 junio 2015

El poeta vivía un sueño de palabras delicadas, con las que construía frágiles fortalezas de resistencia. Pintaba la realidad con plastidecores y tinta china pero, siempre el hambre, acababa guiando sus pasos por los caminos de la condena. Tenía un trabajo prisión en el que debía producir grises.

Cada día, el amo, contaba los excedentes que tenía que destruir-¡Tiene que sobrar más- gritaba cuando se sentía un pobre que no derrochaba, que malgastaba menos que su competidor- ¡Tenéis que ir más deprisa vamos, vagos, producid!

– Uno más- se decía el rapsoda- sólo uno más para poder comer.

Si nadie miraba escribía un verso apresurado, apenas un haiku, al que robarle el olor durante el resto de la jornada. Una esperanza.

-¡Señor Eme!- Su dueño estaba formado por los peores clichés de un tirano. Transmutado en cerdo sudoroso, de sonrisa parca y palabras ofensas- existe un rasgar de lápiz inapropiado en esta oficina, como si alguien escribiese versos para no estar trabajando ¿Sabe usted algo?

-Fue,- la hoja arrugada de palabras se pierde en el bolsillo- fue sólo un instante.

– Ha de producir, esclavo. No le pago para holgazanear. Que no se repita.

Una cámara comenzó a seguir sus pasos de poeta, alguien contaba las veces que respiraba, si perdía algún segundo en un movimiento innecesario.

Me duele el hambre. Yo que sólo necesito un punto pequeñito donde caerme muerto, beber el aire de forma suave y pausada. Me obligan a la inmediatez, a lo mundano.

Me duele el hambre, amigo mio, de una forma que sólo puede ser sentida, me es imposible explicarte como me esta pudriendo por dentro esta sin razón que es el trabajo.

Me duele y se me corta el aliento con lo que quieren que haga y hago. Me sienta tan sucio este traje de obligaciones que me desnudaría para no necesitar sus telas infectadas. Quedaría a la vista, igual que en esta carta que te mando, comería vientos si no me doliese tanto este hambre que me destroza.

-¡Señor Eme!- siempre otro grito- salga del lavabo, ya lleva demasiados segundos sin hacerme ganar más dinero- pero Eme se había marchado.

LaRataGris


Calla ruido

22 junio 2015

Si esta noche me pierdo, si el laberinto es demasiado oscuro y frio, lleno de callejones sin salida, calla ruido, que los vigilantes no crean escuchar pasos.

Escribir, dibujar, es buscar caminos nuevos donde antes sólo había un muro. Difícilmente invocaremos una salida mágica, nuestro destino es vivir paseando una y otra vez por calles ya vividas, por eso el arte ha de ser un trazador de nuevas vías que intentan incidir lo máximo posible en la realidad.

Nuestra ineptitud, nuestra inexperiencia, nuestra gorda soberbia nos vacuna contra la inteligencia, nos inmuniza para que no protestemos, ese es nuestro camino guía. Es muy difícil que una sola persona alcance el Nirvana intelectual. Necesitamos tejer redes de personas que inviten al pensamiento crítico y seguir avanzando en la construcción de nuestro laberinto.

En el intento de amordazarnos se evidencia lo estrecho que son sus caminos, la dirección única y sin ramificaciones que quieren imponernos. A los laterales de su linea recta existen prisiones para todos los constructores que sean minimamente transversales al sistema. Es allí donde viviremos una gran mayoría, sabiendo que es legal la ilegalidad, que las hojas son laberintos de libertad sobre las que perdernos, aunque les duela la verdad a los mentirosos.

LaRataGris


El furor de la batalla

15 junio 2015

-No tengáis miedo- el estadista de altura, en realidad, en la realidad, el hombre pequeño al que la vida le excede, él, se sentó sobre su trono de estiércol e intento calmar a su horda de no vivos- la existencia volverá a sonreírnos. Únicamente hemos de esperar el próximo ciclo.

Muchos de los suyos, de cortas entendederas, le aplaudieron. El resto de zombis, temerosos de perder sus privilegios, también palmearon sus palabras a la par que murmuraban a sus espaldas preocupados-¿ y si no se soluciona por arte de magia?

-Nuestros enemigos-gritaron los titiriteros- no están preparados para la ardua tarea.

Descalificaban, tergiversaban y se agarraban a cualquier trapo sucio, por pequeño que fuese. Los patinazos contrarios eran la droga que deseaban como un yonki anhela su falso paraíso.

Mientras tanto, en otra realidad que comparte espacio, los que llaman huestes del averno no se apostaban para el asedio, no preparaban la guerra como estipulaba el código de las buenas prácticas para que todo aparente cambiar sin cambiar. El ejercito de los perdedores atacaba sin más, sin gritar, sin orden ni jefes. Envolvieron los desiertos de una niebla de vida espesa, de esperanza, que es lo poco que les quedaba.

– A veces; cuando decís que no estamos preparados para hacer las cosas, significa que no las haremos como vosotros habéis hecho hasta ahora. Y eso es bueno por que no queremos ser vosotros, ganadores.

LaRataGris


Los misterios de los monumentos ridículos

9 junio 2015

Capítulo 1.

Barrio de la talus. Año uno después de la cuarta crisis.
-Cuando Ramon Seisdedos Marquez, vecino del popular barrio del Talus, murió su único pariente vivo conocido, un chihuahua al que quería como a un hijo, heredó todas las facturas y compromisos del amo.
– Guau
-Intuyendo la imposibilidad de recuperar su dinero los diversos acreedores han interpuesto una demanda colectiva con la intención de que, en palabras del abogado principal de la acusación, Ese maldito chucho del diablo sienta todo el peso de la ley.
-Guau, guau.

– Te has fijado- señala el televisor- el perro le esta meando la pantorrilla.
– Apaga eso antes de que te quedes…
– Más idiota de lo que ya eres, aunque sea imposible- pronuncia cada palabra con la desgana de haberla escuchado mil veces- deberías empezar a buscar comentarios más originales si no quieres que te los roben antes de tiempo, empiezas a repetirte
Ignorándolo coloca el último palillo de una torre eiffel  levantada a base de mondadientes planos- listo, otro monumento para la colección.
– Sabes, por esta vez te haré caso- apaga la caja tonta enmudeciendo el aire. Lleno de vacío se ve en la necesidad de romper el silencio- total ahora van  a hablar del tipo ese que no deja de insultar a la ONU
– ¿Hank?
– Como se llame, el de: ¡Os voy a meter una bomba por el culo a todos los representantes de las Naciones Unidas! Puto pirado. La tele necesita dejar espacio para la poesía- se levanta impulsado por un resorte imaginario y con las manos clamando al cielo recita

– El cielo susurra tu nombre
y se que eres mi hombre.
Aunque me robases el coche
te amaría toda la noche.

– Cállate ya- se apresura a detenerle- eres un pésimo poeta, aunque existiese ese delicado espacio tu no estarías invitado a el.
Antes de que pueda mandarlo a la mierda el tintineo de la vieja campanilla de la puerta llama su atención.
– Buenas tardes- Un hombre alto, de rostro impenetrable, entra cojeando a la oficina. Viste de una forma demasiado elegante para esa zona de la ciudad.
– Buenas tardes- contestan al unísono mientras Harold comienza a fingir que escribe palabras en el portátil apagado
Lloyd se levanta tendiéndole la mano al recién llegado.- Señor Hank, por la tele parece usted muchisimo más enfadado.
– No han de preocuparse- contesta el extraño- si no son de la O.N.U. no tengo nada contra ustedes. Además, preciso de su ayuda.
– Usted dirá -Lloyd se recoloca en la silla mientras le señala otra a Hank.
– Mi socio acaba de morir y quiero que encuentren algo que me intento esconder toda su vida.

Sede secreta, no oficial, de la organización de las naciones unidas:
El operario quince mil uno juguetea con un post-it rosa fluorescente, lleno de manchas de tinta y palabras parecidas a los surcos de un riachuelo.
– Se requiere cierta habilidad- explica el agente especial cero cero setenta y siete- para que tu escritura suene como una línea sin sentido. Es una clave complicada de descifrar- mira orgulloso de su habilidad, hinchando la papada como un sapo rechoncho.
– Y, ¿Qué pone?- Quince mil uno se humedece los labios mientras observa el galimatías allí escrito, sin demasiada esperanza de poder entenderlo a menos que setenta y siete empiece a colaborar.
– Es sobre el contacto de Hank con la agencia de detectives.
-¿ Si?- le apremia quince mil uno mientras teclea en una vieja máquina taquigráfica-¿De qué hablaron?
– Hank les ha estado hablando del chihuahua y de los monumentos ridículos. La lengua le daba zarpazos a ese malnacido. Parecía como si no pudiese parar de largar
– ¿Crees que pueda haber comprometido nuestros intereses?
– No, dependerá de lo que encuentren. De momento sólo han aceptado el caso para poder cobrar. Pero ya nos ocuparemos de que no halla nada al final del camino que les haga albergar alguna duda sobre nuestras buenas intenciones.
– ¿Qué nuevo curso ha de tomar la acción?
– Continuar la persecución camuflada del individuo, intentar desviar la atención de los investigadores sobre otras construcciones mínimas que les impida desentrañar los misterios de los monumentos ridículos. Eliminar al chihuahua antes de que consigan el collar ultrasónico.
– ¿Coste total?
– Siete hombres y seis días.
– Excelente- con un gesto despacha al agente mientras revisa la hoja para comprobar que todo este anotado. Una vez satisfecho busca un hueco entre los archivos clasificados sobre Hank. Demasiado papeleo, piensa a la par que anota en una esquina: referencia cuatro cientos ventiseis. Contacto agencia- tocapelotas: ver papelera. Y lanza una bola de papel arrugado, con todo lo que acababa de escribir, a la basura. Se queda unicamente el post-it, que pega sobre la portada para que no se pierda.

LaRataGris

Fin capitulo uno.

Bestseller para Insectos comunes, principios sin final.
Acabas de leer la nueva aventura de Insectos comunes. Se trataba de escribir el primer capítulo de un bestseller. El título estaba escogido según las iniciales del nombre de cada uno de los componentes y una tabla elaborada por el Cerdo Venusiano. Existían varias normas al respecto que espero haber cumplido.
A mis compañeros y compañera les toco otros titulos, a cual más loco, disfrutalos:
Poe y los castigos rojos por Esther Magar

Los ejércitos de los robots tecnológicos por Jean Rush

30 años de relojes binarios por Daniel Centeno

Las torres de los orgasmos secretos por Toni Cifuentes

5 historias de castigos binarios por Luis Ernesto Molina Carrillo

Pasión y 5 historias de los exquisitos por Manu LF

Los crueles postes rojos por Benjamín Recacha

Y si quieres saber como acaba este bestseller Luis Ernest Molina Carrillo lo acabo en nuestra Cita a ciegas


Operarios

1 junio 2015

Justo antes de amanecer, tenemos que darnos prisa, colocamos las piedrecitas del camino. Le damos una nueva capa de pintura al cielo y sonreímos por que estamos trabajando.

La jefa indica la disposición de las cosas. Estudia el mapa de distribución y con una mano señala- allí, árbol. Aquí, casa. Acullá, un coche…

Poca gente nos molesta a esas horas. Tres o cuatro que esperan que les pongamos las calles que necesitan recorrer- ¡Vamos!- gritan porque los que madrugan siempre tienen prisa.

De allende el horizonte llega un operario asustado, aspaventando con las manos- Ahí, ¡Ay!, ahí hay alguien en la nada.- un sonámbulo que se salto todas las medidas de seguridad y se quedo a dormir. A veces pasa.

– ¿A ver quien entra ahora a por él?- todos sabemos que nunca es fácil regresar, por eso cobrábamos un plus de peligrosidad que los recortes se han llevado por delante. Aún así lo echamos a suertes y Manel empieza a ajustarse la escafandra, válvulas sin obstruir y cada indicador al máximo. El tiempo es vital para que no se nos acumulen las bellas durmientes, con más observadores más riesgo de un error.

-¿Preparado?-levanta el pulgar y sonríe. En un segundo desaparecen, se convierten en haces de luz, le hablan pero ya no entiende el pito largo y monótono.

Un sonido metálico lo une a la grúa que lo transporta hasta el filo de la nada. Esta solo. Las cosas esta donde toca, incluso el peligro. Salir de la zona de seguridad ralentiza los movimientos. Manel tarda una eternidad en coordinarse, hay un intervalo de treinta minutos entre paso y paso mientras, el sonámbulo parece despertar. Aún debe tener seis meses antes de que consiga abrir los ojos. Acelera su paso, consiguiendo que su aliento empañe la visera.

Pasan días y noches en los que los operarios construyen y destruyen la ciudad a su alrededor, calculan los pasos que dará durante esas veinticuatro horas y vallan un pasillo para que nadie se lleve por delante al hombre estatua. Pasan las semanas, los meses se hacen estaciones antes de poder tocar al sonámbulo que en este tiempo se ha despertado totalmente y con el su dragón del sueño.

El grito lo detiene todo, nos paralizamos, sabemos a Manel muerto.-Tendríamos que haber estado más cerca.- nos lamentamos- Quizá se hubiese despertado con el ruido de la grúa pero Manel no hubiese llegado a entrar.

Dejamos un vacío donde a partir de ahora habitara la bestia, suplicando que muera de inanición antes de que escape cualquier noche y se lleve a más operarios.

LaRataGris