3 julio 2012
Andres se había esculpido la resignación del que triunfara. Ahogaba sus días en una vida aburrida, a la espera de la próxima aventura que le rodearía hasta hacerlo crecer. Tenía una habitación vaciá para todos los recortes de periódicos que hablarían de sus hazañas. Un cómodo sillón sería su descanso de tanta lucha y ajetreo, cada día comprobaba que no se deteriorase, se sentaba a envejecer solo y cansado. Los tiempos mejores estaban por llegar.
Rara vez sonaba el teléfono. Le gustaba escuchar su timbre antiguo, estridente, monocorde. Imaginaba su oportunidad, soñaba que no la desaprovechaba mientras dejaba que el molesto ruido se fuese apagando en la sala a oscuras. Nunca salía por miedo a que ese fuese el momento en el que la vida le iba a sonreír y, si alguna vez se veía obligado a dejar la casa, siempre regresaba mirando el número de mensajes del contestador; con uno solo sonreía y se sentía tan feliz antes de borrarlo sin escucharlo. Su móvil recogía polvo sobre la mesa, rompía las cartas nada mas recogerlas, borraba los e-mails pensando que el que destruía era el definitivo, sin perder la ilusión de saber que ese era su momento pero el no había fracasado al intentarlo.
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25 junio 2012
No hay viento en la nave estelar. Las bombas renuevan el aire de una forma suave y silenciosa mientras educadora nos cuida. Mañana llegaremos a la tierra. Miramos por las ventanas esperando ver algo diferente a lo que nos hemos encontrado durante todo el viaje pero solo hay estrellas sobre fondo negro, tampoco sabemos que buscar. Nuestro mundo es únicamente una referencia en los monitores, la descripción de algo que deberíamos amar pero no hemos vivido. Somos los privilegiados a los que nos pudieron pagar una buena guardería.
Educadora anuncia con su voz metálica la reentrada. Comprobamos que todo este listo y nos sentamos a esperar en unos pupitres que se nos ha quedado pequeños. El ordenador recita uno a uno el nombre de los supervivientes y nos ponemos en pie para recibir los diplomas. Siempre con sus frases amables le sonreímos a la pantalla con todos nuestros logros.- Jack, ven aquí pequeñín.- Acaricio sus teclas y dejo que me arrulle por última vez mientras se imprime el título. Quince flamantes bebes preparados para el futuro. Empieza a hacer calor y sabemos que ya estamos cayendo.
No reconocemos a nuestros padres. Los rostros que nos esperan envejecidos podrían ser los de cualquiera. Educadora nos indica a quienes abrazar, también indica los muertos de uno y otro lado durante la espera. Algunos se han quedado sin familia yo, en cambio, puedo querer a Amanda que me recibe con lagrimas en los ojos, papá no existe. Es un encuentro breve, un saludo ligero antes de empezar el colegio. Le entrego el diploma para que se pueda sentir orgullosa y lo enmarque, le doy un beso en la mejilla y me despido agradeciéndole mi educación. El único jardín de infancia con viaje final de curso a Orion, experiencias que nadie más me podía dar… que más da que sea un señor bebe de cuarenta y tres años a punto de aprender a leer y escribir.
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18 junio 2012
Eran malos tiempos para respirar, ya ni imagino comer o sonreir ligeramente con chistes sin gracia. Aún así me duermo soñando con sobrevivir, con cosas que cambian sólo por que no es decente que te traten como a un perro desahuciado. Dejo mi vida en deposito en una casa de empeño que me da treinta días para recuperarla y, a pesar de los momentos bajos, me entristece ver lo poco que ofrecen por mis recuerdos y los segundos más felices.
En un mes mal venderán todo lo que no halla podido rescatar y entonces, sin vuelta atrás, desapareceré lenta y dolorosamente. Gasto mis ahorros temporales en ducharme y un traje nuevo para aparentar que no soy un indigente que no puede permitirse un trabajo. Me ofrezco donde no hubiese querido, solo es un bache que pronto dejare para ser el que era, pero nadie llama.
Pasado el plazo me siento a mendigar delante del escaparate donde muestran mis restos. Espero ver salir a alguien con una de mis reliquias, entrar a reclamar mi parte proporcional del trato y pagarme un buen entierro. Ni los que me compran parecen reconocer el despojo en que que me he convertido. Ellos también son fantasmas que no se pueden permitir una vida de marca. Con el mal tiempo revenderán todos los artículos adquiridos y, con cierta congoja, lo poquito de original que quede en su existencia, Cada vez a menor precio, por una fosa común y alguna oración sin sentido.
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14 junio 2012
Habían prohibido que nuestras piernas fueran mas rápidas que nuestro cerebro. Nos dieron razones extremadamente lógicas para no saltar. Educaban el instinto para que valorásemos sus estructuras por encima de nuestras vidas y el que no obedecía era un terrorífico terrorista que no se lava y tiene la cabeza llena de pajaritos.
Se nos permitía la pobreza, el hambre, las carencias, el vagabundeo y la mendicidad pero no robarle a los ladrones ricos para dárselo a los humildes. Nos convencieron de morir lentamente, sin hacer nada que fuera peligroso. Nosotros mismos eramos nuestros mejores guardianes, condenábamos a cualquier oveja descarriada, la lapidábamos hasta que confesaba su crimen. Nada importaba si le empujaba la supervivencia o la avaricia. No éramos capaces de analizar que los mismos finales tienen distintas causas, habíamos aprendido bien la lección. Acaso no estábamos todos perdiendo la vida de una forma ordenada y pacifica. ¿Quienes se creían ellos para querer sobrevivir? Habían aprendido a correr mas que las normas pero no a saber explicar sus motivos y, nosotros, éramos demasiado estúpidos para comprenderlos, aunque nuestras entrañas rugieran la solución…
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6 junio 2012

Canción de gustavokarrancio para Subresiduos basada en los microrelatos: «Somos muy rock and roll»
y
» Vestida de incorformismo» de LaRataGris.
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4 junio 2012
Ha pasado un año y Carolina se ha quedado pequeña en su casita de muñecas. La dejaron encerrada con juguetes de frases prefabricadas y, ahora, solo sabe repetirse como un loro. Su cuerpo, que no se ha enterado de su mente frágil, ha seguido creciendo cada día hasta que todos la han visto con las formas de una adulta responsable y le han dado cuchillos afilados para que pueda hacer malabares.
La abrazan para despedirse de la niña que ha sido, le dicen lo contentos que están por que pueda alejarse y caminar sola. Sin entender nada, ella, se marcha por que es lo que le han pedido. Se suicida cada amanecer por que nadie le ha dejado tiempo para aprender a envejecer o madurar, tampoco se lo han enseñado- tarea imposible-. Es una adulta prematura, víctima de la velocidad y la eficiencia de un tiempo que necesita carne fresca que no piense demasiado.
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28 mayo 2012
Había tantos libros en aquel almacén, historias desgastadas de haber sido tan leídas. Aún así no dejaba de entrar gente. Inconformistas, parecían necesitar releer todo aquello para no traicionar sus ideales. No eran como mis perros; actuando por instinto, atentos a mis palabras, un simple gesto para saber que hacer… Caímos sobre los sospechosos sin hacer preguntas, reduciendo a aquellos intelectualoides de tres al cuarto con el salvajismo que se merecían. Eramos pura rabia desfogándose, preparándose para lo peor que estaba por venir.
Ismael seria el encargado de descifrar y archivar todos los libros. Poco a poco se fue descolgando de las misiones y adquirió la soltura suficiente para leer dos o tres ejemplares al día- para cuando acabe habrá pasado media vida- su lamento se volvió ansia y, con el tiempo, empezó a pasarse veinticuatro horas enfrascado en el galimatias de aquellas bombas literarias. Las palabras le consumían en largos silencios de los que no podía salir: no comía, no bebía, ni practicaba ninguna actividad sana, solo desgastarse a la luz de todas aquellas peligrosas frases.
– Pol- y su cuerpo se tenso a la espera- tendrás que ayudar a Ismael. Tu eres el que mejor lee después de el. Evita que desaparezca entre tanto papel.
Aquello fue una bendición para Ismael que empezó a descargar parte de la mierda que estaba leyendo en su nuevo compañero. Se les escuchaba reír a carcajada limpia, ridiculizando todo aquello que tenían que hacer suyo. Aprendían las técnicas del enemigo para poder derrotarlo y, un día, tuvieron una idea- Si destinásemos mas efectivos a aprender podríamos empezar a pensar como ellos y les atraparíamos en mil emboscadas-. Cada soldado lector parecían ir necesitando un segundo y el segundo acababa opinando como el tercero y se les daba un cuarto, un quinto hasta quedarme solo ante un equipo de asalto formado por mi mismo, sintiendo que sus ojos me juzgaban, que imaginaban palabras prohibidas y se transformaban en intelectuales preparando una guerra contra su único enemigo, yo.
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21 mayo 2012
Piter encendió uno de sus cigarritos prohibidos, mucho mas suave que las píldoras oficiales que de una sola dosis pretendían quitarle el mono de todo un día. Con cada calada se tranquilizaba por no recibir la sobredosis de silencios. Guardo la pastilla que no se había tomado en un sobre electoral, envuelta en uno de los papeles que habían hecho campaña durante aquel mes. Sin marcar ninguna propuesta escribió sobre la linea de puntos para otras ideas- legalizar la vida.- Sabía que a nadie mas le parecería una versión plausible pero aun así fantaseo con que la lotería le diese la razón.
Hacia frío en la calle donde los ciudadanos del partido aprovechaban las Últimas horas antes de poder depositar su voto en las urnas. Gritaban sus eslóganes mas pegadizos mientras enarbolaban pancartas a favor de su ley. Todos tenían la esperanza de prosperar, que el mayor número de personas eligiese su punto de vista para luego tener más posibilidades en el sorteo.
Piter se dejo llevar por la brisa mientras esperaba la misma hora que todos.- Andrea- llamó- vas a votar?- y fue una forma de romper el hielo, los dos sabían que el voto era obligatorio.
– Pondré algún chiste junto a lo de otras propuestas- Piter sonrió cómplice, sabiendo que el
chascarrillo era un confesión de confianza; los dos conocían la ley, nadie debía salirse de la versión oficial ni en la casilla que ofrecían para hacerlo, era una patraña para contentar a los neolib.
– Quieres una pastilla?- pero el no se sentía tan a gusto como ella y le dijo que ya se había tomado la dosis recomendada, nada de cigarros, lo correcto. Caminaron hasta el centro de juego sin decir nada mas, como si ella oliese la desconfianza y prefiriese callar. Pequeños bombos, imitación del gran bombo neutro, recogían las papeletas del planeta para poder celebrar el megasorteo al día siguiente. De entre todos los papeles uno sería la verdadera versión oficial por cuatro años y nadie la contradeciria si no quería acabar en una cárcel inexistente.
epilogo:
Una vez más leyeron la frase- ser dominado por el presidente elegido por el presidente saliente- un año mas volvían a autoproclamarse, ningún sorteo cambiaba las normas pero nadie decía nada por que por un día habían aparentado reclamar libertad y eso tenia que bastar…
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14 mayo 2012
Aquella mañana Sofia no se levanto a tiempo, no puso en marcha el engranaje y el sol salió un poco mas tarde. El amanecer tardío acorto las horas del día y algunas voces se quejaron de la escasa luz mientras ella se preparaba un desayuno de medianoche para el picnic en el balcón.
Le gustaba bailar con la brisa; dejar que sus pies danzaran en el suave crepitar de las estrellas mientras la comida se llenaba con las fragancias de la noche y su sabor se hacia un sueño indescifrable.
Solía despertarse en ese mismo balcón; con el manto de noche retirado y el cielo esperando a que alguien girase las manivelas del nuevo color. Llevaba mas de un año amaneciendo a deshoras y Julian se había cansado de encubrirla. Había alargado todo lo que podía la noche y, contra mas duraba esta, mas quería quedarse Sofia a admirarla. Se dormía tarde y cansada, incapaz de seguir el horario. El firmamento era un lienzo en blanco que ningún artista se atrevía a profanar así que la vida se desperezaba sentada en la cama, esperando que la trabajadora pusiese la maquinaria a funcionar.
Finalmente un burofax la invito a visitar las oficinas centrales, eso si, fuera de horas de trabajo para que afectase lo menos posible a su rendimiento- Estimado señor,- contesto por correo ordinario- lamento informarle que mi tiempo libre lo gasto en dejarme llevar por el olor de las estrellas. Es por eso mismo, y no por otra causa menor, que no podre acudir a una cita tan importante como la que usted me propone. Quedo a su entera disposición para encontrar un momento en el que podamos coincidir sin que eso perjudique los intereses del otro- y firmo atentamente con un fuerte abrazo y sus mejores deseos- Sofia.
La misma noche en que leyó la carta el excelentísimo señor encargado le pidió a su secretaria que anulase todas sus compromisos, exigió que un tatuador le dibujase una cara de pocos amigos y en cuestión de segundos estaba llamando a la puerta de Sofia con la misiva arrugada apretada en un puño.
-Señorita Social,- empezó a gritarle antes de que la puerta estuviese totalmente abierta- acaso no se imagina usted el daño que le esta ocasionando a la compañía.
– Claro tralali, claro tralala- y se lo llevo al balcón donde ya estaba listo su desayuno de medianoche. Allí lo dejo hablar largo y tendido mientras ella no escuchaba, tenía que dejarse abrazar por los aromas a jazmín y menta. Cuando intuyo que seguía sin decir nada lo interrumpió para que el tampoco la oyera.- No ha sido una noche deliciosa,- le respiro mas que hablarle- algo por lo que no importaría perder un trabajo o por la que, tal vez, alguien podría decidir vivir mas despacio.
Rojo de ignorancia, el excelentísimo señor encargado, bramo de tal manera que las ultimas estrellas que quedaban colgadas del cielo se quebraron. El jamás había tenido tiempo para todas aquellas delicadezas y había determinado que Sofia tampoco. Con lenguaje extremadamente formal redacto un ultimátum que entrego en mano antes de marcharse refunfuñando. Ella, que se había quedado leyéndolo, volvió a retrasar el amanecer mientras se daba por despedida. No podía hacer que el sol renaciera dos veces en un mismo instante para recuperar el tiempo perdido, no quería darle mas horas a las empresas, no necesitaba volver a ignorar a su superior para saber que, así, no se sentía feliz. Con la tranquilidad de saber que ya no estaba allí programo el temporizador y salio por la puerta para no volver jamás. Aquella noche brillo el sol para todos los soñadores y Sofia lo disfruto mientras saboreaba el mejor desayuno del mundo.
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7 mayo 2012
Los días en que hace mucho frío, tanto que a las focas le crecen piernas para que puedan correr y entrar en calor, los osos polares toman café; con dos azucarillos, agitado, no removido porque lo escucharon en una pésima película que marco a toda una generación de animales.
Sus zarpas torpes cogen las tacitas con una inimaginable delicadeza mientras cotillean alrededor de una fogata vestidos de boys scouts y las tormentas pasan de largo. Nadie quiere perderse la conversación ahogada en marea negra así que, cuando llega la noche, no se duerme, ni siestas previas ni largas hibernaciones, se mantienen ojipláticos con ooooos sorpresa y rigurosos turnos para que toda la comunidad de su opinión.
Tienen tanta prisa por vivir algo que preparan planes, mejoran teorías, reescriben una y mil veces las ideas para conseguir un estado zen adecuado… toman café, piensan, mueren y desaparecen con la bandera correcta entre sus manos, siendo utopías venidas a menos, soñadores que no descansan ni se mueven.
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