La puerta gastada

2 diciembre 2013

Entró; la puerta se lo permitió. Se abrió lentamente para dejarle pasar, lo complicado era poder salir. Ya era una puerta vieja y cascarrabias que chirriaba cada vez que la empujaban, estaba Rota y no funcionaba como deben funcionar todas las de su especie.

Al principio intentaron arreglarla, era inaudito una puerta que unicamente sirviese para entrar, ni tan siquiera se respeta a las que tienen un cartel para obligarlas a esa única función que decir de una sin cartel, ni cerrojo o cerradura…quisieron domarla sin que ningún técnico encontrase una solución. Al tercer diagnostico se cansaron de intentarlo y colgaron un prohibido el paso que, como podrás imaginar, nadie respetó.

Los hombres y mujeres allí encerrados empezaron a vivir en su pequeño país, colonizaron las tierras de todo el edificio. Cada nuevo inquilino era recibido con ilusión, avasallándolo con preguntas sobre el exterior. La vida se reproducía.

Como ya he dicho entró. Era un mundo asfixiante, sin horizontes. Se pasaba el día frente a las ventanas, soñando su antigua vida en los coches fugaces de la calle, cada transeúnte parecía el reflejo de alguien que había conocido, cada edificio era otro lugar lejos de aquella prisión- rompamos los cristales-. La idea surgió de la nada, alimentaba sus esperanzas incluso cuando el consejo se lo prohibió. Para ellos las ventanas no eran más que un televisor natural de la vida, no estaban hechas para escapar.

Ella, Libertad, siguió rondando aquella idea, respirando contra los ventanales y trazando planes sobre el vaho. Su melancolía enfermiza comenzó a calar entre los más jóvenes y, los adultos, hicieron lo único que es plausible con la mala hierba.- No tenemos otra opción- se lamentaron…

Bajaron al sótano donde el suelo,aún sin habitar, los recivió amoroso. Sobre sus paredes escribieron su nombre y la frase- lo que es no ha de cambiar. Lo que es sera.

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Un mes de saldo

25 noviembre 2013

El día quince, cuando todo lo que había cobrado se había esfumado, la nevera temblaba de hambre y toda su familia lloraba, Alberto decidió que aquello tenía pinta de final de mes.- mañana- se animó- debe ser día uno, seguro que tengo otra nómina esperándome en el banco.

Llegó a la entidad con el estomago rugiendo exigencias, ¡ necesitaba su dinero y lo necesitaba ya! Y la verdad es que fueron muy comprensivos: a tenor de las circunstancias, la salvaje crisis, el hambre, el país…le adelantaron sesenta eurillos y tres céntimos a cuenta de su próxima paga. Así fue como comenzó su mes de una semana, exactamente lo que le duro el parné. Aquel adelanto reducido no había servido de demasiado así que, aunque aún le quedaban los tres céntimos, volvió a rugir el llanto de los suyos.

– Tendremos que cobrarte intereses- no le dijeron ni la primera ni la segunda vez- es un crédito por tu bien. Pensamos en ti, por ti.- Por eso el quince ya no fue el problema. Todo se iba adelantando, unos días antes, una semana, el mes entero y ya estaba gastando su presupuesto de un año, creyendo que ya no pasaba nada y sin hacer nada al respecto.

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Poema silvestre

18 noviembre 2013

Desconfíe de los poetas profesionales, de tan voraces apetitos como cualquier obrero, rimando el tintineo de monedas gastadas, sobre hojas de papel que no manchan la realidad. No entregue sus corazas por participar en juegos malabares con vísceras frágiles para el que ofrece. No beba con ellos, no recite al ritmo de ojos turbios y apagados por el alcohol. No baile sus brumas, ni sus caminos de flores. No se haga prisionero de un esclavo.

El poeta silvestre viste camiseta de rayas amarillas, negras. Cambia los colores y el uniforme al latido de corazón, se hace mariposa, luego león, ratón, simplón de lengua ágil que no entiende, erudito al que todos escuchan por que no rebuzna conocimiento. A veces se come sus palabras y otras tantas el sudor de su frente, muerde y en su piel se escriben las caricias que parpadean entre los labios de sus amigos. Viven en la oscuridad paralela, en una vía muerta o en un jardín de huesos y entrañas. Desconfié también, desconfía que son semillas de equívocos, de futuros profesionales.

Llenate de los poetas que murieron en sus versos. Los que te vesan con uves puntiagudas, que rasgan la seda como tallo de rosa. Los que saben que no hay camino y se paran en el laberinto de tus desiertos. Ámalos por que no dan nada pero nada piden a cambio, por que leen en tus heridas y las curan con sus miedos.

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Colorear según el número – Un Mapa de color

14 noviembre 2013

Colorear según el número

Ten un mapa de color

para salir del papel

blanco es mi dolor

laberinto de cordel.

Toma conmigo el camino

que acaba en el horizonte

yo amaré ser tu pollino

tu serás mi Rocinante.

Luis Hernández Blanco

Imagen : LaRataGris

 Poema: Luis Hernández Blanco

Voz: Jesús M. Palomo

La poesía no muerde


El gigante helado

12 noviembre 2013

– Tengo frio- y no era una forma de hablar gratuita, realmente estaba congelado. El viento más helado había traído las bajas temperaturas y se las había hecho tragar al gigante dormido. Penetró en todos sus órganos vitales y los pintó de un color azulado hasta conseguir que dejasen de funcionar tan rápido como deberían.

Ralentizado, el grotesco humano, era igual que una montaña infranqueable. La gente no parecía percibir su caminar pausado, como si siempre estuviese allí, esperando una erosión cualquiera.

Sus estornudos levantaban ventiscas que hacían temblar a los seres humanos más alejados, los cercanos, los animales, las plantas,… perecían mientras maldecían el frio del gigante. No sabían que de no ser así, si la glaciación no se hubiese escondido en su interior, no quedaría nadie para odiarle, involuntariamente había salvado la tierra.

Los creyentes elaboraron una complicada cosmogonía a su alrededor. Idolatraban sus inacciones, adoraban sus soplidos y veneraban los temblores de tierra que provocaban el caminar que no veían, eran los latidos de la montaña sagrada. Cada diciembre, el páramo helado que lo rodeaba, se llenaba de beatos abrigados que cantaban las alabanzas a un ser que imaginaban. Lo creían en una cueva, en el pico más alto, formando los tiempos del clima.

Siempre había alguno que moría desnudo, intentando hacerse parte de sus dios. El resto los enterraban allí mismo y consagraban sus almas para que todos supiesen que habían sido llamadas por su devoción.

Los científicos sabían que aquello no tenía ni pies ni cabeza. Todas las historias, desde el gigante, del que nadie hablaba, hasta el dios en la cueva, pasando por pequeños trasgos y hadas que no se habían visto… no dejaban de ser supersticiones, cuentos divertidos que podían justificarse en la necesidad de una respuesta a algo que aún no estaban capacitados para explicar.

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¿Y la vida?

4 noviembre 2013

-¿ Qué tal?- cuando viene de visita mi jefe intenta ser cercano, me da la mano, palmea mi espalda y espera que le diga lo contento que estoy en la empresa. Qué querrá que le conteste si fuera no hay trabajo. Como buen esclavo intento que la cabeza no este demasiado baja, no quiero estropearle el día por que la ficción de sumisión sea muy evidente, y respondo- aquí- Al cómo estas, qué tal, como va…. Es un – ya ves, aquí.- y me evito el recordarle que estoy donde el me ha puesto; lejos de casa, a horas infinitas de ser feliz.

Fuera también preguntan -¿ qué tal el trabajo?- un eufemismo para – ¿cuanto crees que aguantara tu empresa?¿ acabara con ella la crisis?¿ Sabes ya cuando te echaran?- y, francamente, me la trae al pairo. Pregúntame si puedo comer cada mes, si sobrevivirán mis cachorros, si me llega para ir tirando… te diré que si de momento, que tener un horario de entrada no me garantiza nada, que no tengo lujos a excepción del ticket de metro para no tener que salir dos días antes de casa e ir caminando al trabajo, por no llegar, aún más, tan tarde de noche, no le pidas más al sueldo de esclavo.- ¿ te has acostumbrado ya a no tener vida?- sólo los muertos pueden responder con un si, una sonrisa y reverencia. Sólo los difuntos y los que están a punto de perecer por conservar el físico y perder la realidad.

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Pistolas de ciudad

28 octubre 2013

La ciudad invadida. Se llena de pistolas uniformadas en cada esquina. Paran de forma aleatoria, no sabes si buscan a hombre o mujer, de nacionalidad indeterminada, en algún rango de edad cualquiera…podrías ser tu. Yo veo que todos tienen orejas, no hay mancos entre los que detienen, ni piratas con un solo ojo y pata de palo golpeando el pavimento.

Si les preguntas te dirán que circules, que los sheriffs buscan a los malos. Ninguno de los que entregan papeles parecen llevar el gen del malhechor entre ceja y ceja, o tu no lo sabes ver. Quizá sólo es una excusa y la realidad dice que el alcalde bajara mañana al reino, empieza la campaña. Paseara entre sus súbditos, igual que hacía antes de forma anónima, cuando no era nadie y no tenía que aparentar que alguien lo quería matar por ser demasiado, bueno, bueno.

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Ciberdestrucción

21 octubre 2013

Con dinero todo podía ser. Si alguien te vendía una máquina para ponerte los zapatos siempre le preguntabas si podías pagar con tarjeta y si el transporte estaba incluido. Yo tenía robots de cocina, otro que me ensuciaba el suelo para luego poder limpiarlo, uno que le hacia cosquillas a los niños y le rascaba la barriga al ciberchucho… Claro que eso fue hasta unos minutos antes de la destrucción.

Nos aniquilaron las máquinas y las personas ayudaron, no hicieron nada por detenerlas. Ellas simplemente fueron consumiendo su vida útil, se estropearon cuando no había pasta para sustituirlas, tampoco para arreglarlas. Jamas adquirieron conciencia, no se revelaron, no hizo falta por que nosotros habíamos construido una jaula mucho más eficaz.

Los dueños de las máquinas dejaron que, las nuevas generaciones, se llenaran de polvo en los almacenes mientras, la gente que se había acostumbrado a que los bocadillos se hiciesen con un zumbido de fondo, moría de hambre. La situación se volvía insostenible y, previendo una revuelta, los amos quemaron todo el genero para que el saqueo y la cantidad no devaluase los precios. El resto, como se suele decir, es historia que no pudieron archivar en ningún disco duro…desaparecimos con lo que trajimos puesto: carne y hueso que los insectos se encargaran de reducir.

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La vida no anunciada

14 octubre 2013

Tenía treinta y tres años en la espalda y un mundo pequeño, no más allá de donde alcanzaba su vista. Se lo comía en dos bocados, sin explicaciones, el era el amo y todos los animales lo sabían, callaban, obedecían. Conforme fue creciendo todos empezaron a parecer peces muertos siguiendo la corriente, el mismo no tenía fuerza para mucho más que para tumbarse a temer lo inevitable.

No podía comer, no quedaban alimentos y la realidad le pedía explicaciones que no estaba dispuesto a dar- ¿ por qué lo has malgastado todo? – y fingía sordera, un dolor en la garganta, cualquier indisposición que solo le permitiera escribir una nota que leer por televisión. – saldremos adelante, tened fe, ya se intuye menos hambre- pero la vida seguía sin ser un anuncio, todo parecía morir en la realidad negada. Se había prohibido sobrevivirla para que el pudiese seguir ostentando el poder sin más.

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Individuo

7 octubre 2013

Individuo. Uno solo rodeado de tantos, ahogado por insignificante. Individuo es responsable de sus actos, propios e intransferibles, es castigado por sus errores, reprimido hasta que no vuelva a cometerlos y amonestado por la mala colectividad.

Individuo tiene sus obligaciones y, si la masa sufre, su deber es con el todos. Cuando individuo no quiere estar con todos es malo. Si el grupo falla la culpa es única y ha de atormentar, por que individuo no se esforzó lo suficiente.

Individuo ha querido irse muy lejos pero todos dicen que eso no puede ser. Algún otro individuo hay que se equivoca, que lo apoya. Pero -ni dos ni tres son todos,- dice la mayoría- que son pocos- muy pocos individuos equivocando su camino. A individuo no le gusta el no sentirse único individuo. Lo señalan, lo definen ególatra e insolidario y el se cansa de tanta tontería… Por eso individuo; con nombre y apellido, esta urdiendo un plan con el que escapar y poder ser nombre donde no puedan tocarle los otros si no es con un tanque esperando en la puerta de casa. Individuo caminara con cualquier individuo que lo quiera acompañar.

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